Miembro de
Proyect Sindicate apdu
       
 
separador                                          Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
              
Google Buscar en la

 
Año V Nro. 305 - Uruguay,  26 de setiembre del 2008   
 

Visión Marítima

historia paralela

 
 
 
separador
Helena Arce Carta abierta a la Ministro del Interior
Helena Arce
separador
Helena Arce Cómo piensan los asesinos
Julio Dornel
separador
El Estado Aspirina
Rodrigo Blás
separador
Durán Chuquimia El mundo pos–norteamericano
Cr. Ricardo Puglia
separador
Hurge un mismo rasero de justicia
Darío Acevedo C.
separador
Durán Chuquimia 1111
Raúl Seoane
separador
Durán Chuquimia La improvisación permanente
Dr.Francisco Gallinal
separador
Durán Chuquimia La insistencia ilimitada
Robert Carmona-B
 

 
Lobo Gris
Uruguay y la crisis
por Lobo Gris de Lothlórien
 
separador
 
rtf Comentar Artículo
mail
mail Contactos
notas
Otros artículos de este autor
pirnt Imprimir Artículo
 
 

         Una de las pocas cosas --aunque no se me ocurre otra-- que ha hecho relativamente bien este gobierno, al menos en comparación con gobiernos anteriores, es la política monetaria: intervención mínima en el precio del dólar, y tasas altas de interés del banco central (7.25%, comparar con la actual tasa de la reserva federal, 2.00%), es decir, limitada intervención en las tasas de interés de mercado que evitan un consumo excesivo de los bienes de capital y su consecuencia: la caída de la economía. Esta contención se manifiesta también en un dólar bajo que evita una expansión equivocada de las exportaciones, las cuales se hubieran desinflado con consecuencias catastróficas para la economía, durante la actual fase depresiva mundial. Con lo cual me desalineo totalmente contra toda presión u opinión, en favor de intervenir en el mercado cambiario para subir el precio de la divisa, que provienen del sector exportador y de la oposición política, tradicional protector de los privilegios del empresariado exportador.

         Sin embargo, otras medidas del ministerio de economía van a contramano de esto. El problema es que el gobierno no ha aplicado una política monetaria contractiva con el objetivo de contener la expansión más allá de lo que el capital disponible puede soportar, sino con el objetivo de contener la inflación, que no es más que un síntoma. Y por lo tanto el resto de la política económica no se dirige en absoluto en fortalecer la economía contra los embates de la crisis global. Muy al contrario, el excesivo gasto público y la rigidez laboral que ha impuesto este gobierno no va a permitir ni a la economía pública ni a la privada adaptarse a los cambios que va a imponer tarde o temprano la crisis global.

         El presupuesto del estado está pensado para una situación eterna de vacas gordas, sin pensar en absoluto en la posibilidad de tiempos difíciles. Una ceguera total que va a conducir al estado a la misma situación a la que llegó la intendencia de Montevideo: incumplimiento de acuerdos salariales, peores servicios por falta de recursos que fueron dirigidos a aumentar salarios en lo que se pudo, mayores impuestos para la ciudadanía, y más poder de las burocracias sindicalizadas --a los que podríamos llamar verdaderas mafias--.

         Lo mismo habrá de suceder con el sector privado, con salarios incrementados por decreto en lugar de permitir que los salarios suban como suben en los países con los salarios más altos: por el efecto de la libre competencia y la ausencia de regulaciones.

         Cuando la crisis llegue a Uruguay, si bien en parte contenida por la política monetaria, el presupuesto no va a poder ser sostenido, y las leyes laborales no van a dar margen suficiente a muchas empresas --las más pequeñas-- a mantener la rentabilidad. Sólo las grandes empresas, con grandes márgenes de ganancia, van a poder sostenerlos. Pero las pérdidas de puestos de trabajo en las pequeñas y medianas empresas no va a poder contenerse. Estas pérdidas también implicarán más costos para el estado, sumados a los ya excesivos.

         Es posible que frente a esta situación, el gobierno opte por abandonar la política contractiva y bajar la tasa de interés de referencia intentando generar una expansión artificial de la economía para estirar la crisis para más adelante, es decir, posiblemente para que caiga en el próximo período de gobierno, con lo cual la crisis queda temporalmente tapada y no afecte la popularidad del gobierno frente a las ya muy próximas elecciones.

         Esto al mismo tiempo va a provocar una suba del dólar en plaza que sostenga una de las principales fuentes fiscales tradicionales del estado uruguayo, las exportaciones, cuando los impuestos a la clase media se van a ver mermados por la crisis.

         Y tal vez se opte por aumentar los impuestos a los sueldos, como hizo el gobierno anterior en la crisis del 2001.

         Un problema político de estos procesos es que como sus efectos destructores se gestan a largo plazo, quienes pagan los costos políticos suelen ser los gobiernos que vienen después, en lugar de quienes lo provocaron. Y no lo digo por indicar una injusticia --todos los gobiernos siempre contribuyen a la crisis cíclicas--, sino porque la mentalidad cortoplacista de políticos y votantes lleva a diagnosticar erróneamente las causas de las crisis y establecer falsas relaciones causa efecto, y así cometer una y otra vez los mismos errores, y adjudicar a la falta de intervencionismo el origen de las depresiones cuando las causas son precisamente el intervencionismo y en particular, como dije en otras ocasiones, la socialización del sistema monetario.

         Pues las crisis cíclicas no son un problema del capitalismo como muchos quieren hacer creer y como la gran mayoría cree, sino al contrario, del socialismo. Sino, díganme en qué lugar del mundo no existe un banco central que tenga el monopolio de la emisión de dinero. Díganme en qué lugar del mundo existe la libertad de que una empresa cualquiera emita su propio dinero.

         La emisión de dinero está totalmente manejada por los estados. Socialismo puro del sistema monetario.

» Arriba


 
Comentarios en este artículo
 
21
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
20
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
20
Los enlaces externos son válidos en el momento de su publicación, aunque muchos suelen desaparecer.
Los enlaces internos de Informe Uruguay siempre serán válidos.
21
 
Estadisticas Gratis