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CRONICA
DE UN CUMPLEAÑOS MUY REGALADO
Por Beto
Pignataro
La tarde del domingo se prestó por entero para ello.
El sol brilló plenamente sobre la hora de la convocatoria,
la temperatura fue muy agradable, muy primaveral, felizmente
tampoco hubo viento.
Me resulta increíble cuando pienso que en la noche
anterior estuvo lloviendo copiosamente.
Es indudable que el tiempo le regaló una tarde tan
espectacular.
La gente concurrió
masivamente. Desde temprano ya se los veía ir llegando,
de a uno, otros en grupo; ellos eran amigos, familiares, vecinos,
muchachos de la barra, etcétera. Algunos ya habían
venido alguna vez, otros lo hacen siempre, para otros quizás
era su primera vez. Unos querían rendir culto a su pasión,
otros sólo participar y otros iban a apoyar al acompañante
de la fiesta. Una inmensa mayoría se vistió con
los atavíos correspondientes. Camisetas, gorros, bufandas
y hasta banderas, todo sirvió para el agasajo. Entre
cuarenta y cincuenta mil fueron los invitados que concurrieron.
Todos tenían algo en común de una forma u otra,
participar en el desarrollo de este tan peculiar aniversario.
Por eso dieron su mayor esfuerzo en apoyar, no es para menos.
No sólo porque muchos de ellos querían compartir
ese acto. La idea era extraordinaria, quien iba a pensar que
una fiesta de cumpleaños puede convertirse en una acción
de apoyo a los más pobres.
Es que el cumpleañeros decidió que quería
que la gente le regalase en ese día un alimento no perecedero.
Pues con eso le iba a dar ayuda a los más necesitados
por intermedio de los comedores municipales y del Instituto
Nacional de Alimentación. Muchas fueron las bolsas con
diversidad de productos que recibió de regalo.
Claro los que concurrieron se vieron agasajados con lo que más
querían, una tarde donde los colores de su pasión
demostraron su superioridad.
Luego
los festejos se sucedieron con algunos momentos de nerviosismo,
uno de ellos fue en el momento que le anularon el gol
a Bizera, en otros momentos cuando no se lograba el objetivo
y el otro cuando los invitados reclamaron por la presencia
de Pablo.
Pero al fin vinieron los regalos que esperaba el festejante.
Su plantel le obsequió con dos goles. El primero
se lo obsequió su nuevo hijo, el de las declaraciones
conflictivas, el paraguayo José Luis Chilavert,
realizó una de sus virtuosas |
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interpretaciones,
la primera vistiendo la casaca del aurinegro, ejecutó
el penal que le cobraron a Hernández, hombre de la
villa ibérica. Según dicen los expertos, ese
penal fue un regalo del juez Falace pues ellos dicen que en
realidad no lo fue ya que eso fue sólo un rebote accidental.
La fiesta prosiguió plena de entusiasmo aurinegro,
Estoyanoff, Alvarez, Cebolla" Rodríguez y otros
la amenizaron. Al promediar la segunda mitad de la fiesta,
otros dos hijos le entregan otro regalo, pues Leguizamón
convierte luego de que Cedrés le habilitase con uno
de sus pases.
Para completar la gala, el maestro de ceremonias: Diego Aguirre,
su DT, le dio el visto bueno para que el juvenil Ignacio Quirino
realizara el debut en la misma.
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Pero
los festejos no sólo fueron en esa tarde dominical
y con el triunfo ante Villa Española, los mismos
ya se venían dando desde antes. En el día
anterior su eterno rival, el tricolor, le obsequió
dos valiosos puntos que dejó en la cancha, ya
que no pudo superar a su contrincante ocasional, el
Club Atlético Fénix. Dos puntos que lo
mantienen aún más alejado de la punta
del campeonato, es decir más lejos del sitial
que viene ocupando el circunstancial homenajeado.
Pero
no todo fue la felicidad que se ansiaba, ya que uno
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de sus hijos
más queridos faltó a la cita. Pablo Bengoechea,
Pablo el aclamado por la parcialidad había dicho que
no iba a participar del ceremonial.
Al parecer se retiró de la concentración bastante
molesto, es que el riverense está contrariado porque
no se considera hombre para estar en le banco a la espera
de los acontecimientos. A él le gusta estar en medio
de la acción.
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La decisión
de Pablo de no jugar más sin duda que preocupó
al del cumpleaños. Claro Pablo ya había
anunciado antes que se quería ir, que si no lo
había hecho es porque el aurinegro era su amor
y sabía que lo precisaba.
Pero todos pensaban que lo haría yéndose
por la puerta grande, es decir como campeón.
Sus hermanos de inmediato se pusieron en alerta, en
especial su amigo Gabriel, todos fueron a hablar con
él. Finalmente lo convencieron de volver aunque
se haya perdido el festejo y seguramente el regalo de
algún gol.
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Finalmente
el aurinegro, mostró que a pesar de estos ciento doce
años, él se encuentra con la vitalidad de la
juventud. Se ha recuperado de una fuerte crisis que lo amenazó
con el hecho de tener que ceder ese lugar de privilegió.
Sin embargo hoy Peñarol se mantiene primero en el campeonato
y con claras posibilidades de obtener la copa.
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