|
|||||||||||||||||||
|
|||||||
|
|
|
Año V Nro. 358 - Uruguay, 02 de octubre del 2009
|
|
Ya lo decía Napoleón Bonaparte: “Cuando China se levante el mundo temblará”. Los efectos que conlleva que este país comunista se haya convertido en una especie de mega fábrica mundial se notan por todos lados. La amenaza china es tan real que los occidentales hablan sin reparos del “peligro amarillo”. China ha puesto sus ojos en África y tomando en cuenta el modo de desarrollo chino, bajo la fachada de cooperación de países del sur sería bueno preguntarse: ¿no es otra manera de continuar explotando el continente africano? Los africanos tienen el derecho a asociarse con China y con quien quieran, pero de ahí a creer que los chinos inviertan en África para ayudarlos, hay un trecho. África es el paraíso que les permite obtener todo lo que necesitan, tanto para su supervivencia, como para sus ansias de grandeza. En primer lugar, hablemos de sus necesidades de supervivencia: su ritmo acelerado de desarrollo, a pesar de la crisis actual, condena al gigante asiático a la búsqueda desenfrenada de recursos energéticos. No olvidemos que China consume hoy actualmente más carbón y petróleo que los Estados Unidos. Según los investigadores del Earth Policy Institute estiman que si China adopta el estilo de vida estadounidense, esto supondría una pesadilla tanto a nivel económico como ecológico. En África, China encuentra una reserva de petróleo accesible y barata. De paso, recupera los costos por la compra de este petróleo introduciendo toda su mercancía. Pero hay más: la construcción de un barrio chino en Luanda, la capital de Angola, el primer productor de petróleo en África, deja entrever que los países africanos podrían servir en el día de mañana como colonias de población originaria de China. Pasemos a sus ansias de grandeza: China ambiciona convertirse en el país más poderoso del mundo. Ante esta perspectiva, África puede ser su campo de experimentación del liderazgo que quiere conseguir. Hasta hace un tiempo, China tenía relaciones bilaterales con cada uno de los países africanos a nivel individual. Hoy, ya habla con todos conjuntamente. Existen las cumbres Francia-África y ahora también la cumbre China-África. Por otra parte los jefes de estado africanos que buscan una alternativa al liberalismo americano cada vez están más seducidos por la revolución industrial China y por sus políticas de desarrollo. El continente africano se ha convertido en estratégico para la supervivencia de China, y ésta estará cada vez más tentada a inmiscuirse en la gestión de los países africanos. La superpotencia China hoy, toma partido de manera espectacular en las economías y políticas africanas, aunque África lucha por mantener su libertad e independencia. ¡Hasta el próximo análisis…! © Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez para Informe Uruguay
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||