Ecología
y Medio Ambiente
¿Se
reduce la vida útil de la represa?
Por
Juan Carlos Palacios
|
|
 |
| |
Vista
aérea de la Represa del Salto Grande
|
Nadie
ignora la importancia que la Represa de Salto Grande,
ha tenido y tiene como solución energética
para Uruguay. En la década de los setenta,
nuestro país sufría una aguda falta
de energía eléctrica. En los períodos
invernales debíamos soportar no solo restricciones
en el consumo, sino además, cortes en el suministro.
Pero su puesta en funcionamiento, puso fin a aquella
situación en la que tanto la sociedad como
las industrias padecían por igual.
Hacia
finales de 1979, comenzó el llenado del lago
y posteriormente se fueron poniendo en funcionamiento
una a una, todas las turbinas. La producción
se dividía por mitades entre Argentina y Uruguay.
Han
trascurrido más de veinte años durante
los que salvo excepciones derivadas de grandes sequías
regionales, la producción energética
de Salto Grande, colmó ampliamente las necesidades
nacionales. Tal era la disponibilidad energética
de Uruguay, que nuestro país derivaba gran
parte del flujo hacia Argentina.
Reiteradas
bajantes
Pero desde hace un tiempo, frecuentemente venimos
asistiendo a expresiones de preocupación que
dan cuenta de la escasa disponibilidad de agua existente
en la represa.
Hace
pocos meses, ocurrió una importante bajante.
Luego vinieron las lluvias y la represa recuperó
su nivel. Pero actualmente a pesar de las recientes
precipitaciones, la situación viene siendo
de incertidumbre.
No
recordamos que estas situaciones ocurrieran en forma
reiterada en los primeros veinte años de funcionamiento
de esta central hidroeléctrica.
Uno
de los factores que puede estar incidiendo es el llamado
"Cambio Climático", que indudablemente
ha venido a alterar el régimen pluviométrico.
Como hemos comprobado, pueden ocurrir períodos
de intensa precipitación, así como pueden
desatarse agudas sequías de corta duración.
En
el año 2002, llovieron más de dos mil
milímetros. Al culminar dicho episodio, bastó
que trascurrieran escasos meses, para en el río
Uruguay, ya experimentara pronunciada bajante.
Relleno
del embalse
Pero probablemente, no se trate solo de las consecuencias
de las alteraciones del clima.
Durante
el transcurso de la 5ª Reunión de Desarrollo
Regional y Ambiental de Salto Grande, realizada en
noviembre 1978, varios expertos señalaban la
corta vida útil que tendría la central
hidroeléctrica. Uno de ellos, vaticinaba cuarenta
años.
La
afirmación se basaba en el importante volumen
de sedimentos que el río estaba trayendo fundamentalmente
desde Alto Uruguay. Al ingresar al lago, ante la pérdida
de velocidad que experimenta la corriente de agua,
gran parte de ellos se precipitarían al fondo,
iniciando un proceso de relleno del embalse que con
el correr del tiempo, le quitaría volumen,
reduciendo la disponibilidad de agua para la producción
de energía.
Nunca
más oímos a autoridad o técnico
alguno de la represa, manifestar públicamente
alguna preocupación al respecto.
Las
cifras dadas a conocer de los arrastres de ciertos
ríos brasileños tributarios del Uruguay,
son estremecedoras. En ciertos casos, son más
de dos kilogramos de tierra por metro cúbico
de agua.
Estudiar
alternativas
¿Cuánta de esa tierra, ingresa al lago?
No nos extrañaría que con caudales superiores
a diez mil metros cúbicos por segundo, la cifra
en toneladas sea muy elevada.
Los
sedimentos están compuestos de materiales sólidos
muy finos, como la arcilla y otros más gruesos
como la arena, gravillas y cantos. Al ingresar al
lago, los más finos, se mantienen en suspensión
por lo cual pasan por la represa aguas abajo, yendo
a decantar en el curso inferior. Muestra de ello,
es el sedimento que queda en la explanada del puerto
después de cada crecida. Pero las partículas
más gruesas deberán quedar en el lago
y su volumen no debe ser escaso.
Desconocemos
cual ha sido el ritmo de deposición, pero no
albergamos dudas respecto que este proceso existe.
Tampoco sabemos si el mismo está incidiendo
en la disponibilidad de agua para generación,
pero no nos extrañaría que así
fuera. En este caso, ya debiéramos ir pensando
en cuales son las alternativas que disponemos en materia
energética para un futuro no lejano.