La muerte de Jonathan Kent |
| por Jaime Durán Chuquimia |
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¿Cómo te va mi amor?¿Eres feliz mi bien?
No debimos separarnos, fue un error, ahora lo se.
Pandora: Como te va mi amor
Suele decirse que la ciencia acumula un montón de pruebas para demostrar cosas obvias. Este artículo versa sobre algo parecido, pero, creo podría abrir nuevos horizontes en el estudio de la economía: La oportunidad.
Cuando uno dirige una empresa o una entidad estatal sabe la importancia de tomar la decisión correcta en el momento oportuno. Por ejemplo, si uno es corredor de bolsa, debe tomar en cuenta el momento en que compra acciones, debe hacerlo en momentos previos a su ascenso, para que cuando las venda obtenga pingues ganancias. Si lo hace en el momento equivocado corre el riesgo de perder mucho dinero. Así también ocurre en la política, recuerdan el año 2004 cuando Carlos Mesa era presidente y en uno de sus arranques melodramáticos pidió al pueblo que lo respalde en las decisiones necesarias para desbloquear al país. ¿Qué hizo Evo Morales? Se parapeto en el Chapare cochabambino, pese a estar prácticamente aislado, porque el país entero le otorgaba su respaldo a Mesa para utilizar la "mano dura", el persistió en el bloqueo y gano la pulseta, de nuevo la decisión correcta en el momento preciso.
Ejemplos de lo contrario también pueden encontrarse. ¿Recuerdan cuando en octubre del año 2002 el Banco Central de Bolivia intento implantar el famoso diferencial cambiario que ampliaba la brecha entre el tipo de cambio de compra y el de venta? Los ciudadanos salieron a las calles para preguntarle a Juan Antonio Morales, entonces presidente de la Autoridad Monetaria, en que país vivía si cada día los alquileres subían por culpa de la devaluación mientras él pensaba que los efectos de la medida eran mínimos, el resultado fue que se cancelo el artilugio monetario. Sin embargo, algunos años después la misma medida se implanto y todo el mundo quedo con la boca cerrada, de nuevo el momento preciso fue de vital importancia.
Esto es de sobra conocido en el mundo de la Administración de Empresas. De hecho, alguien como Peter Drucker acuño una frase que es casi un credo entre los planificadores estratégicos: "La mejor forma de predecir el futuro es construirlo", o sea si desea alcanzar sus objetivos tome las decisiones adecuadas en el momento oportuno, empero, curiosamente este aspecto no ha sido debidamente tratado en la economía.
En economía conforme a la teoría tradicional, la oportunidad es analizada desde el punto de vista del costo, esto es que cuando uno toma una decisión renuncia a otra cosa, por ejemplo, hay un costo de ir a ver un partido de futbol en lugar de estudiar para un examen, y este puede ser el aplazo, pero lo que yo planteo – bueno en realidad el verdadero autor es Alberto Bonadona – es que, en determinadas circunstancias, lo que determina el beneficio es el momento y lugar en que se toma esa decisión. El mejor ejemplo para ilustrar esto es el "cruce de calzada".
Imaginemos una situación en que uno se encuentra a punto de pasar una calle, mira el semáforo y se encuentra en rojo, esto es con los vehículos detenidos, lógicamente el momento en que cambie a verde es estocástico, esto es que no se sabe a ciencia cierta en qué momento lo hará, pero el beneficio dependerá exclusivamente del momento en que el peatón decida cruzar la calle, si espera demasiado el semáforo cambiará a verde y en lugar de obtener un beneficio asumirá un costo traducido en preciosos minutos, si no calcula bien, puede verse en medio de la calle justo cuando el semáforo cambie a verde y puede poner su vida en riesgo, por tanto, deberá calcular el momento preciso y el riesgo que deberá asumir a fin de obtener el máximo beneficio.
Lo señalado tiene múltiples aplicaciones en diversos campos. En primer lugar ayuda a ver el proceso económico no como algo continuo ni predeterminado sino como algo donde los individuos interactúan y que dependiendo de las circunstancias, el momento y lugar precisos pueden obtener mayores ventajas. Piénsese por ejemplo, en las posibilidades de desarrollo de Bolivia, desde la teoría convencional las posibilidades de crecimiento son limitadas, pero con el enfoque que proponemos, los escenarios positivos y negativos coexisten, en ocasiones hay muchas oportunidades para que Bolivia crezca en otros no, lo que puede definir el que el país de un salto cualitativo son los momentos y lugares precisos en los que se tomen las decisiones adecuadas.
Piénsese también en las empresas, lo que proponemos podría ayudar a decidir cuando y donde invertir, cuando y donde vender en mercados que se caracterizan por su dinamismo. También en el sector público, definiendo cual es el momento preciso para implantar una política de subsidios, en qué momento retirarla – por ejemplo, el subsidio al precio del gas licuado de petróleo-, en fin el horizonte se muestra amplio y muy fructífero.
En un campo más abstracto, la propuesta puede formularse así: Supongamos que para una decisión dada hay dos posibles resultados: positivo y negativo. Hasta ahora se ha asumido que estos dos son campos estables, por tanto, sólo había una solución para el conjunto de ecuaciones que definen el problema, esto es que había una decisión correcta, siendo el resto erróneas, sin embargo, lo que propongo es que dichos campos se mueven en el tiempo, así el lugar que era ocupado por el conjunto de soluciones erróneas con el tiempo puede transformarse en el campo de soluciones positivas y beneficiosas. Así ya no hay una única solución, o decisión relevante, para el problema planteado, sino un conjunto de ellas que dependiendo de la oportunidad en términos temporales, puede dar resultados positivos o negativos.
No obstante, reconozco que el campo de investigación es árido y el problema fundamental es ¿Cómo modelar matemáticamente el enfoque de toma de decisiones en el tiempo y espacio? Pero, afortunadamente en esta era del Internet los interesados podemos comunicarnos rápidamente y avanzar colectivamente, eso mientras espero que la Fundación LuthorCorp, se interese en financiar la investigación.
Y esto me permite explicar el porqué del título de este artículo, que por supuesto lo tome de un capitulo de Smallville, donde se nota que los productores aprovechan muy bien lo señalado respecto a las decisiones en el tiempo y en el espacio, verán… la trama gira en torno a la vida de Clark Kent, sin embargo, se concentra en las decisiones que el futuro super héroe toma, pues estas tienen consecuencias, en una ocasión por ejemplo, decide ser completamente humano y esto desencadena una serie de eventos que culminan con la muerte del amor de su vida: Lana Lang. Frente a esto Clark recurre a su padre biológico Jor – El y le pide que le dé una oportunidad para salvarla y efectivamente lo hace, pero cuando cambia el curso de la historia quien muere es su padre Jonathan Kent. Nuevamente, pide a Jor – El volver a modificar la historia, pero en ese punto su padre guarda un prudente silencio que le indica que se puede jugar con el tiempo pero no muchas veces. Tal como se presenta la serie, no había otro camino para el joven Kent, ¿O tal vez si? Por mi parte pienso que si es posible definir el rumbo de cualquier situación ocurra en Smallville, Metropolis, La Paz o Santa Cruz.
También creo que es necesario explicar la estrofa que sirve de introducción. El pedazo de canción ilustra perfectamente la teoría esbozada acá, porque muestra como ex post, o sea "después de", podemos darnos cuenta que ejecutamos la decisión equivocada, porque en última instancia quien entona tan bella melodía tal vez quiso decir: "no era el momento para separarnos".
Y aunque Usted no lo crea, preguntas sin respuesta, como las que ahora enfrentan alicaídos constituyentes en una atribulada Sucre, podrían también hallar respuesta mediante este enfoque.
Mientras tanto convoco a los economistas del país a que me demuestren que lo que planteamos sobre la teoría de las decisiones en el tiempo no es nada nuevo, pero antes, por supuesto, deberán leer un artículo cuyo título no pretende ser serio ni se inscribe en la tradicional academia. |