Extraido de ATTAC Arg
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Revelan que
EE.UU. ya traslado miles de bolsas y ataudes a Sicilia
Lo afirmó un arzobispo asesor del Papa En medio de su intensa cruzada
diplomática para evitar la guerra en Irak, algo que implicaría "una
increíble pérdida de vidas", el Vaticano hizo saber que a Sigonella,
una base naval norteamericana que hay en Sicilia, han llegado 100.000
bolsas negras ( body bags ) y 6000 ataúdes.
Así lo reveló el arzobispo Renato Martino, uno de los más altos consejeros
del Papa en cuestiones de justicia y paz, en una entrevista concedida
el martes último al National Catholic Reporter, un semanario católico
estadounidense. "Supe que en Sigonella han llevado 100.000 bolsas, de
esas para cadáveres, junto a 6000 ataúdes. °Estos no son para soldados
iraquíes! Hay también un hospital flotante con mil camas, que no está
ahí para curar soldados con rasguños. Estamos hablando de una pérdida
increíble de vidas", dijo Martino, que durante 16 años fue representante
del Vaticano ante la ONU, por lo que conoce muy bien la realidad internacional.
Quince mil bajas
"Supe también que Estados Unidos prevé la pérdida de 15.000 soldados
norteamericanos", afirmó el hoy titular del Consejo Pontificio de Justicia
y Paz. "Quienquiera esté preparando una guerra tiene que tener en cuenta
el precio que ésta provocará sobre los enemigos, en el área, en los
amigos y en su propia gente", advirtió el prelado, que se manifestó
convencido de que un conflicto en Irak significará un "aumento del terrorismo"
y "un incendio en todo Medio Oriente".
Martino, que a principios de mes no dudó en definir la guerra preventiva
como una "guerra injusta, de agresión", ayer dijo que las pruebas presentadas
contra Irak por Colin Powell "no me parecen convincentes, como lo fueron
las presentadas por los Estados Unidos en 1962, cuando la crisis de
los misiles de Cuba". El prelado opinó también que hay que entregar
esas pruebas a los inspectores de la ONU "para que hagan su deber".
Misión diplomática
De una contundencia poco frecuente en ámbitos vaticanos, las palabras
de Martino reflejan a las claras la preocupación cada vez mayor de la
Santa Sede, que ve acercarse inexorablemente una guerra en Irak. Si
bien siguen corriendo con insistencia los rumores de una misión diplomática
de último momento, a Bagdad y a Washington, como ocurrió en 1991, el
hecho de que el Papa recibirá el 14 del actual al viceprimer ministro
de Irak, Tarek Aziz, un católico de rito caldeo, puso en "stand by"
esta posibilidad.
Tarek Aziz, que ya fue recibido por el Pontífice el 19 de mayo de 1998,
en el marco de una gira europea para obtener apoyos en vistas de una
abolición del embargo, pidió hace dos semanas una audiencia con Juan
Pablo II, que respondió de inmediato en forma positiva. Al respecto,
monseñor Martino no ocultó su esperanza de que la reunión pueda significar
"un paso hacia la distensión".
El cardenal Roger Etchegaray, el nombre que más suena como el enviado
del Papa si es que efectivamente el Vaticano decide una misión especial
a Bagdad, manifestó por su parte que el encuentro e entre el Papa y
Aziz "será, sin lugar a dudas, un paso importante hacia una paz tan
frágil como importante para todos".
Molesto con el premier italiano, Silvio Berlusconi, que apoya sin medias
tintas la guerra preventiva que impulsa su "amigo" Bush, en el marco
de su frenética actividad diplomática el Papa recibirá hoy en audiencia
al ministro de Relaciones Exteriores alemán, Joschka Fisher, miembro
de un gobierno que, como el francés, mantiene una postura contraria
a la guerra, y por lo tanto acorde con la de la Santa Sede.
Por Elisabetta Piqué - Corresponsal en Italia - Diario La
Nación
Iglesias
de Europa y de Estados Unidos rechazan la guerra contra Irak
Representantes de las iglesias de Europa y Estados Unidos y de los organismos
ecuménicos, reunidos en Berlín, Alemania, emitieron una declaración
en la que se oponen a la guerra contra Irak y se pronuncian por una
solución pacífica del conflicto. Los dirigentes de las iglesias protestantes
de Europa y Estados Unidos, a los que se unieron representantes de las
iglesias ortodoxas y evangélicas y del Medio Oriente se reunieron el
5 de febrero y la declaración fue entregada al canciller alemán Gerhard
Schroeder.
Deploramos que las naciones más poderosas del mundo recurran a la guerra
como un instrumento aceptable de política exterior. Esto crea un clima
internacional de miedo, amenaza e inseguridad, advierten, agregando
que como comunidad de fe están orando por la paz y libertad, justicia
y seguridad para el pueblo de Irak y de Medio Oriente en su conjunto.