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No preguntes lo que tu país te puede dar, sino lo que tú puedes darle a él.
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Año V Nro. 387 - Uruguay, 23 de abril del 2010 |
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No haré referencia a un boom económico, sino a un hecho político-cultural. El título de este artículo es el nombre de la gigantesca estatua de 50 metros que ha sido inaugurada en Senegal hace unos días por su presidente Abdoulage Wade. La misma emplazada en su capital Dakar, ha desatado una gran polémica, tanto en tierras africanas como en el exterior. El colosal monumento en el cual surgen de un volcán una mujer y un hombre con un niño sobre su brazo izquierdo y con el cual entre otros significados alternativos, se trataría de exaltar el poderío del hombre africano.
Si bien la obra tiene un simbolismo cultural, social y por supuesto político, la ola de críticas se ha centrado en su alto costo, unos 20 millones de dólares y en el aspecto religioso. En lo religioso se debe tener en cuenta que alrededor del 95% de los senegaleses son musulmanes. El monumento es visto por los mismos como un posible centro de idolatría. Recordemos que el credo islámico prohíbe la representación de figuras humanas que posteriormente puedan ser objeto de culto o adoración. También el monumento ha despertado molestias en la minoría cristiana del país, debido a que el presidente Wade en la inauguración del mismo, comparó la estatua con la de Jesucristo. En lo económico, Senegal atraviesa por una situación extremadamente difícil. Los niveles de desempleo superan el 60% y los índices de pobreza son muy elevados, al igual que la ausencia de infraestructura en muchas áreas, por lo cual el gasto realizado en el monumento hubiese sido mejor invertido en obras y generación de empleos. A este respecto el periódico británico “The Guardian”, al igual que otros, ha sostenido que el monumento es “un insulto a la pobreza que vive el pueblo de Senegal”. A su vez en el continente ha tenido sus defensores como es el caso del presidente de la Unión Africana, Bingue Wa Mutharika, quien considera que “el monumento no pertenece a Senegal ni a África Occidental, sino a toda África y más allá a todos los negros de la diáspora”. También es viable considerar que un objetivo a seguir por el presidente Wade que lleva 10 años al frente del gobierno, sea revivir el sueño de la reafricanización de Senegal, detrás de éste se asoma el fantasma de obtener un nuevo periodo en las elecciones del 2012. La estrategia no sería nueva ya ha sido utilizada en África para perpetuarse en el poder y generar un sinnúmero de gobiernos dictatoriales. Tomemos como ejemplo la reafricanización de Guinea Ecuatorial (1968-1979) o el Congo (1967-1971) entre otros. Pero lo preocupante, más allá de las protestas por motivos económicos, religiosos y políticos, es que una obra que entre sus significados pretende ser un símbolo de la salida de África de siglos de opresión, pueda ser utilizada para propiciar el resurgimiento de modelos que conduzcan a esta en el continente africano. ¡Hasta el próximo análisis…!
© Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez para Informe Uruguay Compartir este artículo en Facebook
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