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LAS
CAUSAS DE LAS CRISIS.
El
país está con la economía estancada desde
1930. Con períodos de crecimiento absorbidos por los
períodos de crisis. Lo cual hace un crecimiento en
el largo plazo de los más bajos del mundo, en nivel
de estancamiento.
Por tanto tenemos un problema estructural. No tenemos modelos
ni sabemos hacia dónde vamos. Vivimos discutiendo la
coyuntura y todo se reduce a atender la emergencia. No hay
políticas, sólo se toman medidas. Vivimos en
una economía de ajuste permanente.
Tres períodos de crecimiento. De 1944 al 1957, 1974
a 1981 y de 1985 a 1998.
En el período de crecimiento más intenso -1985
a 1998- el endeudamiento público en moneda extranjera
se duplicó en 14 años -
Asimismo, el gasto público medido en dólares
se multiplica por seis y pasa del 17.8% a 24% del PBI. Estos
gastos no tienen relación con una ampliación
de la producción y privaron de recursos a la inversión.
Las crisis conllevan una destrucción de capital humano
y social del cual no llevamos registros.
Tres crisis cíclicas y destructivas de la economía
en los últimos 40 años - en los 60, 80 y 00.
No sacamos ninguna enseñanza para evitar que nos pasara
lo mismo una y otra vez. Seguimos ignorando las enseñanzas
de la historia.
Otro hecho relevante al que no se le presta atención,
es que las crisis son en el marco de un país sin políticas.
Por tanto, no es el mismo tema que una crisis económica
en un país con políticas. El país
a funcionado históricamente a partir de la confiscación
de rentas del - rehén - sector agropecuario y a productor
perdido.
Esta es una consideración esencial a tener en cuenta
a la hora de definir las causas de las crisis, para encontrar
soluciones.
¿Que sucede en cada crisis económica que tiene
el País?
¿Que se hace para buscar la salida?
En cada crisis económica y esta es la tercera en cuarenta
años, en el Uruguay se hace todo lo contrario que debería
hacerse para encontrar soluciones.
Las responsabilidades se adjudican a factores externos o eventos
climáticos, que afectan nuestra producción primaria,
una práctica "facilista" para explicar
las crisis.
Los "mismos" que no la previeron son los
encargados de "sacarnos" de la misma. Los "mismos"
actores no se van a autocriticar, en la búsqueda de
las de soluciones. Por ello no aparecen los cambios. A cada
crisis un nuevo ajuste fiscal y a remontar la cuesta otra
vez.
Los "mismos" actores políticos en
las tres crisis de los últimos cuarenta años
y parece que nadie se da por enterado de lo que esto significa.
En
cualquier país, ante una crisis económica como
la que el país tiene hoy, amerita un cambio del equipo
económico y de la política que se viene siguiendo.
Dicho sea de paso, en el país, es la misma desde comienzos
de la década del 60.
¿Cuál es la explicación para que se persista
en esta conducta?. Todo tiene explicación, el problema
radica en cuanta libertad y honestidad despleguemos en la
búsqueda.
Para nosotros la explicación tiene dos hilos conductores.
Hay dos aspectos relevantes que nos llevan de una crisis
a la otra.
Uno, es a partir del manejo político seguido
en la conducción del país desde comienzos de
la década del 30, con la coparticipación -reparto-
del poder por el régimen del 3 y 2.
El País es sometido así, a un "absolutismo"
político a partir del año 1931 - pacto del chinchulín
-. Desde ahí los partidos mayoritarios -blancos y colorados-
deciden dividirse los cargos de la administración,
por el régimen del 3 y 2. Nos guste o no nos guste
ésta es la realidad histórica más allá
de los "disfraces". Mi interpretación es
que estamos frente al manejo político de un partido
"único" y los problemas no son analizados
con la cristalinidad suficiente, que permita deslindar responsabilidades
y corregir rumbos. Es la lógica del "absolutismo",
todo se "encubre", todo se "arregla".
El Dr. Carlos Frick Davie escribía en su libro, ¿Cual
Reforma Agraria? editado en 1964 lo siguiente:
"con
las franquicias fiscales que siempre sobrevienen, pueden borrar
y empezar de nuevo, postergando así la liquidación
de la empresa. A esto se agrega un acostumbramiento a esa
situación que crea a su vez un fatalismo contrario
a toda evolución y a toda lucha por el mejoramiento
de la empresa."
Esto
muestra el daño a la cultura empresarial y al país
por el manejo político partidario, de las relaciones
económicas. Este manejo - refinanciaciones, consolidaciones
de deudas, amnistías tributarias, etc. - continua-
en el fondo es patear los problemas para adelante.
Este manejo oculta las verdaderas causas de los problemas,
por lo cual estos reaparecen casi cíclicamente.¿Si
no, como puede explicarse que el agro, tenga los mismos problemas
a lo largo de los últimos casi 50 años?.
Todos los sectores están "atados" o "atravesados"
por los compromisos político partidarios y así
no hay economía que se desarrolle y potencie sus fuerzas
creadoras. Siempre él "estado salvador",
nosotros los contribuyentes. Las causas de fondo, como el
atraso cambiario de los 90 y su impacto en el destrozo de
gran parte del aparato productivo y en particular del agro
por su condición de rehén, se negaron hasta
hace muy poco tiempo.
El problema era que reconocerlo, era reconocer la responsabilidad
de la política económica. Así funciona
el 3 y 2, el interés político partidario por
encima de las realidades económicas y sociales.
Hoy vemos a los que ayer elogiaban los resultados "del
modelo" - políticos, economistas y analistas -
explicando como hay que hacer para salir de la crisis a que
nos condujo el mismo. Otra muestra del absolutismo del poder.
Siempre hemos preferido la ficción discursiva a la
realidad, el disfraz jurídico para resolver problemas
de la economía, así nos ha ido, así estamos.
No hemos mirado al país real, siempre hemos actuado,
atados a visiones políticas externas, mas o menos ideologizadas.
Nos hemos convertido en un país de "slogans"
y "siglas". No hemos sido capaces de desarrollar
un modelo uruguayo, adaptado a nuestra realidad. Hemos transitado,
tratando de implantar "recetas" y olvidando las
lecciones del ayer.
El otro hilo conductor que vehiculiza las sucesivas
crisis, es que tenemos un modelo de "economía
desintegrada".
"Economía
desintegrada", es aquella en la que los distintos
actores no interactuan en un pié de igualdad - con
sectores rehenes- y no se contemplan las distintas especificidades.
En mi concepto Política es, tratar distinto lo que
es diferente
Resumiendo; el modelo económico en curso es desintegrado
y tiene como rehén al sector más relevante hoy
por hoy de la economía, el agro. Confizca rentas del
mismo y a productor perdido.
El trato dispensado al agro por todos los gobiernos, es la
más clara descalificación, de la política
económica en curso.
¿ Porque se siguen discutiendo "soluciones"
al endeudamiento del agro desde 1999?
Por una sencilla razón, las "soluciones"
que se dieron antes, fué con recursos del propio agro.
Ahora como el agro no tiene más para "confiscar",
las "soluciones" aparecen lentamente, y con muchas
dificultades. En el camino los productores se van "autoejecutando",
en una licuación no escrita. Esa es la realidad sin
"tapujos" y los que fuimos productores y hemos vivido
todas las crisis de los últimos cuarenta años,
no tenemos dudas.Tampoco tenemos dudas del manejo clientelístico
y sus secuelas.
Una
economía desintegrada es el campo propicio para
encubrir las ineficiencias, cuyo costo pagan los sectores
rehenes.
Ineficiencias a nivel país y al interior de los distintos
sectores, por las posiciones de dominancia. El caso muy claro
es la posición dominante de las agro industrias, respecto
de los productores. Es absurdo hablar de mercado en estas
condiciones y menos libre, con un sector tomador de precios.
Una economía desintegrada propicia los corporativismos,
económicos y sociales. Está además llena
de asimetrías, por las razones anteriores. La experiencia
del país en los últimos 50 años es por
todas conocida y como decía el maestro Couture, "lo
obvio no necesita demostración."
La historia de nuestra economía en los últimos
50 años, muestra la vulnerabilidad de los distintos
sectores. Las causas centrales son la falta de un proyecto
país como elemento conductor y la falta de un modelo
de economía integrada.
Economía integrada, es aquella en la que todos
los actores interactuan en un pié de igualdad -sin
rehenes- y atendiendo las distintas especificidades.
Economía integrada significa que el país
es uno y no la dicotomía - campo, ciudad - funcional
al modelo en curso y que tanto daño ha hecho.
Economía integrada, significa eficiencia productiva,
al no existir sectores a los que se le puedan confiscar recursos.
Economía integrada significa el fin de un modelo
"facilongo" en la que unos viven a costa de la marginación
de otros.
Economía integrada significa pensar como País.
Se terminó el "recreo" y las vacaciones de
"arriba".
De
continuar con el modelo de economía desintegrada y
el manejo clientelístico - el 3 y 2 - podremos predecir
el año de comienzo de la próxima crisis.
En
el marco de la economía desintegrada, el caso
del agro es patético. Un año pensamos; que nuestro
futuro está en el arroz, en la leche o en la carne
y al siguiente debemos atender su derrumbe. Los cultivos de
verano fueron importantes, después casi desaparecen
y hoy son el caballito de batalla del discurso oficial. Del
endeudamiento casi no se habla. Esto es un modelo de economía
desintegrada.
Estos vaivenes tienen que minimizarse en una economía
integrada, para asegurar un crecimiento sostenido.
Algunos números del agro nos mostraran el disparate
de un modelo económico, que sólo atiende lo
fiscal. La agricultura ha tenido el siguiente desempeño
desde la década del 50. En el año 1952 se sembraron
- trigo, maíz, lino y girasol - 1:229000 Has.
En 1959 - 1960, se llegó a 1:830000 Has. En el año
60-61 se llegó a 1:031000 Hás.
En 1965-1979 se sembraron - invierno, verano - 837000Hás.
En 1980-1984 se llegó a las 609000 Hás. y en
1987, 470000Hás, lejos del millón de hectáreas
que el gobierno de la época estaba dispuesto a promocionar.
La caída ha continuado.
La ganadería está estancada desde mediados de
la década del 30, con caídas en el stock ovino,
que nos lleva hoy a tener el mismo nivel de hace ciento treinta
años.
¿A nadie preocupó esas oscilaciones brutales,
atentatorias contra cualquier desarrollo económico?
¿A nadie a preocupado la destrucción de numerosos
proyectos agropecuarios? En resumen el país no ha logrado
estabilizar, los sistemas productivos relevantes del agro.
Hoy está cuestionado el "modelo productivista",
impulsado con gran "manija" en los 90 y el causante
del endeudamiento. En el sector lechero se vuelve al sistema
pastoril, como manera de minimizar los costos. En todas estas
improvisaciones, el rehén perdió y hoy está
sumido en un mar de incertidumbres. Quizás sirva al
país y a los productores, de que no se puede actuar
en forma aislada y sin conocer los impactos previsibles- información
calificada - de la política económica.
.El país debe revisar la historia de lo que se pensó
para el campo y no se llevo adelante.
Por ejemplo el Plan De Mejoras Básicas de 1950, verdadera
filosofía de política con visión país.
Fué dejado de lado y se siguió con la filosofía
del Banco Mundial que apuntaló al Plan Agropecuario.
Creemos
que en la memoria histórica hay mucho para rescatar.
La confiscación de recursos del agro ha alimentado
la economía del país desde siempre.
Esta se ha realizado por varias vías.
Diferencias de cambio, 1937 a 1962. Detracciones, instaladas
con la reforma cambiaria y monetaria. Todo lo desviado a través
de los distintos atrasos cambiarios.
Marginación social y económicas de la familia
rural. Vía salarios de los peones rurales. Vía
precios. Vía venta de insumos. Vía tributos,
absolutamente insensibles a la realidad productiva. Creemos
que esto es una muestra suficiente, para mostrar un país
sin rumbo. Los productores han hecho lo que han querido y
lo que han podido, en el marco de dejar hacer, dejar pasar.
Los sistemas productivos pueden o no corresponder con los
intereses del país, ya que no existe una política
agropecuaria.
Así en tiempos de crisis surgen las preguntas y las
dudas.
¿ Tenemos el rodeo lechero más conveniente para
el Uruguay?. Hoy se estan haciendo evaluaciones del comportamiento
de razas lecheras en el sistema pastoril.¿ El modelo
agrícola productivista que se impulsó en los
90 es el adecuado para el País?
Todas estas dudas deberían estar hoy levantadas y ser
el fruto de una investigación permanente. Esto es otra
muestra de un país a la deriva y de un modelo de economía
desintegrado. Los particulares deberían actuar en el
marco de políticas País, que hoy no existen.
El modelo de economía desintegrada ignoró
la realidad de un mundo de subsidios. No se trabajó
en función de ello.
Cuando convino políticamente, se les adjudicó
las culpas de nuestros problemas, para esquivar responsabilidades.
Pero la responsabilidad es de los gobernantes, que no trabajaron
por unas relaciones económicas de reciprocidad.
La integración al interior del país, es fundamental
a la hora de vender al exterior o integrarse a otras economías.
Las asimetrías juegan en contra.
Una economía integrada no tiene desventajas, salvo
para los intereses sectoriales, históricamente dominantes,
que verán limitado el lucro "fácil".
Las desventajas de un modelo de economía desintegrada
estan a la vista. En un próximo aporte, mostraremos
las ventajas de un modelo de economía integrada.
Terminamos con una pregunta:
¿Puede
desarrollar el Uruguay un crecimiento sostenido y sustentable
con un Agro rehén?.
Pedro Hernández. 28 de abril de 2003
phr@internet.com.uy
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