| ENTRE
LA BELLEZA Y LA DUDA
Por: Walter
Amaro - Sydney/Australia
| Mientras
en el ámbito nacional se proyecta en estos días
enviar tropas a las Islas Salomón, tratando de restablecer
el orden y la democracia de sus instituciones, persiste en el
ánimo popular, el espíritu de pacificación
esgrimido en la joven república de Timor en su incipiente
democracia por sus Fuerzas Armadas. El Gobierno tiene el firme
propósito de enviar un contingente humano, que incluye
personal militar, fuerzas policiales y un amplio grupo de especialistas
y consejeros que tratará de rescatar a las islas del
anarquismo por el cual atraviesa, a la vez que se intentará
sanear su economía. |
Atolón Fakarava
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Las Islas Salomón
ocupan la mayoría del grupo de islas del mismo nombre salvo
las noroccidentales, que corresponden a Papúa Guinea el archipiélago
de Ontong Java. Las islas Salomón están situadas en
la Melanesia, al este de Nueva Guinea.
Dicen que el
mundo está poblado de coincidencias. Hace prácticamente
22 años volábamos en un avión de Lan Chile
acurrucados en un asiento que casi no nos permitía mover.
Nuestro destino, la isla de Thaití, en la Polinesia Francesa.
Punto obligado para repostar combustible y completar el penúltimo
peldaño que nos acercaría a Nueva Zelanda para luego
llegar finalmente a Sydney, Australia. Allí nos esperaba
un todo, o tal vez una nada. Apretarnos unos contra otros nos infundía
valor, y transitoriamente, esta era la única esperanza que
no tenía incertidumbres: el amor familiar y el compañerismo.
En esa suma de emociones nos encontrábamos cuando la voz
de la azafata nos recordó que todavía quedaba un largo
trecho para hacer esta escala.
El objetivo
turístico de los comisarios de abordo estaba a nuestra vista
en toda su dimensión: el Atolón Mururoa situado a
1.000 km al suroeste de Tahití. Francia lo ha usado como
terreno de pruebas de armas nucleares desde los sesenta. En 1985,
una prueba nuclear subterránea despertó una controversia
mundial, cuando agentes del servicio secreto francés hundieron
un barco de la organización ecologista Greenpeace, el "Rainbow
Warrior", en Nueva Zelanda, cuando se preparaba para dirigirse
al atolón donde encabezaría una protesta.
Luego encontraríamos a nuestro paso el Atolón Fakarava,
que pertenece al archipiélago de los Tuamotu en la Polinesia
Francesa y conforma un encanto visual imposible de comparar.
Se trata de un atolón conformado por una barrera de coral
inmensa con forma de anillo que encierra una laguna y está
situado a 450 km de Tahití.
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Thaití
es realmente un lugar de ensueño. A pesar de ese eterno
clima tropical que se respira en el ambiente y que provoca nuestra
transpiración casi indecentemente, sus paisajes y sus
costas son dignas de plasmar en el recuerdo fotográfico.
Tahití, más que cualquier otra isla, se caracterizó
por las conmociones económicas y sociales que ocurrieron
a principios de los años sesenta. La construcción
del aeropuerto de Faaa, único en el área y las
adaptaciones portuarias de Papeete, hicieron de la costa septentrional
el punto de establecimiento de todos los flujos migratorios
territoriales. |
Esto sin embargo
no preocupa a las autoridades australianas. La verdadera tragedia
que enfrenta nuestro ministro de emigraciones, Philip Ruddock, es
nuestro vecino indonesio y los refugiados del continente asiático.
En estos precisos momentos el funcionario presentó una apelación
en la Corte Suprema, tratando de abolir el fallo de un "juzgado
de la familia" que declaró ilegal la detención
indefinida de menores, en centros de detención de emigrantes
ilegales.
Los niños
incuestionablemente nunca son ilegales. Son simple y llanamente
víctimas de las circunstancias; víctimas de familias
con hambre, con temores y sin futuro, que buscan en la emigración,
legal o ilegal, un hogar que les oferte las oportunidades que se
les niegan en su patria. ¿O no es cierto? ¿Quién
deja su país y se lanza a la aventura sin una necesidad extrema
arriesgando la vida de sus hijos y la propia?
El policía francés nos pidió el pasaporte en
la aduana de Papeete. No le entendimos. Se dirigió a nosostros
en inglés: tampoco le entendimos. Las alarmas comenzaron
a sonar en nuestra cabeza mientras nuestras emociones entrecortaban
nuestra respiración: si esto nos pasaba a miles de kilómetros,
que nos aguardaba en Australia.
No
se imagine ni por las tapas que llega a un país anglo-sajón
y habla inglés al otro día. Muchos de nuestros
amigos llevan más de 20 años y apenas pueden chapurrear
algunas oraciones armadas. Quiérase o no, así
es la cosa.
La emigración no es un paseo turístico. Depende
de la suerte y del esfuerzo, de eso no hay duda, pero es duro...
muy duro. Nuestros jovencitos, aquellos que llegaron en nuestros
brazos con sus ojos grandes por el asombro, pueden atestiguarlo.
También nuestros mayores, aquellos que llegaron casi
forzados a una reunión familiar, ante la imposibilidad
de mantenerse en su país, han languidecido de tristeza
recordándose en más de una ocasión si esto
valía la pena. |
Tahití
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Dicen que todo
tiene un precio en la vida. El ex Gobernador General de Australia
puede dar fe de ello. Luego de su renuncia al cargo, abrumado por
ser tolerante con sacerdotes pedófilos y enfrentar él
mismo una denuncia por violación, el Primer Ministro John
Howard a designado a su sucesor: Michael Jeffery, una persona que
ha recibido el beneplácito de los partidos políticos,
incluído el movimiento republicano, y la población
en general.
El Gobernador General que asumirá en próximos días,
Michael Jeffery, es un Mayor General del Ejército en situación
de retiro.
Pero no todas
son malas noticias. Un grupo de investigadores australianos ha desarrollado
un nuevo tratamiento contra el cáncer, consistente en la
estimulación del sistema inmunológico humano. Los
favorecidos con esta terapia que se desarrollaría en los
próximos tres años, serían los afectados por
leucemia y cáncer de próstata.
Nuestro breve
paseo por Tahití llegó a su fin. Un superjumbo de
Quantas, la principal aerolínea de aeronavegación
de Australia nos aguardaba. Una bonita azafata al pié de
la escalinata del imponente 747 nos saludó cordialmente:
"How are you? Welcome on board...we...
¿Le pica la curiosidad; quiere saber como nos las arreglamos?
Se lo contamos en siete días si usted nos acompaña.
Hasta entonces.
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