PONIENDO LAS COSAS EN CLARO

ESTE ES EL PAIS QUE HEMOS CONSTRUIDO EN LOS ULTIMOS 50 AÑOS

   

Por Pedro Hernández                                                  Montevideo 15 de Marzo de 2003

El dia que asumamos, con racionalidad y sin prejuicios la magnitud del daño inferido al Pais por el manejo clientelistíco, habremos comenzado el cambio por el Uruguay que todos anhelamos.      

Ahora descubren que hay  deudores en el agro, que deben más de 300 millones de dólares al BROU. Y eso lo dice muy “campante” el Presidente del directorio del BROU, la vice Dra. Milka Barbato, ex Presidente de la CND- ¿Por qué ahora después de 4 años de reclamos de los productores?.

Que las autoridades del BROU admitan, que hay personas o empresas que hace años que no pagan, es por lo menos insólito. Esto se puede decir a un país desinformado y en el marco de una impunidad política brutal. Por sus dichos deberían ser sometidos a una investigación, este directorio y los que le han precedido, para deslindar las responsabilidades técnicas y políticas.

¿Quién autorizó, refinanciaciones y nuevos plazos? ¿ Porqué no se ha exigido el pago?.

En realidad esto no nos sorprende, ha sido moneda corriente en el marco del manejo clientelístico, para desgracia del país, en los últimos cuarenta años. Todo el aparato económico está armado a partir de los intereses político partidario. El crédito, herramienta fundamental ha sido manejado según las influencias partidarias. Ahora muchos parecen descubrir algo novedoso y se publican listas de deudores del agro.

¿Por qué no se publican la de todos los sectores de la economía?.

Pero esto es un fenómeno que está presente en todas las crisis anteriores. Es el fruto del manejo del país, reparto de cargos por el régimen del 3 y 2, con la secuela de corrupción, que el partido “único”, cobija para mantenerse en el poder.

En 1989 los cien primeros grupos económicos del país debían alrededor de 1400 millones de dólares y la deuda vencida rondaba los 650 millones de dólares y las carteras absorbidas por el banco central –incobrables- superaban los 150 millones de dólares

La industria frigorífica tenía deudas del orden de los 170 millones de dólares.

Seis empresas arroceras tenían deudas por algo más de 100 millones de dólares.

Los principales deudores del sector pesquero acumulaban una deuda del orden de los 80 millones de dólares. Todas estas empresas aumentaron su endeudamiento a pesar de estar muy endeudadas en los comienzos de los 80.

Igual situación que hoy ¿Quien autorizó los nuevos créditos?.

Hemos dicho, los créditos terminan en una definición política, todo lo contrario de una economía sin clientelismo.

Un ejemplo puede darnos la idea de como han actuado todos, las gremiales rurales que reclaman y los distintos gobiernos:

En el congreso de la FR de 1988, bajo el título: Situación Social de la Campaña, la Liga

Del Trabajo de Guichón decía, refiriéndose a la crisis económica:

“Un solo ejemplo basta: la deuda acumulada de 4000 colonos, era inferior a la deuda de dos empresarios ganaderos que fueron absorbidas por el Banco Central”.

Como se ve nada nuevo bajo el sol, los “mismos” hablando de lo “mismo”.

¿ Por qué la gremial no fué hasta el hueso? ¿Por qué tantos reclamos y nunca soluciones?. Son todas preguntas que el ciudadano común se hace y no encuentra respuesta.

Es evidente que hay un discurso “funcional” al modelo, es realmente increíble que durante cuarenta años se esté reclamando sin conseguir nada, mientras los productores desaparecen arruinados.

Es muy claro que la adhesión partidaria anuló o minimizó todos los reclamos, y los intereses de los más fuertes primaron, que por otro lado son los escuchados por los gobernantes.

Si hay algo realmente escandaloso, que abarca todos los gobiernos que se han sucedido en los últimos 70 años, es el trato que ha recibido la inmensa mayoría de los productores y peones rurales. Marginados sociales, que han producido riqueza que ha favorecido al país, pero no a ellos. 

El gremialismo rural, tiene mucha responsabilidad en la crisis que ha afectado a miles de productores. No es creíble que hayan desaparecido del orden de 1000 productores por año y emigrado del campo 16 personas por dia en los últimos 40 años y no se haya encontrado solucion. A cada crisis de endeudamiento: consolidaciones de deudas, refinanciaciones, suspensión de ejecuciones, -igual que hoy-, soluciones legales y partidarias a problemas económicos.

El clásico escapismo, no se buscan las causas de los problemas, ya que estas enjuician a los gobernantes.

A lo largo de los últimos 40 años no dejamos de ver dirigentes rurales asumiendo cargos

Políticos en la conducción del pais, mientras  la licuación de productores continuaba.               

Históricamente las “soluciones” para el agro sólo han servido a los intereses de los grandes productores. Los hechos y los números son demasiado elocuentes. Casi diríamos que el gremialismo  ha actuado como el tero, grita en un lado y pone los huevos en otro. Un agro con las enormes diferencias que se perpetúan desde el fondo de la historia, ha sido representado por un gremialismo dócil al manejo clientelístico -3 y 2-  a la postre favorable a los intereses del país urbano, la banca, la industria y los importadores. El reclamo por las condiciones de marginación social y económica  de la mayoría de los pequeños y medianos productores, no pasó del discurso, los resultados estan a la vista.

 No han reclamado una política de adecuación de la estructura de tenencia de la tierra, ahí está el ejemplo del Instituto Nacional de Colonización, que no cumplió  con el mandato legal, claramente definido en su artículo 1ro: “A los efectos de esta ley, por colonización se entiende el conjunto de medidas a adoptarse de acuerdo con ella para promover una racional subdivisión de la tierra y su adecuada explotación, procurando el aumento y mejora de la producción agropecuaria y la radicación y bienestar del trabajador rural.” Hermosas expresiones de deseo que datan del 12 de enero de 1948.

Miles y miles de excelentes productores, - pequeños y medianos-, han desaparecido por falta de un tamaño de predio adecuado. Han sido en general los “conejillos de india” en la adopción de tecnologías  como herramienta de supervivencia,  explotando su necesidad de mantenerse en la tierra. La dirigencia rural siempre estuvo aceptando “soluciones”, a través de la política partidaria. Política partidaria que 3y 2 mediante es la responsable de los problemas. No comprendieron que las “soluciones legales” o políticas a problemas económicos, no eran serias,-cortinas de humo-que el pais pagaba y sólo a unos pocos  beneficiaba. El estado clientelistíco, atendía así a la demagogia partidaria a costa de la  economía del pais.

Por eso el análisis de las verdaderas causas del endeudamiento hay que ponerlas  a la luz publica, si es que realmente se piensa en el País. Deslindar las responsabilidades políticas, tecnicas y gremiales.

Tiene que haber un gran sinceramiento de todos. Las crisis cíclicas del agro, tienen dos causas fundamentales: una principalisima, es que el modelo económico del pais esta armado a partir de la confiscación de rentas del agro y a productor perdido.

.La segunda causa es que el productor es rehén de ese modelo y tiene que absorber, las condiciones impuestas por la naturaleza y las medidas económicas que no lo contemplan.

Cuando esta crísis económica, llegó a los que creyeron que no les llegaría, -los beneficiados del 3 y 2- descubren los problemas de los productores, es la historia reiterada de cada crisis.

 ¿Nadie se percató del costo social, de la destrucción de capital humano- difícilmente renovable- con la desaparición de productores, creadores de riqueza y meros sobrevivientes económicos, en los últimos cuarenta años?. Pero el país siempre ganó.

La responsabilidad moral y política de los gobernantes y dirigentes gremiales es insoslayable, más allá de todas las alharacas discursivas. Basta leer las conclusiones del informe de la CIDE. , década del 60. En el  mismo se denunciaba la concentración de la tierra, la estructura bancaria volcada a lo financiero y toda la problemática social. Todo un diagnóstico del pais, con la promesa de cambios que no se dieron. En el año 1968 ya no se hablaba más de las reformas estructurales a realizarse, previstas en el informe de la CIDE. Tres mil hojas que el viento se llevó al decir del escritor Eliseo Salvador Porta. Es que los cambios tocaban a los dueños de la economía. Los gobernantes del 3 y 2 sólo pensaban en como mantenerse en el poder. Lo que el país debe asumir es que los principales dirigentes políticos de los partidos del 3 y2  por esos años, son los mismos que nos dirigen hoy. Los grandes problemas estructurales siguen esperando. 

En particular los problemas del agro -reforma de las estructuras agrarias, marginación social de los productores y peones rurales- que se han venido denunciando con fuerza desde la década del 30 y no precisamente por las gremiales, que han reclamado en general por temas económicos en la coyuntura.

 Monseñor Carlos Partelli Obispo de Tacuarembo, emitió la pastoral de adviento el 22 de noviembre de 1961, en la cual hace referencia al agro.

 

documentos\DOCUMENTOS\PARTELLI - PROBLEMAS DEL AGRO 61

PROBLEMAS DEL AGRO

NATURALEZA Y GRACIA

Desde que Nos hicimos cargo de la Diócesis, recae sobre Nosotros la responsabilidad ante Dios de las doscientas mil almas que pueblan su territorio. Tenemos él deber de instruirlas en doctrinas, darles ocasión de que rindan culto a Dios, facilitarles la práctica de los Sacramentos e instarlas a la vida virtuosa dentro de los cuadros de la Iglesia.

Estos son los recursos específicamente religiosos, indispensables para la salvación de las almas. Pero esta estructura sobrenatural solo puede existir si se apoya sobre una base humanitaria imprescindible, que supone algo de cultura intelectual y moral y un mínimo de bienestar material. El bienestar material es el primer paso. Sin él no son posibles ni siquiera aquella cultura y aquellas virtudes naturales sobre las que se asienta el edificio espiritual.

Mas adelante decía:

.” EL ORDEN JURÍDICO

El ordenamiento jurídico – expresión concreta de la Justicia – existe para regular y garantizar los derechos y los deberes de todos y cada uno de los que integran la comunidad.

Pero no siempre las leyes positivas logran este propósito, sobre todo cuando cambian las circunstancias que rodearon su origen.

El derecho de propiedad por ejemplo, que lo tienen todos, porque es la garantía de la libertad individual y estímulo para el trabajo de hecho, en muchos es apenas un derecho teórico, mientras que en otros se extiende más allá de lo necesario y de lo conveniente.

Es obvio que cuando se alcanzan estos extremos el orden jurídico deja de ser el regulador de la justicia, para convertirse en una mera ficción desconectada de la realidad. No solo no ordena nada, sino –lo que es peor- da engañosa apariencia de orden a un tremendo desorden.

Mas adelante continuaba.

TIERRA Y HAMBRE

.Nuestros campos son feraces y hermosos. Sobre su ilimitada alfombra de gramilla pacen tranquilos millones de ganados y ovejas de las razas más finas. Pero contrastando con la magnificencia de Dios, al borde de los campos ubertosos resaltan como una mancha en el paisaje las sórdidas viviendas humanas.

Los alambrados cortaron los campos en donde antaño cabalgaron libres y felices los indios y los gauchos. La Ley y el Derecho fijaron los límites de cada posesión.

¡Bienvenido el orden jurídico que, al demarcar la propiedad, afinca la familia al suelo, le da estabilidad y seguridad, le garantiza su hoy y su mañana y estimula sus virtualidades y sus energías!

Pero aquellos cercos que debieron ser expresión de equidad: a cada uno lo suyo; y símbolo de seguridad: cada hogar un reino; se han convertido en signo de desigualdad y en coraza de privilegios, muchas veces sin la mínima justificación.

No es admisible que los ganados de adentro tengan mejor trato que los enjambres de niños, tristes y ojerosos que pueblan los ranchitos de afuera.

Y menos admisible todavía es que en un pueblo cristiano como el nuestro, los intereses materiales del lucro tengan prelación sobre los intereses morales de la familia.

Duele y avergüenza comprobar que en nuestro Uruguay muchos obreros del campo no pueden formar familia, porque ella no es rentable para el patrón adentro de la estancia o porque el jornal retaceado no alcanza para sostenerla afuera.

Fruto de ese inhumano régimen son las mujeres cargadas de hijos sin padre, y el ambiente de promiscuidad y prostitución de los pueblos de ratas qué, como la resaca se ven al margen de las estancias.

Una distribución de tierras así, estará muy ajustada al derecho positivo, pero ciertamente no está de acuerdo con los planes de Dios. Si fue explicable en otros tiempos, cuando había poca población hoy es por lo menos anacrónica.

La tierra es patrimonio de todos. De ella proviene el sustento de todos por igual. Un orden que la reserva para usufructo de unos pocos exclusivamente, dejando a las demás en desamparo, evidentemente es un orden desajustado.....

Ciertamente el derecho de propiedad es un derecho natural que la ley positiva debe asegurar y defender. Pero cuando la propiedad, sobre todo la territorial, por su excesiva concentración o por su deficiente explotación, redunda en perjuicio a la comunidad, el gerente del bien común tiene él deber de intervenir para redistribuirla en forma más adecuada. Cuando una rama se va en vicio, el buen quintero la poda y salva a todo el árbol.

Mas adelante continuaba...,

Sin detenernos en los problemas de los excedentes agrícolas, fijamos la atención en el que tenemos más cerca, en el del subdesarrollo de estos dos departamentos de Tacuarembó y Rivera, que exige un incremento de la producción, por lo menos hasta el nivel necesario para que a ninguno de sus pobladores le falte lo necesario para comer, vestirse y cobijarse en condiciones humanas.

No tenemos estadísticas, pero sabemos por conocimiento directo, que por lo menos la mayor parte de los que viven en los suburbios y en los rancheríos rurales están subalimentados. Como nosotros, lo saben también nuestros sacerdotes, nuestros vicentinos, nuestras catequistas y todos aquellos que por su profesión deben acercarse a ellos.

No hay ninguna razón ni etnológica, ni climatérica, ni agrológica que justifique esta situación. Nuestras gentes son laboriosas o pueden serlo. La holgazanería que a veces se le atribuye es simple consecuencia de la miseria y de los malos hábitos, la incultura y la falta de estímulos que ella apareja. El clima y el suelo, por lo general, son buenos y con trabajo, técnica y capital, siempre responden satisfactoriamente.

Hasta aquí parte de la pastoral.

Al leer estos conceptos que seguimos compartiendo, decimos que es una vergüenza nacional que no hallamos hecho nada.

Lo pastoral era un fiel reflejo de la realidad del campo uruguayo por esos años.

Estos conceptos de Mons. Partelli siguen tan vigentes, que asombra la ligereza del discurso político y de los dirigentes. Nos deberían hacer reflexionar sobre que pais hemos construido en los ultimos cincuenta años. Nada se ha corregido, salvo que por “corrección”  se entienda la “emigración forzada de la familia rural” y la cantegrilización acelerada del país urbano.

La estructura se sigue empeorando y los problemas para los que quedan, son cada dia mas graves. Pero los uruguayos estamos condenados por desmemoria histórica.

Los problemas nos parecen siempre “nuevos” y no advertimos que nos estamos autodestruyendo, desde hace mas de cuarenta años. Hoy hablamos una vez más del endeudamiento, la refinanciación y de la suspensión de ejecuciones. Una historia repetida cada poco tiempo casi cíclicamente, sin que gobernantes y gremiales hayan cambiado el discurso, señal clara de que los problemas económicos no se resuelven por ley, sino cambiando las malas políticas que los provocan.

Después del 13 de abril de 1999, el hoy presidente de la República, que presidía  la comisión de ganadería del senado y ante el reclamo de los productores, expresó que no se necesitaban ni 30 días para hacer lugar a los reclamos, que son los mismos de hoy.

¿Porqué no se dio respuesta en todo este tiempo?

En primer lugar, no se tenía respuesta, ya que la economía uruguaya está armada a partir del agro, pero a productor “perdido”.

 Si los productores fueran contemplados en  los derechos que les asisten, la economía debería dejar de funcionar, según este modelo en curso.

El milagro de supervivencia del pais, está basado en el optimismo “irracional” y el fatalismo del productor, gracias al cual la producción siempre llega.

En segundo lugar, el gremialismo rural históricamente ha sido funcional al manejo clientelístico, que llevan adelante desde hace por lo menos setenta años blancos y colorados, según el conocido  reparto de cargos, por el régimen del 3 y 2.

Entraron una vez más, en el juego de los intereses partidario-electorales, aceptaron el juego de esperar  pasaran las elecciones y así apoyaron  al hoy presidente, que realizó –una vez más- un discurso de promesas para el agro, que no por repetido- cada cuatro años- dejó de surtir efecto. Así que los desmemoriados, tambien tienen su cuota de responsabilidad.

Se terminó el “facilísimo” uruguayo, de esquivar las responsabilidades cargando a otros las culpas.

El tema de los partidos del 3 y 2 –partido unico-era ganar  tiempo, tratar de conservar el poder y después lo de siempre, “soluciones” que sólo le servirán a los menos, los más fuertes.

No por casualidad el campo esta despoblado y lleno de taperas, pese a las refinanciaciones, consolidaciones de deudas y otros artilugios clientelísticos.

Realmente escandaloso, para un país de base agropecuaria.

Creemos que la salida de esta crisis, es a partir de un profundo sinceramiento, en el cual quede en claro quien es quien y se le ponga una lápida a la hipocresía y al manejo del 3 y 2 –clientelismo

Cuando decimos de la responsabilidad del gremialismo, lo hacemos desde la verdad histórica. No pelearon contra el atraso cambiario, como la razón central de los reclamos.

Nunca el campo creemos, tuvo una razón tan clara para reclamar, sin embargo el juego partidario llevó a que se aceptara el endeudamiento como responsabilidad total de los productores. Un verdadero atropello politico-tecnocratico, amparado en la impunidad del 3 y 2, y un silencio de la oposición que no entiende al campo, mas allá del voluntarismo. Pero debemos agregar que son numerosos los políticos de los partidos que dirigen – 3 y 2 mediante- el país, que son “productores” rurales. Es evidente que no viven del producto de su campo. No existe proyecto País, ni conciencia agropecuaria.

Lamentablemente la inmensa mayoría de los productores estuvieron y estan desinformados.

Han sido utilizados por los distintos gobiernos, con promesas preelectorales jamás cumplidas.

 Es que para cumplirlas hay que cambiar el modelo económico e ir a una economía integrada, en la cual ningún sector sea rehén.

Pero esto no está planteado ni por las gremiales. Es más, para hacer buena letra, se dice en el discurso gremial que se quiere pagar todas las deudas.

 No tienen el coraje de asumir, que gran parte del endeudamiento es responsabilidad de la política económica.

En honor a la verdad, las deudas que no son empresariales, difícilmente se puedan pagar, sin un costo que pueda llevar, desde el cierre de la empresa o a una descapitalización que la haga inviable.

Quizás halla dirigentes que tengan “cola de paja” y por ello no se le está diciendo toda la verdad a la ciudadanía.

Sobre el tema del endeudamiento del agro, las poses de muchos legisladores de la coalición, son como mínimo indecentes y faltas de ética, ya que ellos han avalado la política económica que arranca en la década del 90, responsable del mismo.

 Los partidos que integran la coalición  desde el comienzo de la democracia, son los grandes responsables de lo que le pasa al país en general y al agro en particular por su condición de rehén. Así que sólo a un país desinformado, se le puede hacer creer ciertos discursos, fundamentalmente de legisladores blancos, que se rasgan las vestiduras en defensa de los productores endeudados, fuegos de artificios electorales una vez más, cuando en realidad el factor que más  afectó al campo se produjo en el gobierno del partido Nacional, a partir de 1990. Lamentablemente no han aprendido nada de la historia reciente, de cuyas crisis son también responsables.

La oposición deberá pensar muy bien en afiliarse con soluciones administrativas a problemas económicos profundos, sin dejar en claro las causas de los mismos y las responsabilidades.

 Salvo que se esté avalando la política económica en curso.

Pueden darse soluciones paliativas de emergencia, dejando en claro las causas.

Por una vez, se debe hablar en serio, de las responsabilidades en esta tragedia que vive el país y el campo en particular y dejar en claro cual es el nuevo rumbo.

 40000 productores que abandonaron el campo en los últimos 40 años y la emigración del 60% de la población rural- 264000 personas-  lo reclaman.

Cuando se  dice desde algunas gremiales que la ley es la solución, se está diciendo una parte de la verdad. No se dice que desde 1960 se han dictado no menos de 16 leyes de refinanciaciones y consolidaciones  de deudas para el agro y eso no detuvo la pérdida de productores 1000 por año y 16 personas por día que emigraron del campo en los últimos cuarenta años. 

Cuando se critica al Presidente de la República, por pedir al BROU que acepte la refinanciación que se acordó con un sector del partido Nacional,  en realidad se debería decir, que se hace lo que se ha hecho siempre, quizás con menos tapujos.

Lo que  las gremiales  nunca denunciaron, es el clientelismo, que tanto daño le ha hecho al país y al campo. El tema es que detrás de las “soluciones” a las distintas crisis del agro, la salida fué clientelística electoral. Si se quieren pruebas, revisen los cargos públicos ocupados por dirigentes rurales en los últimos 30 años.

 No se dice que con ley o sin ley, hoy la inmensa mayoría de los pequeños y medianos productores están condenados y como tantos hasta ahora, se autoejecutaran de acá en más.

Decimos una vez más, si no hay un cambio de la visión del país hacia el agro, la inmensa mayoría de los pequeños y medianos productores que todavía  pueblan nuestras cuchillas, desaparecerán.

Esa visión debe ser en el marco país y a partir de recrear una economía integrada.

 El país no debe tener al sector más importante de la economía sometido a una inestabilidad continua, que en definitiva no es bueno para la misma

Se ha cometido un “genocidio” rural, sin pausa y parece que ningún gobernante vio nada, en las últimas cuatro décadas.

En cada período preelectoral aparece la “sensibilidad” hacia el campo, aunque  usted no

lo crea, habitante del país urbano.

Acá lo que tiene que decirse una vez más, es que la política económica en curso es la gran responsable del endeudamiento agropecuario, -hoy-vehiculizado a través del atraso cambiario. Esto provocó un enorme desvío de recursos del agro, que favorecieron a otros sectores de la economía.

Esto es otra muestra de una economía desintegrada.

Las soluciones planteadas hasta hoy no hablan de las causas y adjudican todo la responsabilidad  del endeudamiento al productor. Por eso las mismas le servirán a pocos.

Como siempre serán los malos pagadores, los que no invirtieron todo en el campo y los que compran tierra a precio de mercadería robada, los grandes favorecidos.

Son los que tienen recursos y pueden hacer uso de los bonos depreciados por la crisis. Los que más  necesitan la solución, son como los que miran las ventas al contado con descuentos, pero como no tienen dinero no pueden acceder.

El gremialismo, si tuviera conciencia rural general, tendría que haber hecho un planteo- por primera vez en la historia- fuera del reclamismo cíclico, acorde con el brutal desvío de recurso procesado vía atraso cambiario, en la década del 90.

En primer lugar establecer el reclamo por el atraso cambiario.

En segundo lugar no pedir soluciones generales cuando hay enormes asimetría entre productores.

En tercer lugar, establecer niveles de soluciones diferenciales:

a-      Por tamaño.

b-     Por tipo de producción

c-      Por condiciones agrológicas

 Por interés nacional y social hay miles de productores-pequeños y medianos- a los que debería condonarse su deuda, con su trabajo y su marginación socioeconómica ya pagaron demasiado.

 Han trabajado a pérdida para el país en los últimos 10 años, como meros sobrevivientes. Pero el producto de su trabajo sirvió al país.

Los tecnócratas con la visión del “mercado” se escandalizaran, allá ellos por su irresponsabilidad social y por aceptar como normales, las asimetrías, producto de una economía desintegrada.

.El país esta lleno de mentiras, verdades a media y enorme hipocresía política, técnica y gremial.

Tiene que haber un sinceramiento, hasta el hueso.  Los tecnócratas de la economía uruguaya deben  hacer un curso sobre cual es el pais real,  el que muchos de ellos venden aprovechando la crisis, a especuladores de la miseria.

No se puede seguir así, con personajes históricos en la política y en lo gremial que siguen apareciendo como defensores del país que han desguazado.

Una joya de última generación es el llamado “fondo lechero”, solución que  es un sometimiento del productor a niveles que nunca conoció. Es el modelo de esclavitud siglo XXI. El único que corre todos los riesgos-como no podía ser de otra manera-es el productor, todos cobraran aunque él pierda.

Debemos darles las máximas garantías a los que prestan el dinero dicen sin “ruborizarse” tecnócratas y dirigentes gremiales.

Esto tambien es una economía desintegrada, donde los actores no guardan relaciones de equilibrio.

Los productores lo han aceptado por necesidad acuciante para sobrevivir, por ignorar el impacto y porque una dirigencia gremial, mayoritariamente funcional  al manejo clientelístico y a la industria, aceptó  una vez más,  la desigualdad de condiciones entre los actores-financiero y productivo. Por otra parte el fondo lechero no resuelve el problema del endeudamiento, asegura que el productor siga “atado” produciendo. Esta es una muestra más de la dura realidad que los hombres de campo, han debido sobrellevar históricamente por su condición de rehenes. Ante la opinión publica se presenta como una solución justa.

Queremos dejar claro que conocemos el campo, creemos conocer el país. El campo y el pais que defendemos es el de la mayoría, no el de la minoría que ha usufructuado de los beneficios del trabajo nacional. - Por eso nos reiteramos, el pais es uno y solo integrado podrá salir adelante.