Del
origen e historia de las piñatas
Escribe: Dr. Enrique
Rimbaud
Una
de las cosas que mas me llamo la atención al
llegar a Nicaragua, fueron las piñatas… Las
piñatas son toda una tradición, llegando
incluso a denominarse piñatas a los cumpleaños,
un niño, no va a un cumpleaños de otro
niño, va a una piñata…
Dias
atrás, con mi dilecta amiga Beatriz que vive
en México, comentábamos el fenómeno,
que realmente si comparamos con nuestras tradiciones
sureñas, nos hace sentir que algo nos falto
en nuestra infancia.
Estas,
son verdaderas artesanías, realizadas en papel
crepe sobre estructuras esculturales que semejan conejos,
burros, cerdos, patos, y hoy en dia, con el mundo
globalizado, las artesanías tradicionales van
cediendo paso al Demonio de Tasmania, Spiderman, Dinosaurios,
etc.
En
esencia, es una olla de barro, sobre la que se arma
con diarios y pastas una escultura del animal o personaje
que se requiera, y luego se cubre con escamas de papel
crepe de vistos colores, se le ponen los ojos, miembros,
etc., llegando a adquirir un tamaño singular,
de más de un metro muchas de ellas.
Por
detrás, tienen un bolsillo, por donde se coloca
el relleno: caramelos, golosinas, regalos, sorpresitas.
El anio pasado, en mi cumpleaños cuarenta y
cuatro, en una fiesta sorpresa que me organizaron
entre la rubia y los docentes de la Facultad, hubo
una piñata, y dentro de ella estaba “Porro”
mi iguana….
Pero
como es que se originan las piñatas?, donde
se inventaron?, cual es el origen y la historia de
las mismas? Beatriz me pico el bichito de la curiosidad,
y luego de investigar un poco, les cuento la siguiente
historia:
Las
piñatas tienen su origen en China: al inicio
del año chino cada primavera, se llevaba a
cabo una ceremonia en la cual los chinos elaboraban
con papel la figura de un animal, la cubrían
con papeles de colores y le colgaban herramientas
agrícolas.
Los
colores de la figura simbolizaban las condiciones
en que se desarrollaría el año con respecto
a la agricultura. Se rellenaban con cinco clases de
semillas que caían cuando los reyes mandarines
le pegaban a la piñata con varas de diferentes
colores. Cuando ya estaba vacía, se quemaba
y la gente trataba de obtener parte de las cenizas,
pues consideraban que daba buena suerte para todo
el año.
Esta
costumbre china llegó a Europa entre tantas
cosas que trajo Marco Polo, y fue en Italia fue donde
le dieron un sentido religioso. Primero las utilizaron
para las fiestas de Cuaresma, que concuerdan con el
inicio de la primavera.
La
piñata está hecha con una olla de barro
cubierta con papel de colores brillantes y representa
al demonio, que suele presentar al mal como algo llamativo
para que cautive al hombre y ceda a la tentación.
La
piñata clásica es como una estrella
de siete picos que representan a los siete pecados
capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula,
envidia y pereza.
Pegarle
a la piñata con los ojos vendados representa
la fe, virtud que nos permite creer sin tener que
ver.
El
palo con el que se le pega a la piñata representa
a la fuerza de la virtud que rompe con los falsos
y engañosos deleites del mundo. Las virtudes
que hay que cultivar para vencer los pecados capitales
son: contra la soberbia, la humildad; contra la avaricia,
la magnanimidad; contra la ira, la paciencia; contra
la envidia, la generosidad; contra la lujuria, la
castidad; contra la gula, la templanza; contra la
pereza, la diligencia. Con la ayuda de Dios, se destruye
al mal y así se descubren los frutos que hay
dentro de la piñata, que representan las gracias
de Dios.
El
relleno de la piñata es símbolo del
amor de Dios porque al romper con el mal, se obtienen
los bienes anhelados.
De
Italia, la costumbre de romper piñatas en Cuaresma
llegó a España. Los españoles
instauraron una fiesta cada primer domingo de Cuaresma
y la llamaron "El baile de la piñata".
Romper la piñata al inicio de la Cuaresma simbolizaba
el deseo de acabar con el mal en la propia vida, de
convertir el corazón para volver a Dios y de
recibir los bienes eternos.
A principios
del siglo XVI esta tradición era desconocida
en América. Sin embargo en México, los
indios mayas, que gustaban mucho del deporte, tenían
un juego en el que trataban de romper con los ojos
vendados una olla de barro llena de chocolate que
se balanceaba detenida de una cuerda. A los frailes
evangelizadores se les ocurrió que serviría
de catequesis dar un sentido religioso al juego de
la olla, enseñándoles el significado
religioso de las piñatas y promoviendo que
se rompieran durante el tiempo de Adviento como un
complemento a las fiestas de las Posadas y con el
mismo sentido de conversión que le daban los
europeos.
Los
"aguinaldos" son bolsitas o canastas con
dulces y galletas que se les entregan a las personas
que, por su edad o por su salud, no pueden acercarse
a recoger los dulces y las frutas de las piñatas,
con la idea de que nadie se quede sin recibir los
beneficios de la piñata y sin participar de
la alegría de la fiesta.
Al
repartir los aguinaldos debemos pensar en que todos
llevamos dentro nuestro propio "relleno",
es decir, una serie de cualidades, de dones que debemos
descubrir y desarrollar para compartir con los demás.
Cuando compartimos, nos llenamos de felicidad tanto
al dar como al recibir.
Realmente,
siempre hay algo que aprender en esta vida, de ahora
en adelante, mirare a las piñatas con otra
cara y con mas respeto… son mas antiguas que el agujero
del mate!!!
Claro
esta, que en Nicaragua la historia es un poco mas
complicada, porque tenemos la otra “piñata”,
la politica, que es como se le llama al reparto de
bienes que hicieron los Sandinistas del FSLN al dejar
el poder tras perder las elecciones, pero esa, esa
es otra historia…
Un
abrazo para todos, desde el país de los volcanes
y los lagos….
Enrique