Año III - Nº 113 - Uruguay, 14 de enero del 2005

Ese es un amigo...
No hay nada más sencillo
Tú puedes
Los árboles
La Verdad

 

 
 

La Verdad existía; era limpia, pura y transparente, razón por la cual pocos la veían. Un día, en los jardines del Olimpo , se encontró con la Duda , caballero apuesto, inquieto, emprendedor, un tanto obeso y de piernas cortas. Tan pronto la vio, se quedó prendado de su hermosura y deseó poseerla. Cúpido que andaba por los alrededores disparando flechas, sin ver la Verdad, le atinó al corazón, y entonces, ella se enamoró de la actitud suspicaz de la Duda.

Pasaron algunos días y la Verdad y la Duda, bajo el hechizo de Cúpido, contrajeron matrimonio. Al comienzo fueron felices, pero por la Duda que todo lo dudaba.. poco a poco la Verdad fue entristeciéndose y pasaba todo el tiempo sola. Un día, conoció a la mentira, ágil, suspicaz y atrevida; casi sin darse cuenta, la Verdad se hizo su amante; la Mentira le narraba cuentos increíbles que parecían verdades y esto la divertía.
Pero una tarde, La Duda, que todo sospechaba, los descubrió.
La Mentira, sorprendida, voló ágil a la ventana para escapar y proteger su vida; pero terca, tozuda y pérfida como toda mentira, volviese a la Verdad y delante de la Duda exclamó: “¡volveré por ti”!. La Duda, entonces, desconfiada, sospechosa y agresiva, corto en trocitos a la Verdad y los esparció por toda la tierra para que nunca nadie mas pudiese poseerla entera. Desde entonces, todos llevamos por dentro un trocito de verdad, algo de mentira y mucho de Duda ( "y ¿porqué no? aunque no este en este cuento la Locura") cuando Cúpido nos ha alcanzado con sus flechas...

Les comparto esta bonita reflexión ...

Recuerda siempre que la verdad te hace sentir mejor y la mentira te hace sentir inseguro de que algún día se descubra la verdad...

autor desconocido

Colaboracion : Myrna