" Haz de Internet una gran plataforma de comunicación, no la conviertas en una cloaca de maldad" preHacker.Hacker Digital.
Año II - Nº 70 - Uruguay, 19 de marzo del 2004

Quién
Una flor, un pájaro...
La Luna
¿Escogiste el amor?
Felicidad
No al horror
Los desafíos de los ganaderos en relación a la salud animal
Sueño o Realidad
Expectativas por la política de emigración del nuevo gobierno
Sergio Sánchez y los "Domingos Uruguayos"
Ojos uruguayos en Brasil
Anécdotas Bancarias - Quien siempre miente...

España, caos, espíritu, "mozárabe" y antídoto

Chairando Ideas
España también vivió su 14 M
Hurgando en la web
Rock uruguayo sí, rock uruguayo no
Con un pueblo con cojones no se jode
¿Ganó la democracia o ganó Al Qaeda?
Rincón de Sentimientos
El Interior también existe
Olvidémonos de las Pálidas
Las Locuras de El Marinero
Correo de Lectores

 

 

¿Escogiste el amor?

Pues ahí tienes todas las semillas de la vida. Ahí tienes la siembra de la fe, del dolor, de las lágrimas y de los milagros.

El momento más luminoso es encontrarlo, el más decisivo es arraigarlo y el de mayor rendimiento, cultivarlo y saber vivirlo todos los días.

Recuerda que buscar amor no es amarse, y vivirlo a medias es como no haberlo conocido. Hay que darse por entero.

¡Cuántas vetas ocultas llevabas sin saberlo! ¡Cuánto que aprender tu corazón, que volar tu pensamiento, que decir tus palabras y que iluminar tu alma!

¡Cuántas vetas ignoradas y cuántos manantiales cerrados estallan de pronto inundándote la vida!

No concibas el amor tan perfecto que te resulte irrealizable… ni tan imperfecto, que te resulte vulgar.

No cierres la llave a la sinceridad y la confidencia, porque detrás de esa puerta se mudarán el silencio y la incomunicación, y poco a poco te irán despojando de todo lo que tienes.

Las cosas del amor no son de fuerza, sino de entendimiento; no se imponen, hay que dejar que broten solas. No lo derroches, pero tampoco lo restrinjas. No lo reclames, ni lo fuerces, ni lo exijas: gánatelo, merécetelo y dale cuerpo haciéndolo renacer muchas veces.

Es mejor la confianza que el encubrimiento, ceder que mentir, comprender que empecinarse, probar que rechazar, convencer que obligar.

Piensa antes de obrar. No juzgues con precipitación. No te exaltes, no te apasiones. Busca el justo medio, el equilibrio, el aplomo.

El respeto es esencial: si fallas, el amor se resquebraja y perece. Es como haberle dado el golpe de muerte.

El amor es lo único que alivia el dolor. Es como un aceite suavizante para lo áspero, lo reseco, lo duro que encierra la vida.

Cuando se ama, el corazón no es rígido, es ondulante… como si lo movieran la brisa y la condescendencia. El rencor es tan corto que va derecho por el camino del perdón. La cicatrización es tan rápida, tan imperceptible, que casi no da tiempo a las disculpas y las explicaciones. Con esta cadena de perdones se hace el amor.

Y con ese amor se hace la vida.

A los que escogieron el amor

Autora: Zenaida Bacardí de Argamasilla

Libro: Cartas para una vida