Una mujer va a una mueblería
a comprar un armario.
Para que le saliera más barato lo compra desarmado,
esos que vienen con instrucciones para armar en casa.
Llega a su casa, lo arma y le queda perfecto.
Unos momentos después pasa el Subte (vive justo arriba
de la estación Carranza) y el armario cae desarmado
al suelo provocando un gran estruendo. Lo vuelve a armar,
vuelve a pasar el subte y el armario se cae en pedazos de
nuevo... Tras el tercer intento, muy enojada, llama a la mueblería,
explica el problema y le dicen que le envían un técnico.
Llega el técnico, arma el armario en pocos segundos
queda listo...
Pasa el subte y ¡Brruuuuummmmm!, al suelo el armario!!.
Finalmente el técnico le dice a la señora:
- Mire, lo armaré otra vez, me meteré dentro
y cuando pase el subte, desde dentro, veré mejor por
dónde es el problema.
Lo arma, se mete dentro y en aquel momento llega el marido
de la mujer:
- Cariño, ¡qué armario tan lindo!!
Abre la puerta, ve al instalador, y le dice:
- Y usted, ¿qué hace aquí?
- Pues mire, casi que le voy a decir que he venido a follarme
a su mujer, porque si le digo que estoy aquí esperando
el subte no se lo va a creer!!...
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Un hombre entra en una cafeteria,
llama al mesero y pide un café toma su café
y hasta aquí todo va muy normal, al terminar llama
al mesero y le pide la cuenta, el mesero le dice:
"Son $510, señor".
Nuestro hombre se levanta lleva su mano al bolsillo y saca
un manojo de monedas de $10, y comienza a lanzarlas por todo
el establecimiento mientras dice:
"$10, $20, $30, $40, $50, $60 ...$490, $500, $510...
Cóbrese".
Y se va.
Al día siguiente nuestro hombre regresa a la cafeteria
y todo ocurre igual, llama al mesero y pide un café,
toma su café y hasta aquí todo va muy normal,
al terminar llama al mesero y le pide la cuenta, el mesero
le dice:
"Son $510, señor".
Nuestro hombre se levanta lleva su mano al bolsillo y saca
un billete de $1.000 y dice:
"Cóbrese".
El mesero, con su venganza muy bien planeada, va hasta la
caja y pide al cajero que le de $490 en monedas de $10, regresa
hasta la mesa y parado frente al señor comienza a lanzarlas
por todo el establecimiento mientras dice:
"$10, $20, $30, $40, $50, $60... $470, $480, $490"
"Ahí tiene su cambio señor".
Nuestro hombre se levanta de la mesa lleva su mano al bolsillo
y saca dos monedas de $10, las lanza diciendo:
"$500, $510... ¿Por favor me trae otro café?"
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