RECUERDOS DEL AYER 
MI BALNEARIO : EL PINAR
Hoy en dia veo
a los niños trancados entre rejas, con sus computadores jugando ON
LINE o sus video games y con alegría recuerdo lo "sueltos" que
eramos.
Desde 1950 tenemos una casa que primero fue de veraneo
y de fines de semana y despues como vivienda permanente en el
Balneario EL PINAR.
Al comprar mi madre un lote en un
remate la expresion de los familiares fué "que locura, tan lejos ,
en el medio de un arenal."
Pero que lindo que era, un
territorio casi virgen a ser explorado.
Mas tarde el terreno de
1600 mts fue dividido en dos y vendido a mis tios.
Los juguetes
que teníamos para divertirnos tenian un costo " cero", dos latas
de conservas usadas y lavadas y un cordon de algodon, constituian
nuestro teléfono " alambrico", que permitian la comunicación de
pino a pino.
Una rama de acacia, una cuerda y el
alambrecito de un gancho de ropa se convertian en una
ballesta.
Una palita y un balde de plástico, y una playa de 5
kms de extensión nos hacian arquitectos en la construcción de
castillos de arena.
Una hoja del diario EL DIA, por
supuesto de los domingos, despues de leido se convertia en un
sombrero o en un barquito que largabamos en alguna canaleta
despues de una lluvia fuerte.
Un trompo de madera con una
chaura, las bolitas y el bochon de vidrio, las figuritas que
dabamos vuelta con un golpe seco con la mano cerrada, y las
dificiles o selladas que cambiabamos en el colegio por 5 comunes o
repetidas.
Nunca les pasó por la cabeza a nuestros padres
que nos podíamos perder o pasar por algun tipo de
violencia.
Solo alguna advertencia : " Nene no te hagas el loco y veni antes del
anochecer" ... aunque muchas veces volviamos
embarrados, lastimados y con noche obscura...
" Anda a bañarte antes de comer, mira que manos
imundas tenes, deben estar llenas de
micróbios"...
Con la bici sin salir de los
limites del balneario, teníamos 165 hectareas a recorrer.
Ir a
la playa principal a recoger botellas y demas objetos que la
corriente traía.
Ir hasta la barra del arroyo Pando a bañarnos
en sus arenas inmaculadas , andar de canoa hasta el puente, aunque
a veces se daba vuelta, irnos hasta Pando de bicicleta toda una
hazaña ( 8 kms de ida y otros 8 de vuelta ) por las chacras y la
ruta 101.
Comernos un helado descansando en la plaza principal
abajo de un arbol, agarrando fuerza y coraje para la
vuelta.
Pescar unas mojarritas en las lagunas de las
areneras, con un anzuelo chiquitito dorado y alguna lombriz
encontrada abajo de una piedra.
Se que para algunos amigos
en cualquier lugar del mundo que se encuentren ahora, los
transportará en decenas de años a NUESTRO paraiso perdido de la
infancia como dice Chito desde Toronto Canada,
pero digo
" QUE LINDO HABERLO VIVIDO PA´ PODERLO
CONTAR"... Gracias y espero mas colaboración por favor.....
Carlos Arce
charlypoa@terra.com.br