Maicao/Rioacha
Carlos Arce
Hacía
solo 2 semanas que había llegado a Caracas, y buscaba
algo para hacer el fin de semana, cuando veo en el diario
una excursión a Maracaibo y Maicao, la primera ciudad
sabía que era la segunda en tamaño del país,
capital del estado Zulia y la segunda no tenia idea donde
quedaba...
Me informo
del precio y contrato la misma.
El viernes
a las 8 de la noche me voy hasta El Silencio (que nombrecito
para un barrio ruidoso en pleno centro de la ciudad) y salimos
con el ómnibus viajando toda la noche.
Al amanecer
cruzamos el puente del lago de Maracaibo (mayor lago de Sudamérica).
Pasamos
como un bólido sin conocer prácticamente nada,
siguiendo hacia el norte a la frontera colombiana.
Toda esa
zona es habitada por los indios goajiros, viviendo a ambos
lados de la frontera. Llama la atención la cantidad
de mujeres jóvenes y viudas, que se las reconocen pues
usan una túnica negra, al contrario de las otras que
visten túnicas de muchos colores.
La ley de
los goajiros es "ojo por ojo", y cuando corre sangre
en alguna pelea, las luchas demoran semanas.

Paramos
para tomar un "refresquito" en la carretera cuando
me veo sorprendido por el ofrecimiento del dueño del
establecimiento que me quiere vender a su novia: una
goajira menor de edad!!!!!!
Me insiste
que la lleve , que tendré una excelente empleada domestica,
educadamente agradezco y rechazo su generosa oferta!!!!
Seguimos
hasta la frontera donde veo al llegar un ataúd de tablas
de pino bruto con un cadáver adentro.
Nos informan
que es un venezolano que fue muerto anoche y que lo están
repatriando.
"A
la pucha ,digo" la cosa viene violenta por acá...
Un matrimonio
español y yo somos rechazados en la frontera con Colombia
por no poseer visa, así que no tienen más remedio
que volver algunos quilómetros hasta el poblado de
Paraguaipoa donde hay un consulado colombiano.
Así
lo hacemos y después seguimos hasta la primera ciudad
que es Maicao.
Calles de
tierra, mucha gente con revolver en el cinturón al
mas puro estilo "Far West".
La gente
de la "excursión" se dedica a lo que vinieron
a hacer: compras de todo tipo de contrabando, whisky, ropas,
cigarros etc.
Yo viendo
el cajón en la frontera y el clima local, proclamo
al guía aquí no duermo "ni mamado",
prefiero volver de rodillas a territorio venezolano.
Pero el
guía calma mi nerviosismo informándome que no
me preocupe que dormiremos en la ciudad de Riohacha mas adelante.
Lo que realmente
hacemos antes del anochecer.
Meses mas
tarde me enteré que estábamos en el medio de
una de las zonas de mayor plantación de mariguana en
escala industrial, con cosechadoras como si fuese soja....
y
que ese tramo Maicao-Riohacha solo es hecho en convoy y con
escolta militar!!!!!!!!
Mi angelito
de la guardia una vez más me ayudó a mi lado!!!!
Llegamos
a Riohacha una ciudad agradable, con calles de hormigón
y a nuestro hotel, simple y limpio que más se puede
pedir.
Cenamos
al ritmo de cumbias (previa degustación de un ron añejo),
unos peces asados muy sabrosos acompañados de arroz
y yuca frita, a orillas del Mar del Caribe, abajo de unas
palmeras movidas por una suave brisa....
Después
de una excelente noche de descanso, volvimos por la "ruta
del infierno", recogiendo los paquetes de 5 ks de bagayo
previamente embalados y guardados.
Yo en plan
de turismo solo compre un cartón de cigarros y una
botella de whisky.
Hicieron
una colecta para darle una propina a los aduaneros de la frontera,
funcionando el soborno y pasando el ómnibus sin problemas.
Pero, y
siempre hay un pero, fuimos parados nuevamente a 2 kms de
la frontera.
Desesperación
total: algunas mujeres vistiendo a sus hijos con 5 camisas,
5 pantalones, etc., los gurises pareciendo unos robots todo
esto bajo una temperatura de 38 grados, imagínense
la sensación de incomodidad.
La guardia
nacional sacando contrabando de carretilla y finalmente cruzando
el puente del lago de Maracaibo, nuevamente fuimos parados
por un control terminando de limpiar lo poco que quedaba y
que se había salvado .
Allí
comencé (sin saberlo) y terminé mi carrera de
contrabandista!!!!!
Charlypoa