|
|
Las reformas a las patadas
por Jaime Mario Trobo
|
| |
|
|
Otra vez en estas horas, la izquierda practicó en el parlamento su costumbre de arrollar, evitar discutir, resolver sus problemas internos a costa de los intereses de la gente, y dar por concluido un tema con una pésima solución que se arrastrara por años.
La reforma de la Caja Bancaria, sin duda un propósito compartible que debería encararse seriamente para progresivamente mejorar su perfil, y asegurar que ese instituto de previsión social continúe vigente y asegure sus prestaciones, ha querido ser resuelta con medidas dignas de las aplicadas para la reforma del sistema de Seguridad Social en la época de la dictadura. Se elaboró a hurtadillas, se omitió la “gran discusión” que repite la izquierda como condición de cualquier análisis, aunque no la practique, se calcularon las necesidades y se eligieron las víctimas. Luego de terminado este proceso, se corrigieron las diferencias entre sectores del propio gobierno en el parlamento, y se la introdujo en un tubo oscuro para que en un trámite sumario, sin fundamento de cada una de sus disposiciones, tuviera como fin la aprobación de la ley.
Es una muestra más de satisfacción del interés de “un colectivo” afín políticamente al gobierno, sin tener en cuenta “el interés colectivo” y despreciando el interés de muchos individuos, a quienes se les ha impedido optar responsablemente de acuerdo a sus intereses entre un sistema de jubilaciones al que están vinculados con expectativas y otro que no conocen y donde a consecuencia de su ingreso sufrirán gravámenes que hoy no tienen. En el tramite, el gobierno no reparo en ceder ante la demanda de proveer de mayor cantidad de aportantes a la Caja Bancaria, aunque esto signifique encarecer las actividades de empresas y entidades a quienes se vincula “manu militari” a esta, lo que significa una pérdida importante de aportes al BPS que hoy es quien tiene a su cargo la función previsional. Esta transferencia de ingresos del BPS a la Caja Bancaria, significa sencillamente que aumentara el desfinanciamiento de aquel porque en esta materia “las lonjas salen del mismo cuero” el del pueblo.
Hace cerca de un año, tuve ocasión de conversar con un grupo de empleados de empresas de administración de tarjetas de crédito, nos reclamaban atención a las señales que recibían en el sentido que les transferirían del BPS a la Caja Bancaria y dejarían en suspenso, licuándoseles sus ahorros que hasta el día de hoy, a algunos desde el inicio del nuevo “régimen mixto”. Como consecuencia me preocupe por advertir a colegas del Frente Amplio, especialmente a quienes, antes de sus responsabilidades parlamentarias trabajaran en el sector banca, de la necesidad de preocuparnos por estos casos y en una eventual reforma, debía haber un capitulo para las opciones, para respetar a los individuos y su historia de aportes. La respuesta que recibieron de la mayoría parlamentaria fue de desinterés y de rechazo a la propuesta que hicimos para que el proyecto contuviera el derecho a optar.
Otras víctimas han sido los jubilados de la propia Caja Bancaria, a quienes se les establece un gravamen permanente para financiar el instituto que les debe servir las pasividades. Claro, al gobierno progresista que creó un impuesto a los jubilados para sustituir el IRPF, le es natural en este caso configurar definitivamente un impuesto a los de esta entidad de previsión social.
Otras víctimas serán las miles y miles de personas que toman créditos en el sistema financiero, financian sus compras con sistemas de tarjetas de crédito, recurren a cooperativas para ciertos servicios, porque el aumento que resulta de los gravámenes que deban pagar estas entidades terminaran cayendo en cascada sobre los costos que siempre paga el cliente. Se ha puesto en marcha una gran operación destinada a darle viabilidad a la Caja Bancaria, afectando derechos de muchos ciudadanos, aumentando costos a otros tantos, obligando sin reclamo a otros a vincularse a un instituto de Previsión Social que no desean, cuyo resultado será de 0,87 activo por cada pasivo, cuando hoy es de 0,74 a uno. Con esta solución precipitada se cubrirá apenas el 10 % del déficit existente.
Ahora bien, el problema en cuestión no es reciente, tiene años y por cierto que esta administración lo tiene en carpeta desde su inicio hace casi cuatro años, también en esta situación tiene la de las cajas Policial y Militar. Por que razón, ha esperado a los minutos finales, antes de la fecha en la que vence la posibilidad de aprobarlos antes de la próxima elección y hacerlo de esta manera, sin análisis, increíblemente sin informe de la comisión asesora correspondiente a la Cámara de Representantes. Por que razón pasara lo mismo con la Caja Policial; y por que no pasara esto con la Caja Militar. Si el problema es tan grave por que razón no se analiza su solución desde hace tiempo y se le fijan términos a la discusión, ampliándola y dándole un sincero debate, y se resuelve legalmente la situación de los tres institutos.
A mi juicio queda claro que en al caso de la Bancaria, es porque un gremio muy poderoso presiona, exige y logra su objetivo, poco importa a quien perjudica.
En el caso de la Policial, que será aprobada también sumariamente aun cuando causará severos daños al personal policial cuando deba obligatoriamente retirarse, no hay duda que responde a que la izquierda ve a la Policía disminuida, le tiene poco aprecio y respeto, y no conoce sus particularidades que deben reflejarse en el sistema de “retiros” que no es un sistema de “jubilación”. La Ministro no ha cumplido con su compromiso de exigir que la reforma de la Caja Policial corra en paralelo con la de la Caja Militar.
En el caso de esta última, ya ha dicho Astori cuando se retiraba del Ministerio, que ese tema quedaría para un próximo periodo de gobierno, no tengo dudas que esta decisión resulta de la “presión” que los jerarcas militares han ejercido sobre el gobierno para que no se agregue un nuevo elemento de descontento en el personal de sus dependencias. La situación de los tres institutos de previsión social que analizamos, forma parte del discurso de las preocupaciones del gobierno que ha repetido hasta el cansancio que es necesario resolver, por que entonces las diferencias de tratamiento?
¿Cómo debemos interpretar entonces esta afiebrada arremetida de fin de plazos, pues antes del 25 de Octubre del año preelectoral deben aprobarse todas aquellas normas que supongan modificaciones a los regímenes de previsión social o asignaciones de sueldo, en el marco de la cual se están sancionando importantes normas de dudoso contenido?; seguramente como el propósito de hacer sin demasiada exposición lo que en condiciones normales no merecerían aprobación.
Este es y ha sido el estilo de actuación del primer gobierno de izquierda de la historia, Usted cree que merece otra oportunidad?
» Arriba
| Comentarios en este artículo |
|
|
|