Miembro de
Proyect Sindicate apdu
       
 
separador                                          Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
              
Google Buscar en la

 
Año V Nro. 331 - Uruguay, 27 de marzo del 2009   
 

Visión Marítima

historia paralela

 
 

 

Problemas de Agenda
por Oscar Almada

 
separador
   
rtf Comentar Artículo
mail
mail Contactos
pirnt Imprimir Artículo
 
 

         El escandaloso incumplimiento constitucional que ha vuelto a perpetrar el Presidente Vázquez en su acto público del 7 de marzo,  continuando o culminando el ridículo periplo de “sesiones de gabinete” públicas  “realizadas”, es un decir, en distintos lugares del país,  ha producido en la ciudadanía tres tipos de reacción:  para los fanáticos frentistas, a quienes por lo visto sólo les interesa la Constitución cuando les conviene, ha sido motivo de regocijo, habituados como están a estas violaciones institucionales de las que son tan responsables como sus líderes;  en los ciudadanos opositores o meramente cuidadosos del orden jurídico, ha producido indignación, no sólo por la violación del Derecho sino también por su carácter inverecundo, pero saben que un juicio político es inútil ante la disciplina numérica de los legisladores adictos al gobierno;  pero a la gran masa de personas que (no importa si  contentas o enojadas con el acto), no le atribuyen, quizás por desconocimiento de ciertos dogmas institucionales, la gravedad que la violación tiene,  el caso les ha dejado indiferentes.  Es obvio y evidente que una “rendición de cuentas” o “información a la población” debió hacerse al fin de su administración (no en la campaña electoral) y en forma seria y respetuosa ante la Asamblea General, representante del pueblo, o sea hacia sus verdaderos destinatarios que son todos los ciudadanos y no sus votantes;  el acto callejero elegido como alternativa tiene los peores caracteres, por su forma y su contenido,  de los más crasos actos de campaña partidaria.  Esto está demostrado hasta la saciedad.  

         Por tanto nos queremos detener en un párrafo del artículo que Tomás Linn dedica al tema en un artículo de la edición de Búsqueda de 12 de marzo, a fin de referirnos a un aspecto distinto del asunto. Dice Linn: “A varios días de terminado el acto, este debate (sobre su carácter propagandístico contrario a la norma) continúa .Pero quienes lo promueven parecen no percibir que de hecho entraron en el juego que más le interesa al sector que hoy ejerce el gobierno, y el juego es muy sencillo: ser los dueños de la agenda política, que todos hablen sobre lo que el Frente propone desde el Gobierno e incluso desde la contienda interna”.  Y a continuación señala una serie de temas en los que el debate “es frentista” y la gente lo sigue desde afuera sin que las fuerzas opositoras den a conocer con el debido énfasis sus propias posiciones ni impongan los temas que ellos quieren o les conviene agitar.  Da la impresión de que sin nombrarlo, Linn evoca la figura de Eduardo Víctor Haedo, que se regocijaba de que lo nombrasen aunque fuera mediante juicios adversos pues ello le convenía electoralmente. 

         Pero entonces nos preguntamos: ¿es por consiguiente preferible que el discurso presidencial NO se constituya en centro del debate nacional, y que pase discretamente a un segundo plano,  mientras la oposición se ocupa de otros temas y otras propuestas, tanto para presentar con claridad las suyas como para criticar las del gobierno?  Siendo indiscutible esto último,  no nos lo parece en cambio lo primero. Sobre todo porque Vázquez apunta, cada vez resulta más claro, a un regreso transcurridos que sean los próximos cinco años, encabezando una fuerza derivada del F.A. pero que será estructuralmente distinta: ya no se tratará de una serie de grupos políticos populistas e incluso neo fascistas que aprovechan su figura muy bien “producida” para atraer desde su falso carisma los votos multitudinarios, sino al revés, se tratará de un caudillo que cual un Perón redivivo aprovecha la fuerza y el trabajo electoral de los grupos “pobristas”  para erigirse en el conductor indiscutido.

         De modo que quizás convenga a la oposición tanto como evitarnos un nuevo período de desvaríos frentistas en el gobierno, el impedir que desde su obligado reposo Vázquez resurja luego con más significación.

         Esto está concatenado con el tema de la presunta inacción, omisión o negligencia que la oposición estaría padeciendo para imponer “su propia agenda” y colocar en el candelero sus propios tópicos.  Aquí se nos plantea con el brillante periodista (más bien politólogo de nota) la misma discordancia que se produce en el nivel cotidiano en la “peña” que integramos con una serie de amigos, opinólogos de alma, y que curiosamente cubren la totalidad del espectro político e ideológico.  Frecuentemente se “rezonga” allí por parte de quienes integran las propias fuerzas aludidas, porque presuntamente blancos, colorados y hasta los “somopokis” al decir hilarante de Kid Gragea, no cumplirían con eficacia su papel opositor y dejarían permanentemente la iniciativa al gobierno. Estoy convencido que esto no es así, que la oposición ha realizado siempre que pudo su tarea, quizás poniendo los énfasis a veces en motivos discutibles, pero planteando siempre sus propuestas alternativas con claridad y contundencia.  Es notorio que comenzaron su campaña electoral inclusive antes que el propio Frente debido a que sus precandidatos ya estaban definidos sin fragorosas discusiones. Su propio crecimiento detectado por las encuestas tiene origen no sólo por las notorias chambonadas del gobierno, sino también por sus aciertos programáticos.  Debe recordarse en especial en relación al discurso de Vázquez el excelente artículo editorial del diario El País sobre lo que NO dijo el Presidente.

         No soy entendido en propaganda electoral, ni mucho menos, y siempre he actuado en grupos minoritarios. Pero la mera experiencia de muchos años “en esto” me induce a suponer que con el regreso de la cantidad de votos “prestados” al Frente en los comicios anteriores, y sus propias fuerzas básicas, los grupos de la oposición no necesitarán tanto de regir la agenda y de poner los temas de discusión,  para superar incluso con cierto margen los números del candidato frentista en las elecciones presidenciales de noviembre. Donde habrán de poner especial cuidado es en las elecciones parlamentarias de octubre, a fin de rodear al futuro Presidente de una magnitud suficiente como para legislar con coherencia y para todo el país, siendo evidente que en este caso no se llegará a una nefasta mayoría absoluta que inhibe de gobernar en colaboración.

Comentarios en este artículo

» Arriba


© Oscar Almada para Informe Uruguay
 
21
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
20
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
20
Los enlaces externos son válidos en el momento de su publicación, aunque muchos suelen desaparecer.
Los enlaces internos de Informe Uruguay siempre serán válidos.
21
 
Estadisticas Gratis