DE
CASOS Y COSAS
Por: Walter
Amaro - Sydney/Australia
Uno de los tantos
encantos que se producen puntualmente en la bahía de Sydney,
es contemplar el desplazamiento de ballenas. Los cetáceos
conforman una de las tantas maravillas que sorprenden en cada
invierno al turista que llega a nuestra ciudad. Y en estos momentos,
aproximadamente 300 de estas criaturas son el objetivo más
codiciado de los amantes de la naturaleza y la fotografía.
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La ballena cruza mares y océanos en cada temporada invernal
desde el sudoeste al norte, en su natural derrotero migratorio
que, justamente, los hace arribar a las puertas de uno de los
puntos más emblemáticos del país promediando
el mes de junio. El espectáculo es maravilloso, y por supuesto,
nadie pierde oportunidad de asombrarse con estos gigantes de los
mares que llegan a medir hasta 30 metros de longitud.

Mientras ello
ocurre, los australianos tampoco pierden oportunidad de asombrarse,
aunque no siempre sea por cosas humanas y reconfortantes como
en el caso de las ballenas. El primer asombro va de la mano de
antiguos vicios ocasionado por el conflicto en Irak. Mientras
el partido de oposición clama por una investigación
similar a las ensayadas en Inglaterra y Estados Unidos en cuanto
a cómo se manejó la información de Inteligencia
acerca de las armas de destrucción masiva, y los elementos
que se esgrimieron para involucrar al país en la guerra
del golfo Pérsico, el Primer Ministro se aferra a una negativa
en este punto. John Howard estima, según sus propias palabras,
que las supuestas informaciones vertidas por los servicios de
inteligencia de EE.UU e Inglaterra en las pasadas horas son suficientes
y terminantes. El mandatario señaló: "yo fui
informado de lo siguiente: que las agencias de inteligencia de
Estados Unidos y el Reino Unido concluyeron que por lo menos uno
de los tres vehículos encontrados en Irak, es un móvil
con facilidades para ser utilizado en la producción de
armas biológicas". Según la jerga popular:
"tenés razón, pero marche preso", por
ello el asombro popular, esta excusa no se la cree ni un niño,
ni siquiera el propio Primer Ministro; pero bueno, con algo hay
que justificarse.
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Pero
hay más para asombrarse. Y éste, lamentablemente,
no es un punto agradable. En el correr de esta semana, algunos
sobrevivientes del trágico atentado que costó
la vida a 202 personas en el pasado mes de octubre del 2002,
prestaron declaración en Bali, en uno de los juicios
más emotivos de la moderna historia australiana. |
Bali, isla del
sudeste asiático que constituye una provincia de Indonesia,
fue escenario de una carnicería que difícilmente
será olvidada por Australia. Allí, en ese Night
Club donde disfrutaban de merecidas vacaciones un importante número
de turistas, perecieron 88 ciudadanos australianos devorados por
una enorme llamarada que lo destruyó todo.
| Mientras
se estima que se aplicará la pena de muerte en caso
de confirmarse la culpabilidad de los terroristas en custodia,
en uno de las casos que han conmovido a la opinión
pública internacional, la población no cesa
de preguntarse si este no es el resultado de la alianza incondicional
con los Estados Unidos, el enfrentamiento con Irak y la indisposición
con los musulmanes radicales. |
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A todo esto,
el tema sigue generando un ardiente debate. Si bien John Howard
y su Ministro de Relaciones Exteriores Alexander Downer, rechazaron
enérgica y categóricamente las versiones publicadas
por uno de los más prestigiosos rotativos, quedan aún
algunos puntos que no están suficientemente claros.
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De
acuerdo a la portada del matutino "The Australian",
el Ministro Downer fue informado con cuatro meses de anterioridad,
de que el lugar del atentado donde murieron los 88 australianos
era un blanco "atractivo" para la secta terrorista
Jemaah Islamiah (JI).
La evidencia además, reabrirá las especulaciones
acerca de la eficacia de los boletines de seguridad para viajes
a Indonesia emitidos por el Departamento de Relaciones Exteriores
y Comercio. |
Finalmente,
debo de confesar que fracasé en mis pronósticos.
En la pasada emisión aposté mis boletitos a que
el ex líder Laborista Kim Beazley retomaría el liderato
político del partido Laboral frente a Simon Crean y fallé.
Pero atienda que no digo que perdí; digo que fallé.
Y hasta me da un poco de vergüenza el decirlo. Vergüenza
porque ciertamente no puedo dejar de expresar que si bien el mitin
oficial entre los Representantes del Partido Laboral se expidió
democráticamente por 58 votos a favor de Crean, contra
34 del carismático Keazley, no se tuvo en cuenta la opinión
de la ciudadanía. A mi modesto entender, prevalecieron
los viejos intereses partidarios al más puro y clásico
estilo sudamericano, y no se consideraron los aspectos negativos
y de imagen que acompañan al actual líder de la
oposición.
Demás está el indicar que si se adelantaran las
elecciones federales, algo que aprovecha siempre quien mantiene
el bastón de mando en países del Reino Unido, el
actual Primer Ministro lo derrotaría abrumadoramente.
Pero bueno,
no sólo de pan vive el hombre. Los "trico" salieron
campeones del Apertura y eso es algo que no se ve todos los días.
Estando tan lejos y sin la suerte de sufrir esos síncopes
emocionales en la Colombes, en medio de un clásico, esto
es algo para festejar. Si la alegría va por barrios, en
los suburbios de Fairfield, en Australia, encontrará unos
cuantos bolsilludos contentos. No sea cosa ¿no? El fútbol
siempre nos aleja, aunque sea momentáneamente, de los errores
y horrores de nuestros semejantes. Y cuanta falta nos hace; ¿no
le parece?
Nos encontramos en siete días si así usted lo dispone.