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Tiempos líquidos
por Rodrigo Blás
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Vivimos un tiempo líquido, dijo desde las páginas de su último libro el filósofo polaco Zygmunt Bauman, en el que ya no hay valores sólidos sino volubles; en el que los modelos y estructuras sociales ya no perduran lo suficiente como para enraizarse y gobernar las costumbres de los ciudadanos y en el que, casi sin darnos cuenta, hemos ido sufriendo transformaciones y pérdidas como la renuncia al pensamiento, la separación del poder y la política en un mundo en el que el verdadero Estado es el dinero y, entre otros dramas, la renuncia a la memoria, puesto que "el olvido se presenta como condición del éxito".
A estos tiempos debemos enfrentarnos, la inseguridad y el cinismo son banderas de estos tiempos, la falta de compromiso ( igual mañana será otra cosa),la ausencia de lo tangible, los valores exclamados pero que no sobrepasan la más pequeña prueba al mejor estilo de Groucho Marx “ estos son mis principios ; si no les gustan, tengo otros”, la mentira oficial, ante la “inesecidad” de la confrontación de ideas . Tiempos líquidos que se nos van entre los dedos como el agua, tiempos en los que nos sumergimos pero donde no podemos hacer base .
El rescate a los valores tradicionales educación, nación, familia son imprescindibles para solidificar los tiempos que vienen, la tolerancia, el respeto los vehículos para instalarlos.
Los uruguayos de hoy ( como hicieron los de ayer) debemos centrarnos en la tarea de construir tiempos sólidos para dejar a los que vienen un país reedificado en sus estructuras sociales y morales a partir de las cuáles se puede construir todo, hacer todo, soñar todo .
La fe y la esperanza son insustituibles en el espíritu nacional uruguayo hay que generarla una vez más y para siempre, sobre bases sólidas y permanentes ; a la esperanza desmedida , el sueño engañoso, la desfachatez, la utopía, el milagro, y el rencor, ya le dimos la oportunidad de gobernar y …… Tiempos Líquidos.
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