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Año V Nro. 340 - Uruguay, 29 de mayo del 2009
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Justo cuando la economía empieza a mostrar indicios de recuperación, viene el presidente Obama con una propuesta de “reforma tributaria” que seguramente deprimirá los precios de las acciones así como las ganancias de las principales compañías estadounidenses. El alza de impuestos de $190.000 millones golpeará a los estadounidenses cuyos trabajos y pensiones dependen de que les vaya bien a estas empresas, y empeorará la precaria situación de universidades y hospitales. ¿Por qué? Porque millones de inversionistas individuales cuentan con acciones de estas empresas en sus portafolios, fondos mutuos y fondos de pensiones, así como también lo hacen muchas universidades, hospitales, museos y otras instituciones en sus patrimonios. Obama está molesto porque estas compañías utilizan refugios tributarios en el extranjero para reducir su carga tributaria. Sin embargo, EE.UU. tiene una las tasas de renta corporativa efectiva más altas del mundo, 36 por ciento, mientras que el promedio para gran parte de las otras naciones es de 20 por ciento. Esto socava la competitividad de las empresas con sede en EE.UU. Además, EE.UU. tributa las ganancias corporativas cuando estas son obtenidas, y luego tributa la porción de las ganancias que son distribuidas como intereses o dividendos. Y cuando un inversionista utiliza el ingreso personal después de pagar impuestos para comprar una acción que resulta apreciarse, EE.UU. cobra un impuesto sobre la ganancia capital (un impuesto que Obama quiere aumentar). Si Obama triunfa en prevenir que las empresas basadas en EE.UU. utilicen refugios tributarios en el exterior, sus tasas tributarias efectivas aumentarán. Habrá una presión a la baja sobre sus acciones, muchas de las cuales ya han bajado en más de la mitad a partir de sus recientes niveles altos. Los refugios tributarios en el extranjero incluyen a las Bahamas, las Islas Caimanes, Isla de Man, Liechtenstein, Luxemburgo, Malta, Mónaco, las Antillas y Suiza. A medida que las empresas puedan reducir sus cargas tributarias y aumentar las ganancias utilizando refugios tributarios extranjeros, el valor de sus acciones es probable que sea más alto de lo que sería de otra manera. Obama dice que es injusto que los empleadores multinacionales con base en EE.UU. utilicen refugios tributarios en el extranjero mientras que muchos empleadores operando exclusivamente en EE.UU. no lo hacen. Pero aumentar la tasa corporativa efectiva sobre las multinacionales basadas en EE.UU. simplemente erosionaría nuestra competitividad porque los competidores basados en el extranjero continuarán utilizando refugios tributarios para reducir sus cargas tributarias y costos de capital. Irónicamente, los impuestos corporativos más altos de Obama probablemente conducirían a que más estadounidenses busquen mayores retornos sobre la inversión en empresas basadas en el extranjero. El Buró de Análisis Económico del Departamento de Comercio dice que los inversionistas estadounidenses sostienen alrededor de $5,1 billones en acciones de empresas con sede en el extranjero. Estos activos se han apreciado mientras que las monedas extranjeras subían con respecto al dólar, y muchos estadounidenses han invertido en ellas como una manera de diversificar y protegerse de la devaluación del dólar. Para tener un cambio en el que podamos creer, Obama debería proponer eliminar los impuestos de renta corporativa. De todas maneras, las empresas en realidad no pagan impuestos. Como otros costos de hacer negocios, ellas se los endosan a los consumidores. Desde que EE.UU. estableció un impuesto de renta corporativo en medio de una furia populista en 1909, se ha vuelto una fuente notoria de complejidad, distorsiones y escándalos. El costo de cumplir con el impuesto de renta corporativo—incluyendo la necesidad de contratar ejércitos de contadores y abogados—podría fácilmente exceder la recaudación generada por los impuestos de renta corporativo. Obama por lo menos debería buscar seguir el ejemplo de los países europeos, así como lo ha hecho en otras cuestiones. El verá que ellos han estado reduciendo sus impuestos de renta corporativa. Seguir dicho ejemplo podría ser mucho mejor que deprimir la bolsa de valores cuando está tratando de despegar.
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