Saddam Hussein y George Bush se encuentran en Bagdad
para una primera ronda de conversaciones en un nuevo proceso de paz.
Cuando George se sienta, se da cuenta de que hay tres botones en un
brazo de la silla de Saddam.
Comienzan las conversaciones. Después de cinco minutos Saddam
presiona el primer botón. Un guante de box salta de una caja
y golpea a Bush en la cara. Confundido, Bush sigue hablando mientras
Saddam se ríe. Unos minutos después Saddam presiona
el segundo botón. Esta vez una gran bota sale y patea a Bush
en la espalda. Otra vez Saddam se rie y Bush sigue hablando, para
no alterar los altos fines de paz que debe haber entre ambos países.
Pero cuando Saddam presiona el tercer botón y sale una bota
que patea a Bush en sus partes íntimas se harta, y le dice
al iraquí:
- "Me voy a mi pais! "Terminaremos las conversaciones en
dos semanas en Washinton".
Llega el día y llega Saddam a los Estados Unidos para las conversaciones.
Cuando este se sienta, observa tres botones en la silla de Bush y
se prepara para la venganza yanqui.
Empiezan las conversaciones y George presiona el primer botón.
Saddam se agacha, pero nada pasa. Bush se sonríe. Unos segundos
después presiona el segundo botón. Saddam salta, y no
pasa nada de nuevo. Bush se ríe estruendosamente. Cuando el
tercer botón es presionado, Saddam salta de nuevo, y de otra
vez nada pasa. Bush se cae de la silla muerto llorando de la risa.
- "Olvidalo," dice Saddam totalmente ofendido, "Me
regreso a Bagdad!"
Bush le responde aún con lagrimas de la risa:
- ¿Qué Bagdad?