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Apocalipsis
ya
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Luis Tappa |
El mundo
está presenciando, azorado, como paulatinamente y aunque
en estos últimos tiempos se ha acelerado, el deterioro
ambiental y ecológico del planeta se hace cada vez
más evidente y con consecuencias catastróficas.
No se trata
solo del pronóstico que, desde hace mucho tiempo, vienen
realizando científicos de todo el mundo, ya es una
realidad a la que estamos enfrentados, realmente asusta.
Constantemente
los estudiosos del tema advierten las consecuencias a que
nos exponemos si se continúa por el mismo camino.
Estamos
llegando al punto sin retorno, el delicado equilibrio en que
se encuentra nuestro planeta actualmente, se puede romper
en cualquier momento.
Catástrofes
por todos lados, en la zona del caribe era normal que se produjeran
estos fenómenos y tornados que estamos apreciando hoy
día, pero no con la asiduidad y la fuerza de ahora,
es uno tras otro y con consecuencias cada vez más graves.
En la zona
del golfo de México, que por naturaleza es donde se
dan más asiduamente estos fenómenos, no ocurrían
más de 4 o 5 por año en épocas pasadas,
en el correr del 2005 van 17, y todos sabemos lo que pasó.
Ha comenzado
a darse en Europa tormentas y tornados que rara vez sucedían.
España
vivió situaciones extremas y en estos momentos sufre
la peor seca de su historia, el resto de Europa está
sumido en inundaciones, olas de calor insoportables o tormentas
de nieve jamás vistas.
En algunos
lugares de Brasil cayeron hasta 70cm de nieve, algo insólito,
para un país en el que prácticamente es verano
todo el año. En Uruguay soportamos fenómenos
atmosféricos como jamás habíamos visto.
Hace bien
poco tuvimos un temporal, ciclón, o como quieran llamarle,
que trajo impresionantes lluvias y vientos que alcanzaron
velocidades cercanas a los 200 kph en algunos lugares.
¿Fue
casual? ¡No! No fue casual, y estoy seguro de que esto
se volverá a repetir, comenzaremos a vivir de aquí
en más un cambio de clima que nos afectará a
nosotros también y traerá fenómenos atmosféricos
a los que no estábamos acostumbrados.
No hace
mucho sucedió lo del Tsunami, y si bien es cierto que
esto pasó en una zona que se considera de riesgo, también
debemos tener en cuenta que la mano del hombre pudo haber
aportado su granito de arena.
Hasta mis manos llegó un informe, en el que se mencionan
importantes fuentes, y donde se dice que por esos días
se habrían realizado experiencias atómicas submarinas
en la zona, no pretendo hacerme eco de la noticia, pero ya
ha recorrido el mundo y es fácil encontrar datos sobre
el tema en Internet.
Si esto
es cierto, solamente a gente demente, y con muy poco aprecio
por la salud de nuestro planeta y la vida de la gente se le
puede haber ocurrido.
Realizar
experiencias atómicas submarinas precisamente en ese
lugar, es cosa de locos.
Los países
nombrados como los autores de los experimentos, aparentemente,
no han confirmado ni desmentido esta noticia que ha dado la
vuelta al mundo, ¡Cuando el río suena!...
Los muertos
por todas estas catástrofes que están sucediendo
casi a diario, se cuentan por millones.
Mientras
muchos países están dispuestos a aceptar un
control de sus actividades industriales, el más grande
causante del deterioro ambiental, los EEUU, se niega terminantemente
a colaborar en la disminución de la emanación
de gases que están provocando el recalentamiento, parece
que no les importa nada, están colocando al mundo al
borde del colapso ecológico.
Mientras
tanto, la atmósfera se seguirá llenando de gases
y la tierra de basura plástica, que tardarán
siglos en degradarse, las chimeneas y los vehículos
seguirán vomitando humo y más humo mientras
el planeta continuará calentándose, y vale también
en el sentido figurado que nosotros le damos a esa palabra.
Brasil es
otro de los países que también ha colaborado,
y mucho, en el deterioro ambiental; de la selva amazónica,
pulmón del mundo, cada vez queda menos, es fácil
comprobarlo en las fotos satelitales, donde se nota que el
grueso de esta selva va quedando al norte de Brasil y en los
alrededores del río Amazonas, lo demás desapareció,
se quemaron millones de hectáreas de bosques para beneficio
de algunos terratenientes que aun practican la esclavitud.
No tienen
derecho, si el interés de los poderosos y las grandes
empresas en seguir explotando el planeta hasta la extinción
de sus recursos, y las consecuencias que esto va a traer,
no les interesa, a nosotros, simples mortales... ¡si!.
El mundo
es de todos, no es de ellos, es la nave en la que todos viajamos
por el espacio y debemos cuidarla para poder vivir y seguir
viajando en ella.
Nosotros,
los actuales tripulantes, estamos de paso, y tenemos la obligación
de cuidar nuestro vehículo para los que vendrán,
que también tendrán sus derechos, como los tenemos
hoy todos los habitantes del planeta.
Parece que
todavía no se han dado cuenta de que el poder y las
enormes fortunas que hoy puedan ostentar se terminarán
con la tierra, viven en un mundo ficticio donde el dinero
manda pero el planeta es Rey, y cuando este no soporte más
atropellos, se vengará de quienes lo castigan, pero
lamentablemente pagaremos todos.
Ellos viven
un ilusión que más temprano que tarde reventará
como pompa de jabón, después no habrá
nada que puedan comprar con su dinero, y para nada les servirá
tanto poder acumulado, y tampoco las inmensas fortunas amasadas
a costa de nuestro futuro.
Podrán
ser muy felices hoy, pero tanto atropello lo pagarán
sus propios hijos.
El gran
poder están destruyendo el planeta y a sus habitantes.
Ha llegado
la hora de parar, mañana puede ser demasiado tarde.