El
día que me enderezaron el cactus
Escribe:
Dr. Enrique Rimbaud
De
alguna manera, todos somos místicos, o creemos
en algo místico en alguna etapa de nuestra
vida… Todos tratamos a veces o siempre de ver señales
en las cosas que nos pasan o nos rodean, un albur,
un signo, algo que nos indique que vamos a llegar
a buen o mal puerto con las acciones cometidas, un
acto profano en el que destrozamos nuestra fe en base
a detalles mundanos… que se yo… levantarse y escuchar
el canto de un ave que nunca habiamos sentido… preparar
una reunión en la casa y que ese día
florezca una planta que veníamos cuidando,
y estos por la positiva… como también, decidirse
a invitar gente y en ese momento se rompe un vaso…
zas!!! Adiós reunión, alguien nos quiere
decir algo….
Dirán
lo que dirán, pero hay cosas que la tradición
nos hace respetar, no pasar debajo de una escalera,
que nos cruce un gato negro, no romper un espejo,
tantas y tantas cosas…
Todos
nos hacemos los nunca vistos, los intelectuales ajenos
a la superstición y a la fetichería,
los que interpretamos hechos con rigor científico,
pero todos caemos en la magia mística de las
señales a la primer vuelta de hoja…
A veces
el cansancio nos juega bromas, y en mi caso, este
fin de semana me agarro algo chaireado, entre otras
cosas, que tengo que terminar un libro que estoy escribiendo
con urgencia, que el miércoles 25 de Agosto
se reúne la comunidad Uruguaya Nicaragüense
en casa a festejar nuestra declaratoria de la independencia
con un regio asado, que el mes que viene prontito
enfrento el Seminario Internacional de Veterinaria
que estoy organizando y para el que vienen tantos
amigos, una mezcla de cosas, una mezcla de actividades,
que se hacen sentir…
Tengo
una biblioteca en el living de casa, donde mantengo
varios cactus, entre ellos, uno que yo llamo pithayero,
porque en vez de crecer erecto, estaba creciendo de
costado…
Ayer
además, fue un infierno la cantidad de visitas
en casa, compañeros de verónica, expertos
de Israel, amigos, que pasan a ver como andamos, a
traer o pedir cosas, de todo un poco…
En
un momento, dejo la computador y me dispongo a tirarme
en el sofá a ver televisión, cuando
me fijo en los cactus y veo que mi cactus rastrero,
esta erecto, bien parado y enhiesto en su maceta…
mire bien… y me sorprendí pensando: esta es
una señal!!! Evidentemente, voy por el buen
camino, y todo lo que haga en estos dias viene bien
aspectado….
Emocionado,
le grito a la rubia, Vero!!! Viste que se enderezo
el cactus!!!
La
rubia me responde: claro… si yo lo enderece y le puse
una piedrita para que no se caiga….
No
comente mas nada, se iba a reír, pero al rato
me preocupe… es mi cactus… porque me lo endereza?
Porque lo hizo? Es que me quiere ordenar la vida en
todos los aspectos, que es lo que quiere demostrar?
es que con ese acto me manifiesta algo que no me quiere
decir… me esta enviando mensajes subliminales…
Lo
dicho, no tenemos arreglo, somos incorregibles, pero
el pobre cactus, quizás hoy amaneció
contento…
Abrazos
para todos
Enrique