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¡ Mirad a Pedro, a Terrence, a Carlos Rolando, a María
Antonio ! ¿ Son tambien ellos especiales dotados y
divinos ? No más que vosotros, no más que yo.
La única diferencia, realmente la única es que
ellos han empezado a comprender lo que de verdad son y han
empezado a ponerlo en práctica.
Mis alumnos salvo Pedro, se revolvían intranquilos.
No se habían dado cuenta de que era eso lo que habían
estado haciendo.
Día a día aumentaba la muchedumbre que venia
a preguntar, a idolatrar, a despreciar.
- Dicen en la Bandada que sí no eres el hijo de la
misma Gran Gaviota- me contó Pedro, una mañana
después de las prácticas de Velocidad Avanzada
-, entonces lo que ocurre contigo es que estas a mil años
por delante de tu tiempo.
Suspiré. Este es el precio de se mal comprendido, pensé.
me llaman diablo o me llaman Dios.
- ¿ Que piensas tú, Pedro? ¿ Nos hemos
anticipado a nuestro tiempo ?.
Un largo silencio.
- Bueno, esta manera de volar siempre ha estado al alcance
de quien quisiera aprender a descubrirla; y esto nada tiene
que ver con el tiempo. A lo mejor nos hemos anticiapado a
la moda; a la manera de volar de la mayoria de las gaviotas.
- Eso ya es algo - dije; grirando para planear invertidamente
por un rato -. Eso es algo mejor que aquello, de anticiparnos
a nuestro tiempo.
Fuente: El libro de "Juan Salvador Gaviota" de Richard
Bach.
Jorge Alberto
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