Miembro de apdu
  
Año IV - Nº 258
Uruguay,  02 de noviem bre del 2007
separador Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
 

Buscar en el WWW Buscar en Informe Uruguay

1

ha

Sysinfo

historia paralela

2012

legra

humor político

apdu

 
Francisco Gallinal

A la suerte hay que ayudarla

por Francisco Gallinal
 
separador
 
rtf Comentar Artículo
mail
mail Contactos
notas
Otros artículos de este autor
pirnt Imprimir Artículo
 

            Por suerte para todos nosotros…tuvimos suerte. Después de la profunda y dolorosa crisis de 2002, el mundo vino en nuestro auxilio, quizá como recompensa por haber aguantado a pie firme el vendaval, sin caer en las locas tentaciones de declarar el default de nuestras obligaciones (a pesar de que en esa dirección empujaba el partido hoy  gobernante) y desarrollando las más prolijas políticas posibles en aquel contexto. Así, los últimos cinco años han sido una fiesta, para Uruguay, para América Latina y para el conjunto de países en desarrollo, no una fiesta pareja, es cierto, pero festejo al fin.

            Festejemos, uruguayos: las economías de Estados Unidos, Japón, la Unión Europea, China e India, se pusieron en sintonía y crecieron simultáneamente, impulsando el comercio internacional y tonificando la demanda de materias primas o productos básicos, al punto que sus precios han conocido una expansión sin precedentes. En ancas de la robusta economía mundial, los países latinoamericanos han venido transitando por una senda virtuosa de crecimiento económico y de crecimiento del producto por habitante. Si se cumpliera el pronóstico de CEPAL, que estimaba que en 2008 el PBI de la región aun crecerá por encima del 4% -seis años consecutivos de crecimiento -, el producto por habitante habrá logrado incrementarse en más de un 3% anual.

            A diferencia de pasados períodos de bonanza, el presente se caracteriza por que los países de la región muestran superavit en la cuenta corriente de la balanza de pagos y también en las cuentas públicas. Si, por un lado, los términos del intercambio han mejorado para la región, también lo han hecho los desempeños fiscales de sus países, incrementando, en general, su gasto público a menores tasas que el PBI, generando así superavit. Con esta nueva situación, en un contexto de bajas tasas de interés los países han iniciado procesos de reestructuración y reducción absoluta y relativa de sus deudas públicas y mejora de su perfil de vencimientos, así como de recomposición y aumento de sus reservas internacionales, lo que unido a la apreciación de sus monedas les han permitido reducir la crónica vulnerabilidad externa.   Esta cadena de buenas noticias tiene un eslabón más: bajó la tasa de desempleo y mejoró la calidad del trabajo en la mayoría de los países.

            Uruguay se benefició de esta nueva situación, tuvo suerte e hizo algunas de esas cosas. Un gran mérito del Gobierno fue no entrometerse, no tratar de distorsionar los beneficios que el mundo enviaba bajo la forma de más demanda, mejores precios, remesas de emigrantes, a pesar de que algunas tentaciones continúan latentes, tal como la imposición de impuestos a la exportación (detracciones). Sin embargo, como dice el refrán, a la suerte hay que ayudarla. Y en este plano es que le anotamos al gobierno vernáculo varias falencias.

            Lo primero, haber seguido el camino de aumentar desmedidamente el gasto público y la presión fiscal, incluso creando nuevas cargas tributarias, cuando estaba todo dado para, sin perjuicio de atender las urgencias sociales derivadas de la crisis, hacer justamente lo contrario: eliminar de entrada el impuesto a los sueldos, bajar el IVA y otras medidas que los nuevos niveles de recaudación permitían, y/o alcanzando un franco superavit en vez de un escuálido “equilibrio” como ocurrirá este año. Lo segundo, no haber aprovechado esta situación de prosperidad para bajar en términos absolutos el endeudamiento público, que ha crecido. Lo tercero, no haber potenciado todo esto con un buen clima de negocios que impulsara en los hechos (y no solamente en el discurso) la inversión productiva: justamente en la dirección contraria se orientó la política salarial y laboral, alentando desvíos respecto de la productividad, desbordes gremiales e inseguridades jurídicas. En cuarto lugar, se perdió una gran oportunidad para lograr una mejor inserción internacional al no avanzar más decididamente en las relaciones económicas con EEUU. En quinto lugar, y sin dejar de reconocer que hay elementos externos en ese plano, se exacerbó la inflación con un manejo inicial laxo de la política monetaria que –esperemos que aun sea tiempo- se ha salido a corregir con un viraje brusco.

           En fin, el festejo debe ser siempre mesurado; en el horizonte internacional se encienden algunas luces amarillas y amenazas de turbulencias en el mercado financiero estadounidense que, si se desencadenan, pueden tener consecuencias sobre la volatilidad del mercado financiero global y sobre los países en desarrollo, en los que subsisten preocupaciones que desde Uruguay compartimos, tales como la evolución del tipo de cambio real, la sostenibilidad del equilibrio fiscal y el bajo nivel de la tasa de inversión. Dos ojalá: que la pericia de los conductores económicos de otras latitudes impida que EEUU entre en recesión, prolongando así la bonanza en América Latina y en Uruguay;  que entretanto los conductores de la economía criolla hayan calculado bien los tiempos y aun sea posible prepararse adecuadamente para futuras épocas de vacas flacas. Lamentablemente, tememos que el gobierno actual, agarrotado por sus compromisos preelectorales corporativistas, no podrá desandar algunos pasos aunque ellos hayan sido exagerados. Entonces, ¿qué pasará? ¿Volverán a agitarse los fantasmas de nuevos tributos? Un tercer ojalá: ojalá que no.
 
21
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
20
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
20
 
Estadisticas Gratis