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DESDE
MASOLLER, PASANDO POR EL CORDOBES, VIENTOS SARAVISTAS
LLEGAN A MONTEVIDEO
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Por
Roberto Bogorja
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Con
los multitudinarios actos de homenaje al gran caudillo
nacionalista, los blancos se encuentran en plena ebullición.
Por
una parte se afirma la candidatura de Larrañaga
y su supremacía dentro del Partido Nacional
ya que las encuestas han demostrado una importante
migración desde el Herrerismo hacia el sector
renovador o pro Wilsonista. Es que quizás el
viejo caudillo se junto con el otro con el de los
100 años de la partida y desde el mas allá
están confabulando la vuelta a aquella mayoría
del 71 y del 84 dentro de las filas blancas.
El
hecho es que si bien nadie discute lo que ha sido
para el Partido Nacional, el aporte y la dirigencia
ejercida por el nieto de Herrera, tampoco se discute
que la gente quiere cambios.
Tanto es así que la renovación se da
en todos los sectores Herreristas o Lacallistas, pues
en su lista madre (la 71), Lacalle dio el paso al
costado y dejó que sus compañeros accedieran
a ocupar los más altos cargos en la plancha
al senado. La misma estaría encabezada por
Luis Alberto Heber, seguido de Juan Chiruchi y Gustavo
Penadés, manejándose el nombre de Carmelo
Vidalín para un eventual cuarto lugar. Pero
el otro Heber, Arturo, quiere su propia lista, pues
no hubo acuerdo en integrar una lista única,
y en consecuencia conformará la suya con apoyo
de algunos escindidos y otros dirigente del interior.
En Montevideo, también se presentarán
al menos dos listas a la diputación, ya que
la 71 lo hará con Gustavo Penadés, Gustavo
Borsari y Pablo Abdala, entretanto Marcelo Maute Saravia
y Nené Villanueva lo harán con la lista
2.
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Bueno
el panorama parece ser interesente en filas nacionalistas,
con una buena oferta Herrerista y por otro lado las
de la actual mayoría, encabezadas por la lista
oficial de Larrañaga y Abreu la 2004 de Pablo
Iturralde, Javier García y Sandra Etcheverry;
Francisco Gallinal y Beatriz Argimon lo hacen con
la 33, y Álvaro Alonso con la lista 903 de
Ramírez. La clásica lista de Carlos
Julio Pereyra, la 504, acompañará a
la 2004, mientras que se estima que la lista de Machiñena,
la 904 también lo haría.
Con
respecto a Aparicio Saravia, es hora de que se comience
a verlo, no sólo como el caudillo de un partido,
sino como el hombre que aportó a través
de sus actos la semilla, que luego culminaría
en la aceptación del voto universal, libre
y administrado a través de ese tan valioso
sistema que hoy nos permite elegir a nuestros gobernantes.