Año II - Nº 84 - Uruguay, 25 de junio del 2004
  1 Campaa Mundial Seguridad en la Red
- El elogio del tigre
- Que se elige este domingo
- Sólo un recuerdo
- 69 años
- Viejo barrio que te vas
- ¿Somos así?
- Comercio fronterizo: Barajar de nuevo
- Apuntes del Palmar Butiá
- La Matineé

- Apostillas de las Internas

- Programa de Principios del Partido Liberal
- Anécdotas Bancarias: El brazo del Banco República
- La enseñanza de los valores
- El Abulón
- ¿Ineptos, corruptos o cipayos?
- Chairando Ideas
- Hurgando en la web
- Así Somos
- Cuando los estudiantes vienen marchando
- Recuerdos de Estudiante
- La vitalización de los partidos
- La globalización, la crisis financiera y América Latina
- De las ideologías y las formas de Gobierno
- Bitácora Política
- Información Ciudadana
- La Cocina Uruguaya
- Rincón de Sentimientos
- El Interior también existe
- Olvidémonos de las Pálidas
- Las Locuras de El Marinero
- Correo de Lectores
 

 

 

Bodas de oro

Una pareja que cumplía su 50 aniversario estaba sentada a la mesa para desayunar, cuando el marido le dijo a su mujer:
- Fíjate cariño, llevamos casados 50 años.
- Sí, hace 50 años estábamos en esta misma mesa desayunando juntos.
- Lo sé - dijo el viejecillo -. Hace 50 años seguramente estábamos aquí sentados, desnudos como una pareja de jóvenes jilgueros.
- Bueno, ¿qué hacemos, cielo, nos desnudamos?
La pareja de viejecitos se desnudan y se sientan a la mesa.
- Sabes, cariño - la viejecita le dice casi sin aliento- mis pezones están igual de calientes que hace 50 años...
- No me sorprende: uno lo tienes en el café y el otro está dentro del chocolate con churros...

Semáforos

Un fulano va en un carro por la ciudad y decide darle jalón (aventón, o "ride") a un mengano.
Van los dos, cuando de repente al llegar a un semáforo que cambiaba de amarillo a rojo, el fulano le mete al acelerador y pasa a toda velocidad en el cruce de calles.
"¡¿Pero estás loco!?", le dice el mengano. "¡Nos vamos a matar!".
"Es que un amigo mío me enseñó este truco", le dice el fulano tranquilamente.
Y así vuelve a ocurrir lo mismo en los siguientes 5 semáforos. Por supuesto que el mengano iba con el corazón en la garganta. Hasta que por fin llegan a uno que les da luz verde.
Repentinamente, el fulano pega un frenazo intempestivo y brusco.
"Bueno, ¿y bien? ¿No vas a pasar con luz verde como Dios manda?", le dice el mengano.
Y contesta el fulano: "No, porque no vaya a ser que por ahí se vaya a atravesar mi amigo".

 

 

Un abogado y una rubia están en asientos contiguos, durante
un largo vuelo de Los Ángeles a Nueva York. El abogado
pregunta a la rubia si le gustaría jugar un juego muy
entretenido. Ella esta cansada, solo quiere una siesta, declina
amablemente la oferta y se da vuelta hacia la ventanilla
buscando tranquilidad. El abogado insiste
- El juego es realmente fácil y muy entretenido: Yo te
hago una pregunta, y si tú no sabes la respuesta, me pagas;
luego me preguntas tú, y si no sé la respuesta me toca pagar
Una vez más, ella declina la oferta diplomáticamente e intenta
conciliar el sueño. El terco abogado imagina que puede ganarle
muy fácilmente, y mejora la oferta:
- Esta bien, ¿Qué tal si tú me pagas solo 5 dólares y si yo no
sé la respuesta, te pago 500?
Temiendo que el tormento no tenga fin y seducida por la
ventaja ofrecida, la rubia acepta finalmente. El abogado hace
la primera pregunta:
- ¿Cuál es la distancia entre la tierra y la luna?
La rubia no dice nada, mete la mano en el bolsillo, saca un
billete de 5 dólares y se lo pasa al abogado. Y ahora es el
turno de la rubia. Pregunta al abogado:
- ¿Qué sube una montaña con tres piernas, y baja de vuelta
con cuatro?
El abogado la mira absolutamente perplejo. Saca su
computadora portátil y busca en todas sus referencias,
rastrea por todo Internet, e incluso en la Biblioteca del
Congreso. Frustrado y furioso, envía e-mails a todos los
colegas y amigos. Todo es en vano... Luego de más de una
hora buscando alguna posible respuesta, se da por
vencido.
Despierta a la rubia y le entrega un billete de 500 dólares.
La rubia toma suavemente el billete, lo guarda, y se da vuelta
para seguir durmiendo.

El abogado, que esta realmente indignado, le pregunta:

- Bien, ¿cuál era la respuesta?
Nuevamente sin decir palabra, la rubia mete la mano en el
bolsillo, le da un billete de 5 al abogado, y cierra los ojos
para dormir

 

 

Un muchacho llega a una tienda de caza mayor y le pide al vendedor que le enseñe la mejor mira telescópica que tenga para su rifle.
- Esta es la mejor del mercado. Tanto, que si miras hacia la cima de aquella montaña podrás ver en mi casa el nombre del perro en la cucha.
El muchacho enfila la cima con la mira y empieza a reir.
- De que te ríes? - pregunta el vendedor.
- Es que estoy viendo en el jardín a un hombre en bolas corriendo detrás de una mujer en bolas.
El vendedor toma la mira, la enfila para su casa y empieza a enrojecer y echar humo por las orejas. Toma dos balas y se las da al muchacho diciéndole:
- Vamos a hacer un trato. Te doy estas dos balas y, si aciertas con una en la cabeza de mi mujer y con otra en las Bolas del hombre, te regalo la mira telescópica.
El muchacho toma el rifle, la mira y las balas, pone el ojo en la mira y apunta el rifle hacia la casa.
Después de un momento de indecisión le dice al vendedor:
- Creo que puedo hacerlo de un solo tiro.