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EL AGUA, UN BIEN MAS PRECIADO QUE EL PETROLEO.
Por Roberto Bogorja
En estos días y tras la guerra entre Estados Unidos e Irak por el tema del petróleo, ha cobrado fuerza la problemática de la escasez del agua. Son innumerables los mensajes y artículos que han empezado aparecer.
¿Cómo se ha ido desarrollando esto?
En nuestro país, la Federación de Funcionarios de OSE, FFOSE, ya desde hace un tiempo está realizando una campaña en contra de la privatización o concesión a particulares de los servicios hídricos.
Acción que se ha visto reforzada con la idea de un paralelismo entre estos dos bienes escasos, el agua y el petróleo.
Algunos detractores de la mencionada guerra, han planteado que pasaría si hoy o mañana, los Estados Unidos nos invadiera por querer tener o manjar nuestros recursos acuíferos.
Paralelamente se ha puesto en marcha la intención de incluir en la Constitución de la República, una cláusula en la cual se establezca que tanto la propiedad como el servicio de distribución y de saneamiento debe estar en manos del Estado.
En un artículo del diario “La República” se dice que ya existe un acuerdo para entregar el agua por medio del recurso de BOT (Building Operation Transfer, construcción, operación y transferencia), “megaconcesión” a cambio de obras. En el mismo se expresa en sus títulos que son los norteamericanos los interesados en dicho recurso, aunque también se menciona a la Unión Europea. E incluso se llega a establecer de que ya en los acuerdos que ha firmado nuestro país con los organismos crediticios internacionales, se establece la “obligatoriedad” de conceder a privados los servicios de suministro de agua potable y el tratamiento de las aguas servidas.
En el mundo se habla de la crisis del agua, pues la cantidad de agua potable existente en el mundo constituye un muy bajo porcentaje con respecto a la totalidad y la gran mayoría de ella se encuentra en los hielos eternos.
El acuífero Guaraní, es la segunda mayor reserva de agua del mundo, un patrimonio uruguayo que es compartido con Argentina, Brasil y Paraguay, siendo la primera la de Canadá
En el Tercer Foro Mundial del Agua en Kioto (Japón), un informe de las Naciones Unidas indica que en los próximos 20 años "el promedio mundial de abastecimiento hídrico por habitante, disminuirá en un tercio".
El crecimiento de la población, la mayor contaminación en los distintos cursos de agua (provocados por la degradación continua que provoca las distintas actividades del hombre) y los problemas climáticos, serían las mayores causas de este descenso de volumen.
Las regiones más afectadas son: el oeste de Estados Unidos, el norte y sur de Africa parte de la zona andina de Sudamérica, el Cercano Oriente y el Asia central, la India y el sur de Australia.
La falta de agua o su baja calidad provocan innumerables enfermedades y es causa de la muerte de miles de personas al año, en su mayoría niños.
Sin pretender entrar en polémica con respecto a posiciones partidarias o sectoriales que son aprovechadas legítimamente por algunos sectores en nuestro país. Pues el problema de la posesión y explotación del recurso hídrico, así como si la actual administración (OSE) cumple o no con los cometidos que le corresponden y si lo hace correctamente o debería optimizar su gestión, nos llevarían a plantearlos en otra nota por su extensión (hecho que no descartamos a tratar en próximas entregas). Si estamos de acuerdo en un principio, el agua es patrimonio de la humanidad y no de sectores o grupos empresariales de naciones.
También consideramos que deberíamos terminar con la práctica de aprovechar aquellos recursos, que por ser de fácil acceso son rentables, hasta agotarlos y degradar todo lo que tengamos al alcance. Pues debemos mirar más allá y pensar en las futuras generaciones y cual es el legado que les vamos a dejar. ¿Nos gustaría que nuestros hijos reciban un mundo en ruinas?.
Sin llegar a ser tan apocalípticos como declara el informe de las Naciones Unidas. Pues desde que hemos tomado conciencia de que el planeta es uno sólo, sabemos que hay zonas sumamente áridas y otras mal trabajadas, y también que la cantidad de agua salada es muy superior a la de agua dulce. Por tanto creemos que sería muy bueno que usáramos esa facultad que tiene el ser humano llamada “inteligencia”, para con ella lograr tres cosas:
Racionalizar el uso del agua potable, no usando agua de buena calidad para donde no la precisamos, procesos industriales, refrigeración y saneamiento.
Purificar las aguas de baja calidad, potabilizándolas, desalinizándolas, descontaminándolas, en donde sea necesario.
Dotar a las comunidades que no los tengan, de los recursos de agua, pues la ingeniería lo puede hacer.
Recordemos simplemente de cómo Israel convirtió el desierto en zona fértil. Olvidemos mezquinos intereses económicos en favor de nuestros semejante, es decir toda la humanidad
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