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El Banco Mundial y su decisión
ó "Lamento Boliviano" con letra y música de N. Kirchner por Raúl Seoane |
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“Después de completar una revisión meticulosa de los hechos, ambas organizaciones han concluido que la planta generará beneficios económicos significativos para Uruguay y no causará ningún daño ambiental.
"La planta Orion, de propiedad mayoritaria de la compañía finlandesa Oy Metsä-Botnia Ab, operará según las normas mundiales más elevadas y cumplirá con las normas ambientales y sociales respectivas de IFC y MIGA. Un informe independiente recientemente emitido ofreció evidencia concluyente de que la zona local, que incluye la ciudad argentina de Gualeguaychú, no experimentará impactos ambientales adversos", sostuvo el Banco Mundial en un comunicado. |
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Como era de esperar, triunfó la justicia, el Banco Mundial, por mayoría de sus miembros, le otorgó un préstamo de 170 millones de dólares a la Empresa BOTNIA, y garantías crediticias por 350 millones.
Mientras existiera un pleito, que todavía no terminó de dirimirse en La Haya, el Banco Mundial podría haber suspendido el otorgamiento hasta que el máximo tribunal internacional no se expidiera, ya que ello puede ser contraproducente para la devolución del mismo, e inclusive, contradeciría conceptos vertidos por el BM en otras oportunidades.
Sin embargo, resulta muy llamativa la decisión del Banco Mundial, sobre todo por el voto mayoritario de sus miembros de inclinarse por el otorgamiento del préstamo. Más allá de los argumentos económico/financieros que se puedan realizar y que son inherentes al “juego” bancario, va a ser el eje obligado del lamento del gobierno argentino, quienes vocearán a los cuatro vientos su odio al capitalismo salvaje, o "el crédito de la muerte", como lo calificó el inimputable piquetero Gustavo Rivollier, cuando se conoció la noticia.
Nuestro análisis de esta decisión puede dividirse en dos teorías que, no por encontradas dejan de tener su validez: el cansancio y la justicia.
El cansancio
El gobierno argentino nunca tuvo en cuenta que sus continuos ataques y sus múltiples viajes a los Estados Unidos a la sede del Banco Mundial para “llorarles” que no fuera otorgado el préstamo, dejando de lado los múltiples análisis ambientales que se vio obligado a realizar el BM a pedido de la parte argentina y que concluyeran con resultados negativos de contaminación ambiental, pudo haber llegado a hartar a los miembros del Consejo Directivo del banco.
Tampoco tuvo en cuenta, no sólo los análisis ambientales, sino que los distintos organismos internacionales a los que acudió, o lo hizo Uruguay, laudaron a favor de las pasteras, como ser los tribunales de La Haya y el del Mercosur.
Ante tanta prueba a favor de nuestro país, sabiéndose acorralado, el gobierno argentino continúo con sus ataques en cuanta oportunidad se le puso por delante y hace la vista gorda a los ilegales cortes de los puentes internacionales.
El diario La Nación, en un artículo aparecido el miércoles dice que: "Ayer, la reflexión en el entorno presidencial (argentino) era que la protesta en las rutas dio argumentos para que el Banco Mundial otorgara los créditos a la empresa finlandesa".
Es probable que ante tanta tropelía y patoterismo, el Directorio del Banco Mundial se haya decidido por David, para darle un ejemplo a Goliat de que la prepotencia y el patoterismo son impropios en el mundo civilizado y entre países que se llaman hermanos.
La justicia
Es cierto que es justicia el otorgamiento de los préstamos en cuestión, pero no se puede descartar el hecho de que, ante un litigio internacional que se dirime en el máximo tribunal mundial en La Haya, el Banco Mundial no es proclive a otorgar los financiamientos solicitados hasta tanto no se dirima el conflicto.
No sería de extrañar que las autoridades del BM se hayan interiorizado de la marcha del litigio y recabado la opinión de juristas especializados en este tipo de reclamos internacionales, y que en razón de esto hayan tomado su decisión final, lo que indicaría que el juicio presentado en La Haya por el gobierno argentino carecería de legitimidad y el fallo no le sería totalmente favorable.
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Otro cachetazo para
el gallotero... y van....
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Una respuesta del Banco Mundial a Kirchner
por Ana Baron El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, le envió una carta al presidente (Néstor) Kirchner un día antes de la votación del crédito para Botnia", dijo a Clarín un funcionario argentino en Washington. Sin embargo, la carta que recibió el Presidente argentino no estaba firmada por Wolfowitz. En lo que en la jerga diplomática se considera un verdadero desplante, la firma es de uno de sus funcionarios. "No le puedo decir quién la firmó, pero no fue Wolfowitz" dijo a Clarín una fuente en el Banco que confirmó la existencia de la carta pero no quiso revelar por qué Wolfowitz no había querido firmarla como hubiese correspondido.
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La punta del ovillo para esta especulación está en el párrafo final del comunicado del Banco Mundial en el que señala que: "IFC y MIGA no asumen ninguna postura acerca del posible resultado final del caso pendiente en la Corte Internacional de Justicia en La Haya con relación a este proyecto".
Es cierto que son simples especulaciones, pero el presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos e integrante de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, Alfredo de Angeli, inmediatamente que se conoció la decisión del Banco Mundial declaró que "si el Banco Mundial otorgó el crédito pese a los reclamos argentinos, creo que ello significa que además está terminada nuestra suerte en la Corte Internacional de La Haya, por lo que vemos como único camino la prolongación de la movilización social, ya que el Banco Mundial, La Haya y Finlandia son parte del mismo poder internacional", lógicamente dando a entender que existe un complot internacional contra Argentina, porque para de Angeli: "a la bolita, no se puede perder".
(un viejo e inútil divertimento nacional: la Argentina nunca comete errores y, por el contrario, siempre es víctima de una conspiración mundial) del editorial de Joaquín Morales Solá en el diario La Nación.
Este artículo lo comencé, terminé, corregí y armé el martes por la noche luego de conocida la resolución del Banco Mundial. El miércoles por la mañana, el diario La Nueva Provincia, en su editorial dice: "(...) ese crédito anticipa el fallo también adverso de La Haya, porque Washington no se arriesgaría a dar plata si no conociera ya ese dictamen". Entonces, las especulaciones dejan de serlo.
El colmo de la desvergüenza
Con un resultado favorable a nuestro país por 23 votos a favor y 1 en contra, el voto del representante argentino es vergonzoso, no por la enorme diferencia a favor, tampoco por votar en contra, sino por el simple hecho de que también representa a Uruguay, Chile, Bolivia, Paraguay y Perú, ante el Banco Mundial, y varios de estos países estaban a favor del otorgamiento del préstamo, cosa que no puntualizó al emitir su voto, ya que sólo se limitó a justificar su negativa, sin explicar que entre sus representados se encontraban países con otras opiniones.
Lo lógico hubiera sido que la opinión mayoritaria de los países que este señor representa fuera la que influenciara, a favor o en contra, su voto. Y en última instancia, abstenerse de votar por delicadeza hacia sus representados que estaban de acuerdo, y por deferencia a Uruguay, al que también representa. Pero ya sabemos que la delicadeza y la hombría de bien no existen en las huestes del gobierno argentino, y su representante ante el Banco Mundial mantuvo el precepto de Obediencia Debida hacia su jefe máximo, por lo que podemos afirmar que la famosa expresión popular “Puede más un pelo de… pingüino, que una yunta de… países”, se convirtió en la verdad Argentina, y muestra también la falta de democracia que existe en el gobierno de ese país.
Desgraciadamente, la actitud del inepto gobierno argentino es el fiel reflejo de un grupúsculo de inadaptados que dan hacia el exterior una imagen que no es la realidad de un país, y lo digo con conocimiento de causa porque vivo en él. Lamentablemente, esa imagen de que el argentino es el porteño canchero, pícaro y agrandado pero honesto, que se tiene erróneamente en todos los países del mundo, se está trocando por la de que los argentinos son prepotentes y malos perdedores, y que cuando no les dan la razón, arremeten contra todo con cualquier arma, incluyendo las ilegales.
Con actitudes tan nefastas y con este patoterismo kirchnerista que se palpa en los ambientalistas de Gualeguaychú, el mundo va a cambiar su visión de la Argentina al igual que Roberto Díaz, residente en Fray Bentos, quien dijo que: "Así como en las escuelas de Gualeguaychú se está enseñando que la planta de celulosa les provocará cáncer, acá (en Fray Bentos) les decimos a los niños que creemos que hemos cometido un error al mirar tanto para enfrente (...) esto está cambiando".
Comienza a resquebrajarse la hermandad por culpa de un gobierno pueril. Es lamentable.
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