
EL
MONUMENTALAZO
(Bs. As. Argentina)
Por
Mauricio Sejas
Monumento
al mal fútbol
"Una viaje agridulce"
artes
5 de octubre. Me encontraba en mi clase de locución,
cuando de repente aparece mi compañera y amiga
Bethania y me dice: Mauricio, vos no me podes fallar,
me gane por intermedio de un cable una entrada para
el partido Argentina - Uruguay en Buenos Aires, la
cuestión es que yo no puedo ir, vos...... ¿no
te enojas si te regalo la entrada?, Por lo que le
respondí: ¡que me voy a enojar! (con
una sonrisa de oreja a oreja), pero ¿tengo
que pagar algo?, por que la verdad no tengo un mango.
Mira, tenes todo pago, el traslado Montevideo, Buenos
Aires, la entrada al partido y una cena en un restauran
. A bueno entonces cuando paso a buscar el baucher.
- le dije. El jueves hacemos los tramites de traspaso
y ya está - me contestó mi amiga. La
cara me cambió y me di cuenta que iba a ser
un gran día. La felicidad me brotaba por los
poros y me dije: por fin me tocó, algún
día tenía que ligar algo, y está
vez no fue de garrón. Al llegar el jueves hicimos
los trámites y el sábado 00:15 hs. partí
hacia la capital Argentina.
El
viaje nos llevó cerca de 8 horas, pero la verdad
ni me di cuenta, lo más cómico es que
dos amigos también iban a ir y quedamos de
encontrarnos dentro del estadio. Llegamos a Plaza
de Mayo, recorrimos el micro centro y 12:30 hs. partimos
hacia el encuentro.
Yo
no podía creer que más de 40 ómnibus
hayan salido hacía Buenos Aires, con la esperanza
de ganar un partido, que de anterioridad no era fácil.
Todos los uruguayos nos juntamos en Plaza de Mayo,
de allí partió la caravana hacia el
estadio. El efectivo policial, que fue muy bueno (cabe
destacarlo) acompañaba la lenta marcha y nos
abría paso. Al llegar y bajar de los diferentes
ómnibus, la gente se comenzó a mezclar
y cantar cánticos sobre la selección.
Camisetas de todos los cuadros, banderas, gorros hacían
que la piel se me pusiera de gallina, ver toda esa
gente con la ilusión de ver un lindo partido
hacía que el corazón pareciese que se
iba a salir. Las cámaras y los micrófonos
de la prensa me hacían recordar que tenía
que escribir algo, además fui entrevistado
por el programa 13 a 0 (radio el espectador), siempre
antes de ingresar. Lo que salió al aire fue:
" Y aquí estamos con un joven que tiene
la camiseta de nacional. ¿Cómo te llamas
y de donde sos?- Me llamo Mauricio soy de Montevideo.
¿Y que te parece esto?- No tiene explicación,
fíjate la gente que llegó hasta acá,
no tiene palabras, esto es monumental" (muy original).
Yo estaba chocho, primera vez que me iba a Argentina
y todavía me entrevistan. Posteriormente ingresamos
al recinto. El estadio, para quien no lo conoce, esta
compuesto por tres pisos, un museo del fútbol
y un pequeño shopping para hacer compras. Es
mucho más grande que el Centenario, además
de abarcar a más de 60.000 espectadores. Una
característica es la iluminación, ya
que la luz está tan bien ubicada que los jugadores,
en cualquier parte que se encuentren, no producen
sombra. De todas las tribunas se tiene una muy buena
visión del campo de juego, ya que no hay taludes,
y las plateas no están a nivel de cacha (como
si sucede aquí). La parcialidad celeste se
encontraba ubicada en la tribuna Centenario, detrás
de uno de los arcos, en el nivel medio. Tanto en el
anillo de arriba como el de abajo eran parciales argentinos.
Me dispuse a buscar a mis amigos, que por las indicaciones
que me habían dado no fue difícil encontrarlos.
Los "Eduardos" se encontraban en el sector
K, yo supuestamente tendía que sentarme en
el L, pero me quede con ellos. Al encuentro me alegre
tanto que la emoción me hizo que se me llenarán
los ojos de lágrimas. Nos abrazamos y seguramente
tendremos ese partido como uno de nuestros mejores
recuerdos. No los aburro más, entre cánticos
y aplausos hacía que pareciéramos locales,
porque ellos no cantaban, comenzaron a cantar después
del tercer gol. Ya a esa altura las caras de desconcierto
eran inevitables, la bronca contra el técnico
y los jugadores era normal. Perder sí pero
no de esa manera. Segundo tiempo 4 a 0, y si hubiera
estado en Uruguay me hubiera ido, porque la vergüenza
no se aguantaba más. Al final terminamos haciendo
dos goles.
Del
partido que les puedo decir, como fanático
del fútbol, nos dieron uno de los peores "pestos"
que yo recuerde. Parecía que las piernas les
pesaran, al igual que la camiseta.
Cincuenta
minutos pasaron para que se diera cuenta el técnico
que Diego Forlán es clase A, es un jugador
que hace las cosas sencillas, por algo jugó
en el Manchester United de Inglaterra, y fue el mejor
jugador de la cancha, junto a Sebastián Viera.
Sin sacarle méritos al seleccionado Argentino,
que es el mejor del continente sin dudas, aunque haya
sido vice campeón de la copa América.
El
tema de la derrota no me pone mal, la mayor preocupación
es que no perdemos dos a uno, o uno a cero, sino que
siempre por goleada.
Después
de salir del estadio nos dirigimos al restauran donde
tuvimos la oportunidad de comer carne (hace tanto
que no la veía), allí todos nos fuimos
con la panza llena, después de bromas y comentarios
acerca del partido, comenzamos la retirada hacia Montevideo.
La gente de la excursión se portó de
maravillas, uno de los pasajeros se encargó
de pedir a los demás los teléfonos para
así hacer una comida un fin de semana de estos.
Anécdotas, emociones encontradas, sentimientos,
amargura, rabia, felicidad, y una mezcla de cosas
que se dieron en este viaje, sin dudas muy buenos
momentos para el recuerdo.
Le
doy las gracias a mi compañera y amiga Bethania
Pereira, quien me regalo este viaje, le traje unos
bizcochos de queso que se conocen como "chepas",
si van a Bs. As. pruébenlos no se arrepentirán
y a Nuevo Siglo Cable Tv.