Miembro de apdu
  
Año IV - Nº 242
Uruguay, 13 de julio del 2007
separadorInscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
 
separador
Sysinfo

historia paralela

2012

legra

humor político

apdu

 
1
legaskue

Milongas malditas y maravillosas

bandoneon
por Amilcar Legazkué
     
 
 
 
mail
rtf Comentar Artículo
mail Email del Autor
pirnt Imprimir Artículo

           Los terminos populares tienden a hacerse laxos en su sentido,mas cuando vivimos en una generacion que usa unas 2000 palabras que significan varias cosas a la vez.

           No es lo mismo decir:-voy a una milonga,que esa chica es una milonga ,o me como una milanga,o bailo una milonga...

           Aqui usaremos dos acepciones del vocablo.

           Le agregamos dos adjetivos:malditas y maravillosas.

           En el sentido historico la milonga es de origen prostibular tambien sin embargo ahora puede ser una danza de ballet.

           Los humanos reciclamos nuestros sentimientos,felizmente,y lo importante es conservar,aqui,la ferocidad animal del instinto-

            Y ASI EL ARTE es del pueblo todo.

El término Milonga puede referir a:

  • la Milonga como género musical, género emparentado con el Tango;
  • la Milonga como evento, un evento en el que varias personas se reúnen para bailar tangos.

Milonga (evento)

           La milonga, entendida como lugar en el que se baila indistintamente tango y milonga, suele situarse en el salón de un club (en Argentina están ampliamente difundidos los clubes populares, sociales y deportivos) o cualquier otro lugar destinado a ese fin.

1 Repertorio
2 Rituales
2.1 Invitación
2.2 Final del baile
3 En otros países 

           Repertorio  Habitualmente el repertorio consiste en tangos, milonga y valses criollos, que se agrupan en «tandas» de a tres o a cuatro, separadas por pequeñas piezas de música ligera llamadas «cortinas».

           Cada tanda suele constar sólo de un tipo de estos bailes, y es normal agruparlos de manera temática: tangos clásicos, modernos, de un cierto compositor o cantante, etc.

           Rituales  Hombres y mujeres se sientan en mesas colocadas alrededor de la pista, y al comienzo de una tanda los hombres (habitualmente) invitan a bailar a las mujeres.

           Invitación Tradicionalmente —al menos en las milongas argentinas— la invitación a bailar obedece a una regla estricta: el hombre, desde cierta distancia, mira a una mujer elegida y la «cabecea», es decir, le hace una señal casi imperceptible girando rápidamente y una sola vez la cabeza hacia el hombro correspondiente al lado donde se encuentra la pista de baile), y la mujer puede aceptar el convite o negarlo (también con la cabeza), o bien mirar hacia otro lado para rechazar también la invitación.

           Esto evita al hombre el embarazo de ser rechazado después de haber caminado hasta la mesa de la mujer, y a ésta el embarazo de rechazarlo directamente si ese fuera el caso.

           En las milongas frecuentadas por público joven estas reglas suelen ser menos estrictas y se invita a bailar prescindiendo del cabeceo e incluso a veces son las mujeres las que invitan a bailar a los hombres.

           Final del baile  Al final de la tanda, el hombre acompaña a la mujer a su mesa y después vuelve a la suya propia. Se considera de mala educación no terminar de bailar una tanda con la pareja. La cortina proporciona el tiempo necesario para esto.

           También es posible, si los dos han disfrutado particularmente durante la tanda y están de acuerdo en ello, continuar bailando la siguiente tanda.

           En otros países  [En otros países, las reglas de etiqueta son mucho más relajadas, siendo posible: que el hombre se acerque a la mujer para hablar con ella e invitarla a bailar, una distribución más aleatoria de la música (incluso sin «cortinas»), el número de tangos que se considera adecuado bailar con una pareja para no resultar descortés (en caso de que no hubiera cortinas) y otras reglas de cortesía más adecuadas a las costumbres locales.

LA MILONGA COMO GENERO MUSICAL

           Diferencias con el tango  Aunque tanto la milonga como el tango están en compás de 2/4, las 8 semicorcheas de la milonga están distribuidas en 3 + 3 + 2 en cambio el tango posee un ritmo más «cuadrado». Las letras de la milonga suelen ser picaresca.

           Borges y la milonga  El escritor argentino Jorge Luis Borges criticó en algún momento el tango y prefirió la milonga, que no trasmite la melancolía del primero. Borges es autor de Jacinto Chiclana en la que le emboca a un corajudo un cuchillo (un guapo que solía poner su habilidad para pelear con el cuchillo al servicio de caudillos políticos).

           Campera o urbana  [editar]La milonga campera es ligera —aunque no tanto como la milonga urbana—, se interpreta con guitarra y no tiene coreografía.

           Origen  El origen de estas formas musicales es muy discutido y probablemente la milonga urbana provenga de un cruce de la forma campera con el tango primitivo de los suburbios de Buenos Aires y Montevideo.

           Según palabras del propio Borges, por sus características el tango sólo pudo haber nacido en Montevideo o Buenos Aires.

           La mujer milonguera  Las mujeres milongueras tienen dedicados varios tangos, cuyas letras suelen aludir a un pasado humilde y a un presente en el que la frecuentación de las milongas de lujo les permite relacionarse con hombres adinerados (los bacanes), vínculo que refiere a un modo de prostitución.

           Sin embargo, las milongueras actuales bailan por gusto y pueden tener compañeros de baile con los que forman una pareja que se entiende bien en la pista, pero que no mantiene otro tipo de relación fuera de ella.

DESDE LEJOS

            “Los pueblos que olvidan sus tradiciones pierden la conciencia de sus destinos y los que se apoyan en sus tumbas gloriosas son los que mejor preparan el porvenir”. Nicolás Avellaneda.

           12 de junio de 1888: Nace en el Uruguay el autor, periodista y poeta, Samuel Linning. Como autor de tangos dejó entre otros: "Melenita de Oro y Milonguita", tango este último que Gardel grabó en 1920 en disco Odeón 18028. Falleció el 16 de octubre de 1925 en el Hospital Español, a consecuencia de una tuberculosis pulmonar.

MILONGUITA
Letra de Samuel Linning.
Music de Enrique Delfino.
Compuesto en el año 1920.

Te acordas, Milonguita? Vos eras
la pebeta más linda'e Chiclana;
la pollera cortona y las trenzas...
y en las trenzas un beso de sol...
Y en aquellas noches de verano,
que soñaba tu almita, mujer,
al oir en la esquina algun tango
chamuyarte bajito de amor?
Estercita,
hoy te llaman Milonguita,
flor de noche y de placer,
flor de lujo y cabaret.
Milonguita,
los hombres te han hecho mal
y hoy darias toda tu alma
por vestirte de percal.

Canta Carlos Gardel

Cuando sales por la madrugada,
Milonguita, de aquel cabaret,
toda tu alma temblando de frio,
dices:Ay, si pudiera querer!...
Y entre el vino y el último tango
p'al cotorro te saca un bacan...
Ay, que sola, Estercita, te sientes!
Si lloras...dicen que es el champan!

            Fue estrenado por Maria Ester Podesta en la representación del sainete "Delikatessen Haus", el 12 de mayo de 1920. Prontamente Raquel Meller lo incorporo a su repertorio y lo llevo al disco. Fue también grabado por Carlos Gardel con guitarra de Jose Ricardo en el sello Odeon (1920); por Mercedes Simone con orquesta de Emilio Brameri, en T.K

            (1951); por Aida Luz con orquesta en TK (1953); Hector de Rosas con Quinteto Nuevo Tango dirigido por Astor Piazzolla en CBS (1963); A.  Troilo con la voz de Nelly Vazquez en Victor (1966) volvio a registrarlo Mercedes Simone con el mismo acompañamiento en HyR (1966) y Roberto Rufino acompañado por Orquesta Tipica Porteña en Victor (1977) entre otros. Lo estreno Maria Esther Podesta de Pomar en el sainete " Delikatessen Hause" de S. Linning y ALberto Weisbach en el teatro Opera el 12 de mayo de 1920. Lola Membrives lo grabo para el sello Nacional con el acompañamiento de Roberto Firpo en 1921. Raquel Meller le dio proyección internacional al incluirlo en su repertorio.

            Linning (1988-1925) escribio la letra sobre las mesas del Tropezon en 1919. Segun Hector Ernie, persisten dudas sobre la identidad de "Milonguita". Algunas versiones le adjudican la misma a Esther Torres que vivio en una casa de inquilinato en Chiclana 3051, y otras a Maria Esther Dalton, que vivio a una cuadra de alli en Chicalana 3148.

            Cuentan que ambas murieron afectadas por la tuberculosis antes de cumplir 18 años y que el escenario de las andanzas de Milonguita fue el cabaret Royal Pigalle en Corrientes 825.


Melenita de oro
Lyrics: Samuel Linnig
Music: Carlos Vicente Geroni Flores
1922

En la orquesta sonó el último tango,
te ajustaste nerviosa el antifaz
y saliste conmigo de aquel baile
más alegre y más rubia que el champagne
¿Cómo se llama mi Pierrot dormido?...
te pregunté y abriendo tus ojos,
en mis brazos, mimosa, respondiste:
"A mi me llaman Melenita de Oro...
¡Si fuera por la vida!...¡Estoy tan sola!..."
¿Recuerdas? Parecía que temblabas
con ganas de llorar, al primer beso...
¡Ya mentía tu boca, la pintada!

Melenita de Oro,
tus labios me han engañado,
esos tus labios pintados,
rojos como un corazón...
Melenita de Oro,
no rías, que estás sufriendo,
no rías, que estás mintiendo
que anoche sufrió tu corazón.

Canta Floreal Ruíz

En la almohada, como a una mancha rubia,
tu ausente cabecita creo besar
y mis ojos te ven (¿Ya no te acuerdas?)
más alegre y más rubia que el champagne.
Déjame; no, no quiero tus caricias;
me mancha la pintura de tus labios...
¡Todavía están tibios de otra cita!
¡Si se ve que recién los has pintado!
Apágame la luz, cierra la puerta...
No quiero verte más, mujer odiada.
Dejame solo, solo con mi pena...
¡No quiero verte más!...¡Vuelve mañana!

Melenita de oro (1923) 
Dirección: José Agustín Ferreyra 
Guión: José Agustín Ferreyra 
Fecha de Estreno: 4 de junio de 1923
Intérpretes: Lidia Liss, Jorge Lafuente, José Plá, Álvaro Escobar.
Equipo Técnico 
Fotografía:
Luis Scaglione y Vicente Scaglione 
Argentina
Blanco & Negro


separador_piano

En junio:

1888 Nació en Montevideo (Uruguay) SAMUEL LINNIG, autor teatral, autor del famoso tango "Milonguita" (1920) y el no menos famoso "Melenita de oro" (1922). "Milonguita" lo escribió especialmente para la obra 'Delikatessen Hause' y lo estrenó María Esther Podestá el 12 de mayo de 1920. Falleció el 16 de octubre de 1925 en Buenos Aires.

1897 Nació en Montevideo AMERICO CHIRIFF, guitarrista y compositor. En 1920 comenzó una larga relación con el Viejo Pancho con quien escribió muchas de sus composiciones. Desde su primitiva "Charamuscas", "Volvé p’atras", "Como todas", "¡Hopa!, ¡Hopa!, ¡Hopa", "Misterio" y otras que grabaran Rosita Quiroga, Alberto Vila, Carlos Gardel y tantos cantores famosos de la época. Falleció el 18 de abril de 1950.

1904 Nació en Montevideo (R. O. del Uruguay) ALBERTO RICHARD autor de los tangos "Virgencita de Pompeya" y "¡Tango... te cambiaron la pinta!". Falleció en Buenos Aires el 29 de octubre de 1976.

1910 Nació en Montevideo (Uruguay) el contrabajista PEDRO TERRON que integró las orquestas de Pedro Laurenz y Juan Carlos Cobián.

1921 Nació en Montevideo (Uruguay) el pianista JOSE ADOLFO PUGLIA, autor de: "En lo de Iglesias", "Nacional" y "Flor amarga".

1923 Nació en el Uruguay MARIO COLUCCI pianista y compositor de tangos entre los que recordamos "Muy de los muchachos", "Pulso", "Bien tanguero", "Y el tiempo no pasó" y "Transformación". De 1943 a 1947 integró la orquesta de Félix Laurenz. Tuvo su propia orquesta.

1927 Nació en Montevideo (Uruguay) la cancionista OLGA CABRERA. Actuó con la orquesta de Alberto Mancione. Realizó varias giras al exterior.

LA POESÍA DEL TANGO

Prof. Oscar Conde
IES Nº 1 – Universidad de Buenos Aires
Academia Porteña del Lunfardo

            Desde su mismo origen el tango no fue percibido como lo que en realidad era: una genuina creación de la clase baja, producto del hibridaje y de las oleadas inmigratorias llegadas a Buenos Aires entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Porque, contrariamente a lo que se dijo tantas veces, el tango no fue una creación de marginales. Su historia es una parábola singular que va de las entrañas del pueblo a los libros y las conversaciones de estudiosos y cultivados, de humildes cafés suburbanos y academias de baile al mismísimo Teatro Colón. Una vez que fue legitimado en París, la clase alta de Buenos Aires lo adoptó musical y coreográficamente pero, como ha escrito Eduardo Romano, “nunca deglutieron el vulgarismo y la cursilería de sus letras” (Romano, 1982: 126), las que no obstante acompañaron durante décadas al hombre común en cada uno de los momentos de su vida. Nadie puede poner en duda seriamente que el corpus tanguístico radiografía hueso por hueso la historia sentimental –y, si se quiere, la historia de la vida privada en general– de Buenos Aires durante buena parte del siglo pasado.

            En la actualidad está claro que, tanto desde el punto de vista de su sistema literario como desde el punto de vista musical, el tango –aunque nos duela– está empezando ya a ser tradicional, y dejando con ello de ser popular, en el sentido de que los nuevos tangos que se escriben –salvo poquísimos casos– no tienen una buena difusión y, aunque la tuvieran, no tienen repercusión más que en un círculo bastante reducido de público, generalmente intelectualizado.

            Si alguna cosa define al tango como género es su hibridez, tanto en lo que respecta a sus raíces musicales como en lo que hace a sus orígenes poéticos. En el primer caso, como se sabe bien, el tango alcanzó su forma primitiva a partir de la confluencia de los ritmos negros, la habanera, el tango andaluz y la milonga. En el segundo, el antecedente inmediato de la letra de tango fue la letra del cuplé español, aunque entre las influencias literarias deben contarse además la de los payadores y la canción criolla.

            Los payadores tuvieron su edad de oro entre 1890 y 1915, época en la que pasaron de actuar en las fiestas del campo a los circos, teatros y cafetines de nuestra ciudad. Estos cantores –Gabino Ezeiza, José Betinotti, etc.– fueron autores de muchas composiciones de un género que supo llevar a la cumbre el joven Gardel: la canción criolla. Normalmente se acepta que ni la payada ni la canción criolla constituyen una fuente directa de la letra de los primeros tangos, pero creo yo que esta canción criolla tuvo una influencia decisiva en el tono y en la temática de lo que sería, pocos años más tarde, la letra del tango canción. Los temas de este repertorio son la tristeza, la nostalgia por el bien perdido, el abandono, pero también la madre, la guitarra y la traición, todos ellos casi omnipresentes en la poesía del tango.

            Al mismo tiempo que la canción criolla ingresaba en la ciudad, letrillas o coplas anónimas debidas a la imaginación popular eran adosadas a algunas melodías que en el último cuarto del siglo XIX se interpretaban en Buenos Aires con el nombre de «tangos», aunque musicalmente más bien eran todavía habaneras o milongas. Las letrillas de estos tangos primitivos, que pueden suponerse improvisadas por los compadritos, tenían un carácter festivo, y con frecuencia obsceno. En los primeros años del siglo XX, Ángel Villoldo fue el principal autor y difusor de un tango compadrito o cupletero.

            La impresión de partituras de tangos transformó el género en patrimonio de todos los conjuntos musicales y en poco tiempo llegaron también a los atriles de los pianos hogareños. La edición de La Morocha, por ejemplo, llegó a vender en poco tiempo más de cien mil ejemplares. También contribuyeron a la difusión de este tango primitivo el fonógrafo, la pianola con rollos y el organito callejero. Al mismo tiempo, el tango criollo comenzó a aparecer en las obras de Nemesio Trejo o Carlos Mauricio Pacheco, pero serían los ecos del triunfo parisino de 1913 los que provocarían la introducción obligada del tango en el teatro argentino, casi siempre sin letra hasta 1918, cuando se decidió incluir Mi noche triste en Los dientes del perro, pieza firmada por José González Castillo y Alberto Weisbach. El romance entre sainete y tango prosiguió aproximadamente hasta 1930, cuando la repetición de la fórmula se convirtió en una rutina cansadora y la radio y el cine iniciaron su era de esplendor.

            ¿Pero cómo surgió el tango canción? Un poco imprevistamente llegó a él Pascual Contursi en 1914, en la letra de Matasano, cuya primera estrofa reproduce el tono de los cuplés villoldianos pero la letra sufre un vuelco repentino a partir de la segunda:

Yo he nacido en Buenos Aires
y mi techo ha sido el cielo.
Fue mi único consuelo
la madre que me dio el ser.
Desde entonces mi destino
me arrastra en el padecer.

Y por eso es que en la cara
llevo eterna la alegría,
pero dentro de mi pecho
llevo escondido un dolor.

            Con Contursi empezó a dejarse ver el sufrimiento. Él se apartó de la alegría del cuplé y entonces aparecieron las penas y los lamentos, y con ellos toda una serie de características de materia y de forma que denotan la influencia decisiva de la canción criolla y de Evaristo Carriego (1883-1912). Pero la creación de Contursi que lo llevó a convertirse en el primer letrista oficial del tango, llegó en 1917, cuando Gardel grabó Mi noche triste, que contenía la primera letra con argumento de la historia del tango:

Percanta que me amuraste
en lo mejor de mi vida,
dejándome el alma herida
y espina en el corazón [...]

            Esta es la radiografía de un perdedor. A partir de aquí quedaría establecida una primera matriz sobre la cual se cimentaría la estructura toda del sistema literario de las letras de tango. Muy pronto Celedonio Flores se sumó a Contursi, como el segundo poeta de esta primera generación de letristas. Según Osvaldo Pelletieri “ya estaban presentes en la poesía de Carriego la casi totalidad de los elementos necesarios para constituir un sistema literario. Sólo faltaba la creación definitiva de una lengua literaria común, lograr la unión de la poesía y la música y que esta invención encontrara un público” (Pelletieri, 2002). Esto sucedió con Milonguita (1920, letra de Samuel Linnig, música de Enrique Delfino), que modificó la linealidad de las primeras letras de Contursi y Flores, determinando los tres movimientos compuestos por dos estrofas más largas, de carácter narrativo-evocativo y entre ellas una más breve, que exhorta o reflexiona y constituye el estribillo, con frecuencia repetido al final..[1]

            A partir de la década de 1920, el tango dejó de ser la música del prostíbulo y el boliche del suburbio, y comenzó a ejecutarse en cafés y confiterías, en bailes populares, en cines y teatros, en recreos y clubes. Nació entonces una verdadera industria del tango, cuya vitalidad perduraría durante décadas.

            El tango es una creación única en el mundo, de una riqueza musical extraordinaria y, dadas las diferentes vertientes y estilos, de una riquísima amplitud estética. Pero la música acompañada de una letra –especialmente si se da el caso de que se trate de una buena letra– multiplicó sus posibilidades. Son las letras de tango y no su música las que forman “un universo simbólico y un sistema de creencias” (Azzi, 1995: 86), dentro de los cuales durante décadas la sociedad porteña se ha mantenido. En un archicitado artículo de su Evaristo Carriego, Borges supo preverles a las letras de tango una perduración mayor que la que le auguraba a la obra de algunos poetas cultos de principios del siglo XX:

            De valor desigual, ya que notoriamente proceden de centenares y millares de plumas heterogéneas, las letras de tango que la inspiración o la industria han elaborado integran, al cabo de medio siglo, un casi inextricable corpus poeticum que los historiadores de la literatura argentina leerán o, en todo caso, vindicarán. [...] es verosímil que hacia 1990 surja la sospecha o la certidumbre de que la verdadera poesía de nuestro tiempo no está en La urna de Banchs o en Luz de provincia de Mastronardi, sino en las piezas imperfectas y humanas que se atesoran en El alma que canta. (Borges, 1955: 158) [2]

            Son palabras proféticas. Mientras solo unos pocos estudiosos serían capaces de recordar un verso de Banchs o de Mastronardi, en cambio muchos podríamos recordar tangos enteros. Las razones de esa permanencia en el imaginario popular de nuestro tiempo hay que buscarlas en la calidad poética de todas esas letras de tango. Si Waldo Frank dijo que el tango es “la danza popular más profunda del mundo” (Carella, 1966: 15), creo yo que pudo hacerlo porque, como no ocurre con ninguna otra canción popular, el tango es filosófico: lo es en su música y lo es en su baile. Pero sustancialmente lo es en su poesía. Los problemas esenciales de su temática son la muerte, el paso inexorable del tiempo, el desarraigo, la búsqueda de la propia identidad, sin dejar de lado tópicos tan universales como el desamor o la nostalgia por un paraíso perdido.

            En buena parte del mundo el tango es valorado por su música y, en particular, por el encanto visual de su danza, pero para un habitante de Buenos Aires las letras de tango son un verdadero espejo en el que mirarse y, al mismo tiempo, un refugio dentro del cual muchos de nosotros hallamos consuelo y sabiduría de vida. Es que en las letras del tango subyace una verdadera axiología, un completo sistema de valores que se enraizó profundamente en la mayoría de los habitantes del Río de la Plata, sobre todo entre 1920 y 1960. Pero incluso para quienes no vivimos en aquellos años y, en cambio, tenemos incorporada la poesía del tango del mismo modo que se incorpora la canción folklórica en cualquier parte del mundo muchas letras de tango siguen resonando en nosotros con la misma fuerza de verdad que para un griego clásico podían tener los versos de Homero. Incluso cuando ese sistema axiológico ya no tiene vigencia y nos resulta básicamente elemental y hasta caduco.

            Entre los grandes temas de la poesía del tango se cuentan el amor, el paso del tiempo, el ascenso y la declinación de quien se ha entregado a la vida nocturna o al vicio, el recuerdo y el olvido, el regreso a un espacio de dicha –la infancia, la juventud, el primer amor, un triunfo–, por lo general, imposible de recuperar. Resulta difícil enumerar todos los temas abordados por los poetas del tango: son numerosísimos. Sus letristas parecen querer describir todos los aspectos de una realidad que la poesía culta ha solido desdeñar: la crisis económica, la vejez, la protesta, el fútbol, el carnaval, las carreras, el café, el misterio de Dios, los viejos amigos, etc.

            Después de Contursi las letras de tango empezaron a contar historias sentimentales y tristes. Pero a partir de 1926, año en el que debutaron como poetas tangueros Homero Manzi y Enrique Santos Discépolo, las historias que se narran empiezan a dejar atrás el ambiente de la noche y del cabaret, y se meten de lleno en los ambientes diurnos y cotidianos y en la realidad social. De a poco se van relegando las letras con la lección moral de la milonguita. Así entran en el mundo del tango el violinista ciego, el carrero, el carnaval, el conventillo, el circo, el barrio, el ambiente del puerto, donde los inmigrantes se lo pasan añorando su suelo natal.

            Durante las décadas de 1930 y 1940 nada en la ciudad era ajeno al tango. La orquesta de Juan D'Arienzo marcó la aparición de un nuevo estilo, muy adecuado para el baile, y el éxito fue descomunal. La juventud, que había empezado a volcarse a otros géneros como el foxtrot, la rumba y el bolero, fue nuevamente captada por el tango. Con D'Arienzo el tango retomó en parte su alegría inicial. Surgieron entonces decenas de orquestas, lo que daría lugar a la década de oro de 1940. Después de haber nacido como una música de jóvenes para jóvenes, y de haber sido finalmente aceptado musicalmente por las capas media y alta de la sociedad, había llegado el momento de su mayor apogeo.

            El tango no sólo representaba a los que a fines del siglo XIX y comienzos del XX eran jóvenes, quienes prácticamente habían nacido con él, sino también a las nuevas generaciones. Se daba con el tango lo que tal vez podría suceder hoy en un concierto de los Rolling Stones o –para no ir tan lejos– de Charly García o Luis Alberto Spinetta: niños, jóvenes, adultos y viejos compartían esa música, esa danza y esa poesía. La conjunción de estos tres elementos constituían un horizonte común, se forjaban como una tradición y se vivían y sentían como una Weltanschauung propia. El tango estaba en todas partes: en los diarios y en las revistas, en la radio, en el cine, en cada café, en cada restaurante y en cada lugar de diversión.

            Estas décadas de apogeo del tango coinciden con el ascenso social de la clase obrera propiciado desde el gobierno por el presidente constitucional Juan Domingo Perón, hasta que en 1955 fue derrocado por militares golpistas, cuando promediaba su segundo mandato democrático. A partir de 1955 el tango comenzó su decadencia. ¿Será una casualidad?

            Reflejo de una cosmovisión particular, durante casi todo el siglo XX los habitantes de Buenos Aires fueron a buscar el tango que interpretara o contara lo que a ellos les estaba pasando. Incluso es habitual todavía que se apele al corpus de las letras de tango para expresar verdades plenamente validadas por el imaginario social. De este modo se acepta y se repite a diario que “el que no llora no mama / y el que no afana es un gil” (Cambalache, E. S. Discépolo), que “la fama es puro cuento” (Mi vieja viola, S. Frías-H. Correa) o que “la vida es una herida absurda” (La última curda, Cátulo Castillo).

            Son estos verdaderos éndoxa, opiniones reputadas y a esta altura indiscutibles. El habitante de Buenos Aires busca también en las letras de tango fórmulas para la vida. Así en el amor “primero hay que saber sufrir, / después amar, después partir / y al fin andar sin pensamientos...” (Naranjo en Flor, Homero Expósito).

            En todo el siglo XX no hubo en el mundo una canción popular que ofreciera una reflexión tan profunda acerca de la condición humana. Ni el rock, ni el blues, ni el bolero. Ninguna. Ernesto Sabato lo dice al comienzo de Tango, discusión y clave:

            Un napolitano que baila la tarantela lo hace para divertirse; el porteño que se baila un tango lo hace para meditar en su suerte (que generalmente es grela) o para redondear malos pensamientos sobre la estructura general de la existencia humana. (Sabato, 1963: 17)

            La pervivencia de este legado depende de nosotros, y cuando digo «nosotros» me refiero específicamente a los profesores de literatura. Ninguna otra creación artística puede  dar tan bien cuenta de cómo vemos el mundo, de cómo pensamos y de quiénes somos.

Bibliografía

Azzi, María Susana (1995). “La inmigración y las letras de tango en la Argentina”. En Ercilia Moreno Chá (comp.) (1995). Tango tuyo, mío y nuestro. Buenos Aires: Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano, p. 81-90.

Borges, J. L. (1955). “Historia del tango”. En Evaristo Carriego. 2ª edic. (pp. 141-164). Buenos Aires: Emecé.

Pelletieri, O. (2002) “Evaristo Carriego y el sistema literario de las letras de tango”. En Cilento, L., O. Conde y P. Labeur. Actas de las Primeras Jornadas sobre Cultura Popular. CD-ROM. Buenos Aires: IES Nº 1. (publicado anteriormente en Relieve (Revista de la Universidad Nacional de Mar del Plata), 1,11 (1988).

Romano, Eduardo (1982). “La poética popular de Celedonio Esteban Flores”. En Sobre poesía popular argentina (pp. 117-153). Buenos Aires: CEAL.

Sabato, Ernesto (1963). Tango, discusión y clave. Buenos Aires: Losada.

separador

El pasado 23 de Junio, se presentó el espectáculo "Milongas Cruzadas" de Gastón Ciarlo "Dino" y Carlos Alberto Rodríguez en la Sala Zitarrosa. Nunca mejor puesto el nombre del espectáculo: "Milongas Cruzadas", que sirvió también para titular el disco de ambos artistas. La milonga es uno de los géneros más elásticos de todos, y se presta mucho para fusionar y versionar con total libertad géneros que parecieran estar lejos y que no presentan problemas para acoplarse.

Milonga urbana, milonga rock, milonga blues, son algunas de las variantes que aporta Dino a este género; y que son totalmente compatibles con la milonga tradicional, de raíz folclórica, de Carlos Alberto Rodríguez.

El repertorio recorrió canciones desde Bob Dylan a Alfredo Zitarrosa, y estuvieron acompañando a estas dos figuras Julio Cobelli y Eduardo Yur en guitarras, Juan Chilindrón en contrabajo y Humberto "Careca" García en percusión.

Finalizado el show, entrevistamos a un Dino relajado, satisfecho, aunque notoriamente dolido por la reciente perdida de Pablo Estramín.

Rodrigo Ribeiro

puedes escuchar el video en http://www.deluruguay.net/notas/xedicion.asp?idnota=398#

separador_piano

Libros :: Mateo y Trasante, Treinta Años
"Mateo y Trasante, Treinta Años" es la historia de cómo dos tipos -tan uruguayos como nosotros, pero dotados de un talento musical genial-, se hacen amigos, en una hermandad artística tan grande que los hace concebir uno de los discos trascendentales de la Historia de la Música Popular Uruguaya de todos los tiempos. En sus charlas con Daniel Figares, Jorge Trasante, voz única, omnipresente en el libro, devela y documenta un Montevideo eterno, una uruguayez inmensa, secretos musicales de esta obra cumbre, anécdotas, muchísimos datos exactos que hacen a la historia del Rock Nacional; más las fotografías jamás vistas de Enrique Abal, sus palabras como productor, la escritura de todos los ritmos inventados por el dúo, y los textos inéditos de Eduardo Mateo, algunos temas de puño y letra del genial compositor, guitarrista y cantante. .deluruguay.net/

separador

TITULO: “EL TANGO: POESIA Y LIRICA POPULAR URUGUAYA” LAS LETRAS Y SUS AUTORES.
AUTOR: FUNDACION TANGO
PAGINAS: 215

El título completo de este libro es: `El tango. Poesía y lírica popular uruguaya`. Ciento doce temas de autores uruguayos de tango se reúnen en este trabajo de investigación y recopilación, realizado por la Fundación Tango del Uruguay. Esta antología constituye la selección más exhaustiva y rigurosa efectuada hasta el presente de todos los autores de tango, sus letras más representativas -acompañadas de información sobre las mismas-, sus músicos e intérpretes. Más que un libro se trata de un verdadero diccionario del tango uruguayo; una referencia imprescindible para reconocer las huellas históricas específicas, no sólo de nuestro tango, sino también de la propia identidad cultural, como nación y como urbe. No en balde, Montevideo fue la cuna del tango cantado a partir de 1917 y un lugar de creación desde que se escribiera `Milonguita`, en 1920.

Ciento doce temas de autores uruguayos de tango se reúnen en este trabajo de investigacón y recopilación, realizado por la Fundación Tango del Uruguay.

separador_piano

www.pabloameneiros.com  

 "MAESTROS DEL CANDOMBE"

Este es un DVD didáctico de Candombe que contiene 9 tocadores de Candombe que explican como se toca en su Barrio.

Representando tres de cada uno de ellos a Cuareim, Ansina y Cordón, nos dejan la más pura información de la base de nuestro Candombe.

Mostrando cada uno como toca su tambor detalladamente y explicando el por qué de los movimientos que ejecuta, la técnica que utiliza, y todo lo que se refiere a la forma de tocar el tambor en su barrio.

Los Maestros son:

Cuareim: Jorge "Foque" Gomez, Pablo "Paquito" Silva, Pablo F. Silva.

Ansina: Pedro "Perico" Gularte, Miguel García, Mariano Barroso.

Cordón: Alfonso Pintos, Pablo Pintos, Fabian Silva.

Investigación: Daniel "Tatita" Marquez

Este es un DVD de gran valor cultural y es el primer material que se realiza con estas características en un momento en el que el Candombe atraviesa un momento de expansión mundial, es de vital importancia difundirlo de manera correcta, obteniendo información fidedigna y de fuentes verdaderas para su mayor comprensión y realizar un estudio serio y responsable.

La Información que ellos proporcionan es la base del Candombe mismo, que llega de lejanas generaciones de familias que han sabido conservar y preservarlo.

A nosotros nos compete darle la importancia que tiene y lo que ese conocimiento representa para todos los que amamos el candombe.

+ info: ale_deleon2004@yahoo.com.ar

separador

Milonga -Dancing On The WebLa milonga es un baile sudamericano que se caracteriza por ser alegre, rápido y sensual. La música de milonga tiene un ritmo binario simple contrastado con ...
www.andalon.net/zmilonga.html -

LA VIDA ES UNA MILONGALa vida es una milonga y hay ques saberla bailar, que en la pista está sobrando el que pierde su compás. La vida es una milonga y hay ques saberla bailar, ...
www2.informatik.uni-muenchen.de/tangos/msg10414.html -

ASI SE BAILA MILONGA - Tango CityLa Milonga es ese compás irreverente, picaresco y alegre que el recordado Pepito Avellaneda supo llevar a su máxima expresión y que recorrió el mundo entero ...
www.tangocity.com/index.php?option=com_content&task=view&id=291&Itemid=47

Buzón Abierto

"OVIEDADES" EN ESCALA MUSICAL.
POR SOLO TANGO.
PRESENTA
EL MIERCOLES 11 DE JULIO A LAS 19HS.y REPETICIONES
VIERNES 14HS.,DOMINGO 9HS.,LUNES 13.30HS.
A: FERNANDO TABORDA en Bandoneon
QUINTETO LA BIYUYA
LOS CUATRO DE CORDOBA
EN LA POESIA CARLOS MORRIS Y
PRESENTANDO SU NUEVO LIBRO
NORBERTO BARLEAND
http://oviedadesolotango.blog.terra.com.ar/


MARTA IGLESIAS SUAREZ
www.crisolproducciones.cancionero.net
15
EXCELENTE REVISTA
http://www.eltangauta.com/

LA YAPA

TANGO COOL
Si quieren ver que videos hay por ahora entren en http://es.youtube.com/tangocool

1

 
21
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
20
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
20
up
Estadisticas Gratis