Año II - Nº 84 - Uruguay, 25 de junio del 2004
  1 Campaa Mundial Seguridad en la Red
 
- El elogio del tigre
- Que se elige este domingo
- Sólo un recuerdo
- 69 años
- Viejo barrio que te vas
- ¿Somos así?
- Comercio fronterizo: Barajar de nuevo
- Apuntes del Palmar Butiá
- La Matineé

- Apostillas de las Internas

- Programa de Principios del Partido Liberal
- Anécdotas Bancarias: El brazo del Banco República
- La enseñanza de los valores
- El Abulón
- ¿Ineptos, corruptos o cipayos?
- Chairando Ideas
- Hurgando en la web
- Así Somos
- Cuando los estudiantes vienen marchando
- Recuerdos de Estudiante
- La vitalización de los partidos
- La globalización, la crisis financiera y América Latina
- De las ideologías y las formas de Gobierno
- Bitácora Política
- Información Ciudadana
- La Cocina Uruguaya
- Rincón de Sentimientos
- El Interior también existe
- Olvidémonos de las Pálidas
- Las Locuras de El Marinero
- Correo de Lectores
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Mil cosas han sucedido durante toda una vida de trabajo. Sucesos jocosos, de irresponsabilidadtonterías, en fin, aconteceres que palpitan sentimientos y actitudes.
En una anécdota nos toca ser héroe, y en la historia siguiente somos infractores, representamos la inocencia y al instante conformamos el personaje que ha transgredido disposiciones superiores.
El anecdotario debe ser así, no con ánimo de sobresalir, sino con ánimo de ser sincero. Las cosas sucedieron y así las contamos. Aquí van mis historias, muy sencillamente narradas, en las que me tocó intervenir en todo el espectro de actitudes.
Los personajes que en ellas intervienen son reales, a veces son nombrados pero muchas veces he preferido dejarlas en el anonimato o con nombres supuestos, totalmente seguro de que al leerlas, cada uno de ellos verá y comprobará la sinceridad de mis narraciones.

EL BRAZO DEL BCO. REPUBLICA

Rubens Lacurcia, un gran amigo, estaba de pagador en la Caja 7 de Casa Central, (cheques de la Lotería) y a última hora, de aquel día, tuvo el momento aciago de todos los cajeros; pagó el cheque, terminación... 425 por unos $ 20.000 (más o menos, en la actualidad). Poco más tarde llamó otro cheque, terminación 425 para pagarle unos $ 2.000... el cliente dijo,... no, cajero... mi cheque es por 20.000. ¡El primer cheque terminación 425 se llevó los $ 20.000 del segundo 425...
Yo había ya cerrado mi Caja y ante los nervios de Rubens me ofrecí para hacer gestiones y tratar de recuperar el dinero, tarea casi imposible por el tipo de cheque pagado.
Según versiones de clientes, aquel cheque pudo ser pagado a unos muchachones que intentaron contar el dinero junto a la Caja. Uno de ellos, era "manquito" con dificultades en la mano derecha para contar el dinero.
En la Dir. Nal. De Loterías nos dijeron que el cheque por $ 2.000 (que correspondía a los muchachos) fue para pagar los únicos dos vigésimos que se habían vendido del número. XX… asignado al Cambio N.N..
Llamamos al Cambio N.N.: el No.... en ese momento entero, había sido enviado a Las Piedras... Cambio "tal".
Yo había asumido la voz cantante porque Rubens estaba como loco y no podía, ni sabía qué hacer... Con un auto del Banco y un policía (ayuda psicológica) nos largamos tras los pesos. En Las Piedras, nos informaron que el No... todavía entero había sido transferido a La Paz, al quiosco de la Plaza principal. Fuimos a La Paz..." los dos vigésimos vendidos los colocó Paco, un veterano lotero callejero que según se nos dijo a esa hora debe estar mamado en el Bar "Centro" a unas cuadras de acá, festejando por el premio vendido.
Al Bar nos fuimos; allí estaba Paco y entre sopores de vino nos contó: ... " se los vendí al Manquito y a Jorge... el Manquito es empleado del Telégrafo... el otro, no sé...
Estábamos en buen camino, dejamos pagada la vuelta de vino y en el Telégrafo..."el manquito pidió libre y vive en... y nos fuimos a su casa, allí mismo en La Paz. Era casi un niño, asustado, escondido tras la madre que lloraba para que no lleváramos preso a su hijo...
La voz cantante la llevaba Jorge, porque al Manquito le dio tan solo su parte...
$ 1.000. Me comprometí con la madre a devolverle el hijo enseguida y nos lo llevamos para que nos indicara la casa de Jorge.
- Vive allí,... dijo; ...Y de inmediato le pedi al chofer que lo llevara con el auto a su casa.
Eran las 9 de la noche. Jorge no estaba, a su señora le dijimos: Lo esperaremos hasta que vuelva... el dinero estaba allí... hablamos en tono fuerte de las pruebas, de apropiación indebida, de cárcel para Jorge,- todo para que ella oyera. Estaba muy nerviosa... yo no sé nada...nos decía. Cuando llegó Jorge, ella corrió a su alcance para informarle de lo que estaba sucediendo. Primero negó, pero al final, abrumado...ya entregado dijo: "perdimos vieja... sacá la plata del ropero y dásela". Rubens no podía creerlo; Jorge tampoco porque cuando nos íbamos, me dijo :
-¿Cómo supieron que lo tenía yo?
La tensión vivida y los nervios pasados me llevaron a contestarle con pedantería: - --"Los brazos de la Justicia y del Banco República, son muy largos...
Me quedó mirando con los ojos muy abiertos.
En la Curva nos tomamos unos cuantos güisquis para festejar la recuperación de tanto dinero. Llegué a casa casi a medianoche en estado etílico... conté todo a mi señora... comprendió...y luego de ingentes esfuerzos me perdonó.
Todos contentísimos...