Miembro de
Proyect Sindicate apdu
       
 
separador                                          Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
              
     
Google Buscar en la

 
Año V Nro. 332 - Uruguay, 03 de abril del 2009   
 

 
historia paralela
 

Visión Marítima

 
 
 
 
separador
¡Aguante Daisy!
Helena Arce
separador
  Derecho a la información
Dr. Marcelo Gioscia C.
separador
Para ganar... todo es válido
La Ciudadana
separador
Sobre el I.R.P.F.
Francisco Gallinal.
separador
La cuota femenina ¡Bienvenidas!
Rodrigo Blás
separador
Mujica, el alcanza pelotas
Jorge Azar Gómez
separador
Si no le da pelota al presidente...
Ricardo Garzón
separador
Amenazas 6
Nelson Maica C.
separador
La visión internacional de los mexicanos
W. Daniel Gorosito P.
separador
¿Hacia dónde vamos?
Raúl Seoane
separador
 
 

 
Rodrigo Blás

La cuota femenina ¡Bienvenidas!
por Rodrigo Blás

 
separador
   
rtf Comentar Artículo
mail
mail Contactos
notas
Otros artículos de este autor
pirnt Imprimir Artículo
 
 

         El Poder Legislativo acaba de aprobar la Ley que cuotifica  en forma obligatoria la participación de las mujeres en las listas partidarias. Lo hace en forma paulatina, haciéndolo obligatoria en las próximas elecciones internas  y  a partir de las elecciones nacionales  del 2014 saltándose las nacionales y departamentales de 2009 y 2010.

         El título de la nota no es el más adecuado en un país como el nuestro que desde Josefa Oribe en adelante a tenido destacadísimas mujeres en la actividad política, en cargos públicos y en cargos de participación partidaria; darle la bienvenida a la mujer en la política a partir de esta Ley es faltarle el respeto a la historia, sólo lo pusimos en saludo a las que vendrán que sin duda serán más, sin faltarle el respeto a las que estuvieron o a las que están  que vaya que les debe haber costado llegar hasta ahí.

         Esta ley de cuotificación de la participación  femenina  nos parece muy mala en su esencia pero saludable es su sana intención y es por esa que la compartimos  en definitiva;  permítase explicarme.  Primero porque no: quien puede determinar que cada dos hombres vaya una mujer, porque no una cada tres o dos a dos, o dos mujeres por hombre, el mínimo es antojadizo como cualquier otro y por lo tanto injusto.

         La obligación de cumplir con un mínimo en razón del genero de los candidatos puede llevar a  que elementos más importantes que el simple género (en definitiva nos viene dado y nade puede hacer uno para influir en eso- excluyendo cirugías que no vienen al caso -), como ser  la capacidad, el querer popular, mérito o cualquier otro atendible se vea relegado por tener que ocuparse el lugar por alguien que necesariamente deba  tener la condición de mujer.

         En un país que permite y defiende la libre agrupación política de los ciudadanos, la cuota significa una limitante que podría ser - y en mi modesto punto de vista lo es - hasta inconstitucional, en definitiva  para asociarse políticamente en forma válida en este país, ahora es necesario hacerlo con un porcentaje mínimo de mujeres, sino no será posible.

         A las mujeres no se les marca cuota masculina obligatoria, o sea que se podrá formarse el “Partido Femenino” pero no el” Partido Masculino “, salvo que este incluya mujeres en sus listas.

         La actividad política es esencialmente vocacional y voluntaria, ante la imposibilidad  de encontrar vocación o voluntad  en alguna mujer para conformar tal o cual lista  seguramente  recurrirán a pedirle nos acompañe como relleno  para cumplir la formalidad, ante los inconvenientes a los que todos estamos expuestos  nos podremos encontrar con alguien a quien nada le interesa, en un cargo, que no quiso ni quiere o para el que no está ni preparado ni capacitado ya que sólo prestó su nombre por que había que “llenar” la lista.

         Los acuerdos políticos para acordar listas únicas o comunes  deberán quedar sometidos  a cumplir con los requisitos de que alguno sea mujer, si cinco   precandidatos entre ellos uno que sea mujer  acuerdan competir en la interna de su partido para después encolumnarse  según sus votos, la mujer gane o pierda será siempre, al menos, tercera, aunque la gente así no lo quiso, perdió en la cancha y ganó en la liga  y eso no nos gusta en ningún ámbito.

         Si la razón verdadera es asegurar una representación mínima a un determinado “grupo”, hoy es el género, mañana el color, después la edad, el peso y etc., etc.  y así sucesivamente hasta que las elecciones dejen de ser elecciones libres para  tener que elegir entre los que cumplen los requisitos y no entre todos los que libremente quieran como debe ser.

         Explicados algunos de las razones para ser filosóficamente contrarios a esta cuota, quiero explicar porque en definitiva la norma me parece buena en su fines y en definitiva necesaria.

         La participación actual de la mujer en la política uruguaya es menor en cuanto a números o porcentajes se refiere, se les hace difícil abrirse camino para ocupar los puestos de responsabilidad, en el acervo  colectivo  los diputados y senadores son “los” el presidente es “el”, el Intendente es “el” y así  en todos los puestos electivos. Ya desde el nombre viene determinado que el puesto está pensado para un hombre, siempre será más fácil proponer a uno para el mismo que a una mujer.

         Si bien no hay discriminación legal y nada impide que una mujer sea candidata a lo que quiera en los hechos se da poco y es deseable y bueno que se de más, si para eso es necesario probar con una ley que obligue a los dirigentes políticos a esforzarse en conseguir y convencer  “candidatas” el esfuerzo  legal parece bueno.

         Es innegable que en los ámbitos de decisión políticos las mujeres están en minoría lo que lleva a que a la hora de hacer las listas se vean relegadas, la ley será su principal aliada  para impedir ese relegamiento, la postergaran pero hasta ahí, la bajarán de lugar pero hasta ahí, seguramente la experiencia de más de una mujer que a vivido situaciones políticas  como las que me refiero a servido para que en definitiva se aprobase la ley a la que hacemos cuestión; es decir  ante las puertas que con frecuencia se le cierran a la mujer que se acerca a la política, nos aseguramos una mínima puerta  obligatoriamente abierta.

         La razón principal para estar en definitiva de acuerdo con la cuotificación  me parece que es. La de que es buena cosa, que a una sociedad que es integrada por hombres y mujeres tenga obligatoriamente representados en sus centros de decisión  a ambos   ya que la mayoría de las veces, hombres y mujeres, vemos y sentimos las cosas desde lugares distintos y seguramente como en todo, de la  diversidad de puntos de vista  se llegarán a mejores objetivos enriqueciendo los resultados.

         Para concluir, esta Ley es mala, injusta y creo, con todo respeto, que hasta inconstitucional, sin embargo,  así y todo,  es necesaria y bienvenida.

         Entonces  señoras y señoritas, Bienvenidas! y a trabajar, que en el Uruguay del mañana hacen falta muchas mujeres y hombres de buena voluntad.

Comentarios en este artículo

» Arriba


© Rodrigo Blas para Informe Uruguay
 
21
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
20
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
20
Los enlaces externos son válidos en el momento de su publicación, aunque muchos suelen desaparecer.
Los enlaces internos de Informe Uruguay siempre serán válidos.
21
 
Estadisticas Gratis