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Este
es un diario de una localidad al sur de Chile, muy pequeña.
Llama la atencion la publicación, ojala la tuvieramos
en los grandes diarios del mundo. Shimon Paran
Año CXVII
- Nro. 35.816 - de 2002
Conflicto
árabe-israelí
Por Raúl Hermosilla
Hanne
No tengo ancestros
árabes ni judíos, así como tampoco especiales
simpatías o intolerancias raciales hacia ellos, lo
que comienzo por aclarar, a fin de que en las líneas
que siguen no se traten de ver connotaciones que no sean estrictamente
históricas y del más limpio análisis
político.
Pero bien, la opinión pública mundial cree -en
general- las siguientes falsedades:
1.- Que los judíos no tienen derecho a un estado en
Tierra Santa, porque la abandonaron por cientos de años,
durante los cuales fue ocupada por los palestinos, quienes
jamás salieron de allí, por lo que sólo
a ellos pertenece. Impugnan la resolución de las Naciones
Unidas que al retirarse los ingleses, reconoció la
existencia allí del estado judío.
2.- Que los
israelíes están agrediendo con fines expansionistas
a los poblados palestinos, y los atacan con modernísimo
armamento, mientras éstos sólo tienen piedras
para defenderse. Ambas cosas distan mucho de la verdad, como
paso a analizarlo.
LOS HECHOS
HISTÓRICOS
1.- Israel,
con su capital Jerusalem, se convirtió en nación
en el año 1312 antes de Cristo, vale decir, 2 mil años
antes del surgimiento del Islam.
2.- Los refugiados árabes en Israel comenzaron a identificarse
como parte de un pueblo palestino en 1921, esto es, 30 años
después que llegaran a Israel 850.000 judíos.
3.- Desde la conquista del territorio por parte de los judíos
en 1272 antes de Cristo, los judíos han tenido dominio
sobre la tierra por mil años, con una presencia continuada
durante los 3.300
últimos años.
4.- La presencia árabe data desde la conquista en el
año 640 de la era actual, conquista que se mantuvo
hasta el año 1072.
5.- Por más de 3.000 años Jerusalem ha sido
la capital judía. Nunca ha sido Jerusalem la capital
de ninguna entidad árabe o musulmana. Aún cuando
los jordanos ocuparon Jerusalem, nunca trataron de hacerla
su capital, y los líderes árabes nunca la visitaron.
6.- Jerusalem se menciona más de 850 veces en el Tanaj
(Biblia Hebrea). En el Corán, Jerusalem no es mencionado
ni una sola vez.
7.- El Rey David fundó la ciudad de Jerusalem. Mahoma
nunca fue a Jerusalem, y sólo una leyenda señala
que desde allí subió al cielo.
8.- Los judíos rezan mirando hacia Jerusalem. Los musulmanes
rezan mirando hacia la Meca.
9.- En 1948 los refugiados árabes fueron alentados
por los íderes árabes para salir de Israel,
con la promesa de librar la tierra de judíos. El 68%
de ellos se fue sin haber visto jamás un
soldado israelí.
10.- Los judíos del mundo árabe -en su mayor
parte- fueron forzados a huír de tierras árabes,
debido a la brutalidad y persecución de los mismos
árabes.
11.- El número de refugiados árabes que dejaron
Israel en 1948 se estima en 630 mil. El número de refugiados
judíos que salieron de tierras árabes se estima
en 500 mil.
12.- Los refugiados árabes, intencionalmente, y a pesar
de sus vastos territorios, no fueron absorbidos o integrados
en las tierras de los países árabes a los cuales
huyeron. De entre 100
millones de refugiados que hubo desde la Segunda Guerra Mundial,
el grupo de refugiados árabes es el único que
nunca ha sido absorbido o integrado a las tierras de su propia
gente. Los refugiados judíos que llegaron a Israel
fueron completamente absorbidos en un territorio más
pequeño que cualquiera provincia chilena o que el estado
de New Jersey.
13.- Los árabes están representados por 21 estados,
no incluyendo a los palestinos. Hay tan sólo una nación
y un estado judío. Las naciones árabes iniciaron
y perdieron las 5 guerras en que Israel debió defenderse.
14.- La Carta de la Organización de Liberación
Palestina (OLP) llamaba, hasta hace dos años, a la
destrucción del Estado de Israel.
15.- Bajo el gobierno jordano los lugares sagrados judíos
fueron mancillados y les fue negado el acceso a los lugares
de oración.
Bajo el gobierno israelí todos los lugares santos musulmanes
y cristianos han sido preservados y hechos accesibles a gente
de todos los credos.
16.- De las 175 resoluciones del Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas aprobadas antes de 1990, 97 fueron contra
Israel.
17.- En cuanto a la Asamblea General, de sus 690 resoluciones
votadas antes de 1990, 429 fueron dirigidas contra Israel.
18.- Las Naciones Unidas se mantuvieron en silencio mientras
35 sinagogas en Jerusalem fueron destruídas por los
jordanos.
19.- Igual silencio mantuvieron las Naciones Unidas mientras
los jordanos sistemáticamente profanaron el antiguo
cementerio judío en el Monte de los Olivos.
20.- Las Naciones Unidas se mantuvieron también en
silencio mientras los jordanos impusieron una política
del tipo "apartheid" para impedir la visita de los
judíos al Templo del Monte y al Muro
Occidental.
Hasta aquí los principales hitos históricos,
que nadie podría desmentir.
ANALISIS POLITICO
No cabe duda de que es necesario para la paz del mundo, y
no sólo para los pueblos involucrados, alcanzar una
coexistencia pacífica de ambas naciones, y por eso
es que se han hecho los más grandes esfuerzos -especialmente
por parte de los Estados Unidos de América- para alcanzarla.
Pero ello resulta cada vez más difícil y torna
cada vez más peligrosa la situación, porque
el real enfrentamiento que aquí se está dando,
más que entre dos naciones o dos pueblos, se está
transformando en uno entre el terrorismo y la civilización
occidental, y así hay que comprenderlo de una vez por
todas, independientemente de simpatías o antipatías
de cualquiera índole. También hay que comprender
que el terrorismo internacional es maestro en explotar el
lado emocional de la gente, y así se condena de antemano
a los gobiernos y fuerzas militares de los países democráticos,
porque al defender a sus estados del terrorismo suelen causar
dolorosas situaciones a la población civil. Pero, entendámoslo
de una vez por todas también, no se puede combatir
la violencia terrorista sin esos deplorables efectos secundarios.
Por eso las acciones militares deben ser lo más rápidas
y efectivas posible, y esas poblaciones civiles deben comprender
que los verdaderos responsables de sus desgracias no son quienes
se defienden del terrorismo, sino los que lo practican, sin
importarles las previsibles consecuencias para sus familias
y poblaciones. En todo caso, no es menos cierto que el terrorismo
suele ir inserto en doctrinas, ideologías o religiones,
como quiera llamárseles, que exaltan esos actos como
expresiones de valentía y patriotismo.
Y así, un análisis político en profundidad
del caso palestino, nos entrega los siguientes hechos, también
indesmentibles:
1.- Los palestinos están construyendo su identidad
nacional sobre las bases del victimismo y de la vocación
suicida. Para gran parte de la sociedad palestina, el terrorista
que detona su cinturón de explosivos junto a hombres,
mujeres y niños israelíes es un mártir,
un héroe.
2.- La Autoridad Palestina llama a su juventud a seguir el
ejemplo, a través de los medios de comunicación,
de su sistema educativo, e incluso ofrece incentivos económicos
a las familias
del "shahid". En la sociedad palestina la exaltación
a la muerte y al suicidio ha tomado dimensiones de culto.
Una amplia gama de justificaciones religiosas, sociales, políticas
y económicas sirven de base ideológica para
el reclutamiento de este tipo de terroristas.
3.- El movimiento nacional palestino se define a si mismo
por negación al movimiento nacional israelí,
y busca la venganza y no la conciliación. Resulta evidente
que es con este espíritu que
Arafat ingresó en el proceso de paz iniciado en Oslo,
y es sin duda lo que lo motivó a patear el tablero
de las negociaciones y elegir la opción de la violencia.
4.- El problema no es la falta de una solución al conflicto
palestino-israelí, ya que todos sabemos cuál
es: un estado palestino y un estado judío, uno al lado
del otro. No es verdad que
los palestinos se embarcaron hace 18 meses en esta aventura
de violencia y muerte para terminar con la ocupación
israelí, o para conseguir un estado palestino. Arafat
se retiró de las
negociaciones cuando controlaba el 90% de su población,
el 99% de los territorios en Gaza, y el 45% de los territorios
en Judea y Samaria. Arafat se retiró cuando se le ofreció
un estado palestino en el 97% de todos los territorios. No
hay que ser demasiado perspicaz para comprender que los palestinos
están en guerra con Israel porque antes que darle fin
al conflicto y darse por
satisfechos, prefieren no concretar el sueño de un
país propio, y no detenerse hasta ver a Israel humillado,
vencido, derrotado, y talvez desaparecido.
5.- Resulta también claro que la decisión de
Arafat de enfrentarse con Israel es una decisión estratégica
y no un hecho circunstancial. La Autoridad Palestina de Arafat
ha llevado a cabo
atentados contra ciudadanos israelíes en cooperación
con grupos fundamentalistas como el Hamas y el Jihad Islámico,
ha cooperado y recibido asesoramiento del Hezbollah (grupo
apoyado por Siria y por Irán), ha adquirido armamentos
prohibidos por los acuerdos que Arafat en persona firmó.
Arafat ha degradado así la relación israelí-palestina,
de una relación de negociación a una de
enfrentamiento. Al rechazar Arafat la paz, volvió al
recurso del terrorismo, que fue el que lo hizo célebre.
6.- No es precisamente con piedras -como proclaman las autoridades
palestinas- que luchan, ya que no fueron piedras las que explotaron
en el café, en Tel-Aviv, en el hotel, en Netanya, en
el supermercado, en Jerusalem, en el restorán, en Haifa,
o en la discoteca, en Tel-Aviv. Tampoco el barco Karin-A transportaba
50 toneladas de piedras, ni el misil Kassem está hecho
de piedra.
A Israel no le queda más opción que la de ejercer
su derecho a legítima defensa ante los crímenes
que los palestinos están cometiendo en contra de sus
ciudadanos, como con tanta claridad lo
ha señalado el Primer Secretario de la Embajada de
Israel en días pasados en La Nación de Buenos
Aires.
URGENTE NECESIDAD
Resulta así de urgente necesidad que las Naciones Unidas,
y principalmente Estados Unidos, ordenen y respalden con la
fuerza el ese del terrorismo en este conflicto, para que una
vez sin actos de ese tipo durante un tiempo prudencial, se
reinicien las conversaciones de paz con nuevos delegados que
declaren pública y enfáticamente en forma previa,
que es su firme propósito alcanzar los acuerdos que
conduzcan a un tratado definitivo de paz entre ambos estados,
en cuyo fiel cumplimiento comprometan su honor y el de sus
respectivas naciones. La paz es también anhelada por
una respetable porción del pueblo palestino, que no
anida el odio en sus almas ni justifica el terrorismo como
método de acción política, y que es perfectamente
capaz de vivir en armonía con sus vecinos judíos,
y forjar un futuro civilizado a sus descendientes.
Ejemplo de ello son las respectivas colectividades de ambos
orígenes que nos honran en Chile con su presencia y
valiosos aportes sociales. Los integrantes de esas colectividades
deben cuidarse mucho de chilenizar el conflicto, manteniéndolo
en la tierra de sus ancestros, y deben desplegar en Chile
sus mejores esfuerzos, aunque solamente puedan ellos ser espirituales,
en procura de una pronta y definitiva paz entre pueblos que
tienen mucho en común y que históricamente han
compartido la Tierra Santa.
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