Cambiando
el calendario
Por Roberto Bogorja
Finalmente
llegó, ya estamos en el año dos mil cuatro
de esta era actual. Hemos dejado atrás el dos mil
tres. Para unos por fin, felizmente se fue este dos mil
tres, este que viene será mejor. Para otros la
esperanza de un nuevo año, quizás igual
o mejor que el anterior. Y por supuesto para los más
pesimistas un año más que se fue y uno menos
para vivir.
Entonces me pregunto que es lo que realmente significa
un nuevo año.
Si lo miramos objetivamente es simplemente un pasaje administrativo
de fechas, en la cual se cambia de fecha para un mejor
control del tiempo.
Siguiendo con esta mirada objetiva, y en este caso desde
un plano astronómico, podemos decir que es el inicio
de una nueva vuelta del mundo, de este planeta tierra,
en torno al astro solar. Hecho que bien se podría
tomar desde cualquier otro punto de este felizmente incesante
recorrido, y digo incesante por lo catastrófico
que podría resultar en el caso contrario.
Quizás más profundamente visto podemos decir
que es el inicio de un nuevo ciclo dentro de esto que
apenas podemos entender, que llamaríamos vida,
ciclo vital, biológico, físico, etc., según
sea la denominación que le queramos dar.
Y quizás por este lado venga a encontrarse con
el tema de las buenas intenciones que le atribuimos a
este cambio.
Por ello me voy a referir a dos de los elementos que creo
que son los que intervienen en este desear.
Por un lado es la incidencia que tiene este entorno físico,
astronómico, que ejerce sobre nosotros pequeños
participes de esta gran creación, como pequeños
granos dentro de un gran arenal. Pues en definitiva somos
solamente eso, un elemento físico - químico,
que a diferencia de los otros estamos tocados por algo
que se llama vida y que nos confiere nuestro matiz de
biológicos (por lo de bios o vida), pero finalmente
sujetos a las condiciones e interacciones de los otros
elementos físicos y químicos, energéticos
que inciden directamente sobre estos "pobres"
seres que en definitiva somos nosotros. Y por tanto ese
nuevo pasaje en este deambular espacial genere tal interacción
que pueda llegar a crear ese cambio que pretendemos.
Y el otro elemento es el psicológico, el cual tampoco
entendemos mayormente (a pesar de los grandes avances
de esta ciencia), pero es el que nos distingue y nos hace
lideres en esta creación.
Entiendo que justamente es ese el que nos lleva a pensar
en eso de desear un año mejor.
Ese factor intelectual que nos permite entender este fenómeno
de la traslación terrestre, y realizar la abstracción
de dividir el transcurrir de la vida en pequeños
ciclos llamados genéricamente tiempo y a los cuales
particularmente les llamamos, eras, milenios, centurias,
décadas, años, meses, días, horas,
segundos.
Pero en ello influye también otro de los factores,
el emotivo, es decir esos sentimientos que tenemos hacia
nuestros semejantes, hacia aquellos seres queridos, allegados;
pero también hacia aquellos que conforman nuestra
sociedad tanto en lo local como en lo universal, sean
estos conocidos o no. En definitiva seres con quienes
compartimos nuestra existencia, en las buenas y en las
malas.
Psicológicamente se distingue un tercer factor
que nos permite actuar, y es el volitivo, es decir la
voluntad. Sin voluntad todo quedaría sometido a
ideas, sentimientos y factores externos. Pero gracias
a ella actuamos, es el verbo, es decir es la acción.
Es en definitiva lo que nos mueve a desear y lograr algo
mejor, es esa voluntad de querer mejorar, de hacer, de
lograr, de superarnos.
Al finalizar un año, un período abstracto,
administrativo, y comenzar otro, lo que marcamos es el
inicio de un nuevo ciclo de acción, la que se ha
de traducir en lograr cosas mejores.
Por tanto está en nosotros, en cada uno y en el
conjunto, en la acción individual y en la interacción
del conjunto de individuos dentro de la sociedad, que
lograremos esas metas que deseamos para una vida mejor,
para un año mejor.
Pasemos de la pasiva visión de los hechos a la
acción en pos de un mundo mejor. Dentro del respeto,
la tolerancia, y la libertad, hacia cada uno de los seres
humanos. Pues todos poseemos un común e igualitario
denominador, somos todos seres humanos.
A todos un feliz y prospero año 2004, lleno de
satisfacciones logradas por la acción de cada uno
en bien de un objetivo común, los seres humanos.