LA
IRRESPONSABLE
LEVEDAD DEL SER
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Alvaro Kröger
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Hace un par de días me sorprendió una noticia
por demás curiosa: El Presidente Kitchner había
mandado una carta al Banco Mundial para que no diera los créditos
para la instalación de las papeleras en Uruguay.
Esta acción
tiene varias lecturas simultáneas y la primera de ellas
es que la política interna argentina y sus corruptos
vericuetos se internacionalizan. Al no tener eco en Uruguay
el pedido del gobernador Busti, el Presidente intenta darle
una mano. Esta sería una lectura de política
interna, pero metiendo a un país vecino y supuestamente
socio igualitario del Mercosur en una pugna electoral, que
a los uruguayos no nos interesa.
No hay cosa
peor para una lucha electoral que meter a los de afuera, que
supuestamente son de palo, en la limpieza de los trapitos
sucios. Generalmente estas acciones tarde o temprano se vuelven
en contra del autor de las mismas.
Creo que
los entrerrianos deberían aprender de sus vecinos y
connacionales, los correntinos a hacer las cosas por sí
mismos y no andar gritando y haciendo barbaridades por allí.
Sé que a la mayoría de los argentinos estas
cosas no les importa mucho y en general ni se enteran; si
no se les caería la cara de vergüenza.
Otra lectura
es que los argentinos tienen un presidente paranoico. ¿A
quien en su sano juicio se le puede ocurrir pedirle al Banco
Mundial que no preste el dinero a otro país? Si la
situación fuese de un comprobado delito es bastante
lógico el pedido, pero aquí se están
manejando supuestos y encima de todo supuestos argentinos
sin fundamento científico alguno. Esta lectura nos
da un panorama de la falta de percepción de la realidad
que tiene el presidente argentino y todo su entorno. Pero
será paranoico pero no mastica vidrio, si en lugar
de Uruguay fuese Brasil, se hubiese cuidado mucho de decir
algo; y esto nos conduce directamente a la situación
de que Uruguay y Paraguay son socios de 2ª en el Mercosur
y afianza mi prédica de que tenemos que irnos. Ser
socio de un tipo desequilibrado no es muy sano, ni económica
y políticamente.
Otra lectura
es que el presidente argentino se está metiendo sin
miramientos en la política interna de nuestro país,
pensando que aún somos Provincia Unida, o directamente
pensando que somos provincia argentina. Para la información
del presidente argentino debemos decirle que hace 175 años
que somos independientes.
Otra lectura
es que la irresponsabilidad campea tranquilamente por la Casa
Rosada, da lo mismo mandar esta carta al Banco Mundial que
la señora del presidente gaste miles de dólares
en New York en banalidades, o que el patrimonio del presidente
haya sido presentado en una declaración jurada falsa.
Total, él es el presidente de los argentinos, pero
atención sólo es presidente porque el "Turco"
se retiró y él tenía solamente el 22%
de los votos...........lo lógico en estos casos es
que se proceda a una nueva elección, pero no hay que
pedirle lógica a los argentinos!!!! Los argentinos
son para-lógicos, están más allá
de la lógica, y es un tema que definitivamente no entienden.
Otra lectura
sería que nos está obligando a renunciar al
Mercosur, hecho que nos favorecería enormemente y Kitchner
no se ha dado cuenta que nos está haciendo el camino
mucho más fácil. Sentar un precedente como este
es muy bueno para los que abogamos por salir de esta sociedad
infame. El gobierno uruguayo no ha dicho nada y eso no sé
cómo leerlo: si el silencio uruguayo es para no crear
fricciones con los argentinos, o si es miedo, o si es dejar
sentado el precedente.
Lo cierto
es que la máxima autoridad de un país se ha
entrometido en la política interna de otro y no hemos
escuchado las consabidas críticas como si hubiese sido
Estados Unido quien lo hubiese hecho. Seguramente estarán
pensando que lo ha hecho un "hermano" desequilibrado
y por ello hay que perdonárselo, pero ese "hermano"
no perdona ni una cuando las situaciones son a la inversa.
Otra lectura
es que Kitchner piense que él tiene derechos sobre
Uruguay porque ayudó económicamente al actual
partido de gobierno a llegar a él. Esto sería
interesante que la Cancillería lo aclarara: la mitad
de los uruguayos no votamos a este partido, así que
la mitad de los uruguayos no le debemos nada; pero a la hora
de las "verdes" somos todos los uruguayos los que
la sufrimos. Si se siente con derechos sobre Uruguay, o por
lo menos con derecho a meterse en nuestra política
interna, al menos debería ser más amigo de todos
los uruguayos. Además de quedar muy feo meterse en
casa ajena, primero que arregle los entuertos domésticos,
que son muchos y muy grandes.
Pero a pesar
de la cantidad de lecturas que uno quiera darle, subsiste
el hecho de que la máxima autoridad de un país
intervino en la política interna de otro, esos hechos
generalmente son denunciados y este no lo fue.
Poco importa
si es de recibo o no para el Banco Mundial, queda la sensación
de que estamos siendo usados, que nos tratan como niños
chicos a los cuales hay que guiar para que no cometan errores,
y eso no me gusta.