¿Cual es el motivo de la guerra?

La intención del gobierno de los Estados Unidos de atacar a Irak, se fundamenta en la necesidad de los intereses que realmente representa.

Desde de la explosión del Maine en la bahía de La Habana el 15 de febrero de 1898 a la fecha, los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos, por un camino u otro, no han permitido que su participación quedara al margen de todo conflicto en el mundo y su participación militar ha sido cada vez más activa.

Los argumentos diplomáticos, son casi siempre los mismos, defensa de derechos humanos, legalidad, democracia o el peligro de sus intereses en la región.

Por lo tanto, éstos gobiernos no representan exactamente los intereses que dicen representar, los del pueblo estadounidense, sino, intereses geoeconómicos y geopolíticos extra nacionales.

Es el pueblo irakí, por medio de su autodeterminación, si lo considerara necesario, el encargado de cambiar su gobierno y la forma que éste debe tener, de acuerdo a su idiosincrasia y no de acuerdo a conceptos foráneos por más nobles que éstos se pudieran presentar.

Es el pueblo irakí, que no ha nombrado al gobierno de los Estados Unidos como su tutor, el que controla las acciones de su gobierno y define las inversiones que su gobierno en medio de un inhumano bloqueo realiza en desarrollo, salud, educación y porque no en defensa, o acaso no tienen derecho en defender su patrimonio nacional.

Es a una parte de éste patrimonio al que apunta el gobierno de los Estados Unidos, digo una parte, porque para cada gobierno, la parte patrimonial más importante, es o debería ser en cada caso, su propio pueblo, con sus propias tradiciones y culturas.

Es la riqueza petrolera de Irak, es el patrimonio económico del pueblo de Irak, que mueve los intereses del gobierno de los Estados Unidos y que como en el pasado, no lo detiene la sangre de los pueblos ni la del suyo propio, por esto, sería oportuno que recordaran Vietnam.

Pero como ya dije anteriormente, no escatimarán en el sacrificio del pueblo que dicen representar y de los que otros gobiernos enganchados a sus mismos intereses puedan anexar, en procura de cumplir con sus intereses supranacionales.

Es el gran poder político, económico y militar, encaramado en el gobierno de los Estados Unidos, el que, como en el pasado intentará usar al pueblo de los Estados Unidos y a su bandera, para, por medio de la fuerza apoderarse de la riqueza de otro.

Es la máquina militar, que necesita de los conflictos militares para mantener activa su industria.

Digo NO a la intervención militar, digo NO al bloqueo, que a quien más perjudica es al pueblo que habita la nación bloqueada.

Digo SI a la ayuda al pueblo Irakí y su apertura al mundo, lo que permitirá que nos conozcamos mejor y aceptarnos con nuestras propias diferencias y costumbres.

En la O.N.U., tienen representación la gran mayoría de los gobiernos de las naciones del mundo, las representaciones más poderosas, integran a su vez el Consejo de Seguridad.

El gobierno de los Estados Unidos, representan al gran poder, al mayor, pero no es el único.

Otros gobiernos, fundamentalmente de naciones europeas y asiáticas, respaldándose unos en otros, han aumentado su poder político en las decisiones de la O.N.U. y comienzan por medio de negocios de los que ha quedado al margen el gobierno de los Estados Unidos a molestar a éste económicamente.

Son particularmente, éstos gobiernos, fundamentalmente europeos, que han iniciado tratativas de negocios con Irak, en torno a la riqueza de hidrocarburos que éste posee, que comenzaron a oponerse a ésta guerra, viendo que la misma no dejaría prosperar dichos negocios.

Ven en la arremetida del gobierno de los Estados Unidos, la intención de éste de patearles el tablero. Esto quizás ayude a la paz, Pero la paz auténtica, solo se logrará por la firme oposición de los pueblos a oponerse a la guerra y digo todos los pueblos, incluso al que dice representar el gobierno de los Estados Unidos, el valeroso pueblo de los Estados Unidos, el pueblo de Abraham Lincoln y de Martin Luther King entre muchos más y menos conocidos.

José Héctor BERGONZONI RODRÍGUEZ