Año III - Nº 150 - Uruguay, 30 de setiembre del 2005

 
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LA IRRESPONSABLE
LEVEDAD DEL SER

* Alvaro Kröger


Hace un par de días me sorprendió una noticia por demás curiosa: El Presidente Kitchner había mandado una carta al Banco Mundial para que no diera los créditos para la instalación de las papeleras en Uruguay.

Esta acción tiene varias lecturas simultáneas y la primera de ellas es que la política interna argentina y sus corruptos vericuetos se internacionalizan. Al no tener eco en Uruguay el pedido del gobernador Busti, el Presidente intenta darle una mano. Esta sería una lectura de política interna, pero metiendo a un país vecino y supuestamente socio igualitario del Mercosur en una pugna electoral, que a los uruguayos no nos interesa.

No hay cosa peor para una lucha electoral que meter a los de afuera, que supuestamente son de palo, en la limpieza de los trapitos sucios. Generalmente estas acciones tarde o temprano se vuelven en contra del autor de las mismas.

Creo que los entrerrianos deberían aprender de sus vecinos y connacionales, los correntinos a hacer las cosas por sí mismos y no andar gritando y haciendo barbaridades por allí. Sé que a la mayoría de los argentinos estas cosas no les importa mucho y en general ni se enteran; si no se les caería la cara de vergüenza.

Otra lectura es que los argentinos tienen un presidente paranoico. ¿A quien en su sano juicio se le puede ocurrir pedirle al Banco Mundial que no preste el dinero a otro país? Si la situación fuese de un comprobado delito es bastante lógico el pedido, pero aquí se están manejando supuestos y encima de todo supuestos argentinos sin fundamento científico alguno. Esta lectura nos da un panorama de la falta de percepción de la realidad que tiene el presidente argentino y todo su entorno. Pero será paranoico pero no mastica vidrio, si en lugar de Uruguay fuese Brasil, se hubiese cuidado mucho de decir algo; y esto nos conduce directamente a la situación de que Uruguay y Paraguay son socios de 2ª en el Mercosur y afianza mi prédica de que tenemos que irnos. Ser socio de un tipo desequilibrado no es muy sano, ni económica y políticamente.

Otra lectura es que el presidente argentino se está metiendo sin miramientos en la política interna de nuestro país, pensando que aún somos Provincia Unida, o directamente pensando que somos provincia argentina. Para la información del presidente argentino debemos decirle que hace 175 años que somos independientes.

Otra lectura es que la irresponsabilidad campea tranquilamente por la Casa Rosada, da lo mismo mandar esta carta al Banco Mundial que la señora del presidente gaste miles de dólares en New York en banalidades, o que el patrimonio del presidente haya sido presentado en una declaración jurada falsa. Total, él es el presidente de los argentinos, pero atención sólo es presidente porque el "Turco" se retiró y él tenía solamente el 22% de los votos...........lo lógico en estos casos es que se proceda a una nueva elección, pero no hay que pedirle lógica a los argentinos!!!! Los argentinos son para-lógicos, están más allá de la lógica, y es un tema que definitivamente no entienden.

Otra lectura sería que nos está obligando a renunciar al Mercosur, hecho que nos favorecería enormemente y Kitchner no se ha dado cuenta que nos está haciendo el camino mucho más fácil. Sentar un precedente como este es muy bueno para los que abogamos por salir de esta sociedad infame. El gobierno uruguayo no ha dicho nada y eso no sé cómo leerlo: si el silencio uruguayo es para no crear fricciones con los argentinos, o si es miedo, o si es dejar sentado el precedente.

Lo cierto es que la máxima autoridad de un país se ha entrometido en la política interna de otro y no hemos escuchado las consabidas críticas como si hubiese sido Estados Unido quien lo hubiese hecho. Seguramente estarán pensando que lo ha hecho un "hermano" desequilibrado y por ello hay que perdonárselo, pero ese "hermano" no perdona ni una cuando las situaciones son a la inversa.

Otra lectura es que Kitchner piense que él tiene derechos sobre Uruguay porque ayudó económicamente al actual partido de gobierno a llegar a él. Esto sería interesante que la Cancillería lo aclarara: la mitad de los uruguayos no votamos a este partido, así que la mitad de los uruguayos no le debemos nada; pero a la hora de las "verdes" somos todos los uruguayos los que la sufrimos. Si se siente con derechos sobre Uruguay, o por lo menos con derecho a meterse en nuestra política interna, al menos debería ser más amigo de todos los uruguayos. Además de quedar muy feo meterse en casa ajena, primero que arregle los entuertos domésticos, que son muchos y muy grandes.

Pero a pesar de la cantidad de lecturas que uno quiera darle, subsiste el hecho de que la máxima autoridad de un país intervino en la política interna de otro, esos hechos generalmente son denunciados y este no lo fue.

Poco importa si es de recibo o no para el Banco Mundial, queda la sensación de que estamos siendo usados, que nos tratan como niños chicos a los cuales hay que guiar para que no cometan errores, y eso no me gusta.