|
|
El que mata debe morir
por Julio Dornel
|
| |
|
|
Mientras los hechos criminales van ocupando espacio en los distintos medios de comunicación, registrando un considerable aumento de la violencia urbana, desde algunos sectores se comienzan a reclamar medidas ejemplarizantes que suelen terminar en la pena de muerte.
Es posible que su rechazo esté perdiendo terreno ante los asesinatos registrados en los últimos meses, lo que puede estar influyendo en el razonamiento emocional de la población en el momento de emitir un juicio.
Desde algunas tiendas se argumenta también que la justicia por culpa de un código anticuado y caduco no contempla en tiempo y forma los derechos de la sociedad.
Hace algunos días con el rostro visiblemente alterado y revelando gran indignación, Susana Jiménez, una de las figuras más representativas de la televisión argentina, dijo ante numerosos medios de aquel país, lo que muchos piensan pero no lo dicen: “el que mata tiene que morir”.
Fue sin ninguna duda una reacción espontánea generada por el asesinato de su decorar para robarle el automóvil, lo que no impidió que se desatara de inmediato una polémica “nacional” siendo muchas las figuras de la farándula argentina que respaldaron los dichos de la presentadora.
Sin bien no estamos de acuerdo con la pena de muerte en ninguna circunstancia, no debemos silenciar el tema que tanto preocupa a las autoridades y habitantes de nuestro país.
De todas maneras se trata de un tema polémico que podrá tener sus derivaciones en la medida que la violencia reinante pueda justificar su aplicación.
Por el momento se trata de opiniones aisladas que generan comentarios y debates por la importancia que el tema despierta entre la población.
Por su parte las autoridades brasileñas (Chui) señalaron que la constitución promulgada el 5 de octubre de 1988 introdujo la figura del plebiscito como forma de ejercer la soberanía popular y resolver temas polémicos.
Por su parte un sector importante de la población estaría aceptando su implantación teniendo en cuenta el considerable aumento de la violencia con secuestros, violaciones y asesinatos en todo el territorio nacional.
Representantes de la justicia norteña manifestaron que la pena de muerte aplicada en varios países nunca sirvió para disminuir la criminalidad.
Sin embargo la crisis económica y social que se aguarda para los próximos meses puede aumentar considerablemente el cuadro de violencia que vive el país.
Ante esta situación no se descarta la posibilidad de que en algunos estados se realicen debates populares para analizar el tema teniendo en cuenta que “la pena de muerte no constituye una solución para bajar el índice de violencia que vive el país.
Por su parte los partidarios señalan que su implantación actuaría en forma positiva intimidando y atemorizando a los delincuentes.
Por su parte los representantes de Amnistía Internacional y la Iglesia Católica han manifestado su posición contraria a la introducción de la pena capital, señalando que la pena de muerte no fue, no es, ni será nunca una solución para los problemas sociales que vive el país.
| Comentarios en este artículo |
|
|
» Arriba
|