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Año I - Nº 41 - Uruguay, 29 de Agosto del 2003

Almería se viste de fiesta
Una crisis a varias puntas
Una nota sin título
Quédese tranquilo Sr. Bordaberry
La magia de Punta del Diablo
Recuerdos del Ayer
Conchillas
Bolívar, Marx y la Fuerza Armada Nacional (F.A.N.)
Migrantes
"La fiesta" que organizó el Juez Colmenero
Ojos Uruguayos en Brasil
¿Colón o Colombo?
Desde las Islas
Sucedió en España
El Interior También Existe
Rincón de Sentimientos
Olvidémonos de las Pálidas
Correo de Lectores
El Marinero

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

Migrantes


Estoy seguro que la familia D´Holdan siguió un camino tan variable como el nuestro: una historia llena de viajes, de idas y vueltas. De Irlanda al norte de España , de ahí a América del Sur y luego rumbo a África , y todo en un par de siglos. Solo dos centenares de años. Si pudiésemos rescatar la memoria seríamos capaces de hacer que este mundo, (quizás debería decir que nuestra cultura), fuera un lugar más seguro, más fácil de compartir y de entender. Quizás asumiríamos la diversidad como el oxígeno de la libertad.
La memoria nos desafía a entender que el mundo se mueve, se debe mover. Debe moverse para ser. Con la suficiente memoria veríamos a nuestros antepasados emigrar y retornar, los veríamos ser nómades en un mundo sin fronteras y luego viajeros en un planeta que presume abundancia de límites. Veríamos a muchos de ellos buscar un lugar donde trabajar, donde crecer, donde morir . Y muchos harán todo en el mismo sitio que les tocó en suerte.
Nosotros, como aquella familia, salimos del Norte de Europa. Algún bisabuelo Celta escapó de una guerra y se quedó toda su vida en Galicia. Toda su vida hasta que se murió. Al fin y al cabo todos nos vamos.
Ese buen hombre tuvo tres hijas y un hijo. La primera de ellas se fue a Argentina escapando de la pobreza. Para ayudar a su familia a la distancia. Ella buscó la forma de que alguna de sus hermanas fuera a vivir con ella. Gracias a ella , el hermano menor pudo viajar . Su destino fue Montevideo, Uruguay. Solo él tuvo descendencia, dos hijos varones. El mayor era escritor y fue exiliado durante la cruel dictadura militar que asoló a ese país en los 70, logró huir a México. El menor soy yo. La crisis latinoamericana se me hizo insostenible.
Tuve que emigrar y vine a La Coruña. Nunca estuve aquí pero legalmente soy un español retornado. Mi esposa es ecuatoriana , sus papeles confirman lo que sus rasgos delatan. Es una extranjera, supuestamente más extranjera que yo. Tan extranjera como los futbolistas extranjeros que ganan millones, pero esos no son ilegales. Ilegales son los trabajadores que vienen con mil sacrificios a ganarse un jornal. Cuando nos casamos dejó de ser una sin papeles y pasó ser una ciudadana "clase A". Gana lo mismo en su trabajo, pero puede ir cada dos años a su país a ver a su familia. Fue lo único que la legalidad le brindó.
A todo esto los D´Holdan se instalaron en África, ayudaron a reconstruir un país. Tuvieron una hija que estudia en Irlanda, donde empezó su historia. Hace un par de veranos ella vino a conocer la tierra de sus abuelos, mi hijo la conoció y se enamoraron. Hoy me contaron que se van a vivir juntos a Montevideo, dijeron que quieren ayudar a reconstruir. Me parece bien. Tu patria es el lugar que puede hacer feliz a tus hijos.


Joaquín Doldán Lema

Laxe, agosto 2003.

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