Cargando la página...

Aguarde unos instantes...
hasta que cargue completamente
y desaparezca esta imágen.

Año III - Nº 142 - Uruguay, 05 de agosto del 2005

 
Menú de Navegación

Desafío al Corazón
Un Grito a Coro,
con una Voz Mayor
por Pedro A. Lemos

 

Siempre ha existido la rivalidad, el enfrentamiento, la división. Los motivos sobran, la diferente opinión, el fútbol, la Capital y el interior, los de adentro y los de afuera. Estos muchas veces, con otra experiencia de vida, ven las cosas, los hechos o las actitudes, de una forma diferente.

O simplemente pueden observar desde el exterior, ''como a vuelo de pájaro'' y comparar con el entorno que le ha tocado vivir. También es cierto que muchos se quedaron en el tiempo, la última foto grabada en sus retinas fueron sus frustraciones y con ellas hicieron la valija. Otros por falta de expectativas o simplemente soñando una vida mejor, muchos por audacia o ambición y en la última década la falta de trabajo fue el detonante mayor.

Así es que se habla del Departamento 20 y son específicamente los cientos de miles de uruguayos, que han optado por salir del País. Los hay donde quiera se vaya, los Países vecinos por lógica y proximidad. España e Italia por raíces de los ancestros, los países del Norte por las oportunidades de trabajo y una remuneración salarial un tanto más digna.

También la dosis de aventura que cada uno lleva dentro, porque si no fuera así, por los 1970, donde la crisis era leve si la comparamos con los últimos años, si no se hubiera contado con esa dosis, hubieran sido pocos los uruguayos en Australia.

Este País que casi es un Continente, también los vio diseminarse, no conformándose con las Ciudades importantes de la época y apareciendo como yuyos en los más diversos puntos. Eran otros tiempos, dicen. El trabajo sobraba, pero una posibilidad mejor los llevó al norte, sur u oeste. Al fin de cuentas, haberse distanciado del terruño y vivir a 14 mil kilómetros, no iba a impedir que se echaran raíces un par de miles de kilómetros más o menos.

El emigrante, como los hermanos que tienen que enfrentar el mundo prematuramente, lo primero que procuran son juntarse, olfatear donde hay otro semejante, de costumbres iguales y gustos idénticos. Pero casi al unísono, aparece la división, si no es por los departamentos, será por los colores en el fútbol y si no la opinión, difícilmente que los uruguayos pensemos iguales.
Existe sí una palabra que los une, además de esa Bandera con el sol y unos suaves rasgos humanos.

¿ O acaso usted, nunca miró el sol de la Bandera de la República Oriental del Uruguay?

En pocas ocasiones nuestra diseminada colectividad encuentra el magnífico sabor de la unión y una de ellas, es cuando la consigna se resume en ''Solidaridad''.

Cuando suena ese timbre, dejamos de ver al otro en la vereda de enfrente y cruzamos la calle de la división.

-- Como si estuviéramos en Cerro Chato o Ismael Cortinas y con poco caminar, pasáramos de un Departamento al otro, saludando a los vecinos. Los antagonismos se dejan de lado y comienzan a verse codo a codo, anónimos individuos, que arremeten despertando el sentimiento hasta en los más descreídos, a emprender un Desafío, por una causa común y con un objetivo, que hizo lagrimear ''a los más machos. Siempre es necesario un hilo conductor.

Así pasó hace un año, cuando la idea de un abnegado Diplomático y con el apoyo del Club Uruguayo de Sydney, más otras uniones de trabajo en común, decidieron movilizar a la colectividad Oriental

Sin lugar a dudas los uruguayos en Australia en el 2004, fueron la gran revelación. Por más que el calladito trabajo de otros grupos como Uruguayos Unidos o Grupo de Ayuda a Comedores Escolares, hacen lo suyo todos los meses o todos los años. Revelación porque ninguna colectividad en el exterior, ha tenido gestos de tanto impacto. Este fue nacional, pero además recorrió los medios de infinidad de Países, dándolo a conocer.

Fue el día que el puente característico de Sydney, arrió la bandera de la Patria Australiana e izó nuestro Pabellón Nacional.

Hasta hoy se eriza la piel de quienes lo vimos en vivo y en directo, hasta hoy se lamentan tantos y se preguntan: ¿cómo no estuve ahí?

La sana audacia, con dientes apretados y todos los sentidos abiertos, hizo que a principios de éste año, se comenzara a gestar un nuevo Desafío. Diplomáticos, Autoridades y muchos anónimos, comenzaron en enero a movilizar el enjambre, para llegar a fines de julio y exaltar a coro, con una voz mayor: '' DEEESAAFIO CUMPLIDO''.

Con arrogancia la colectividad y apoyada además por otras colectividades, dicen: '' ¡ No fue uno, fueron muchos los Desafíos Cumplidos!!


El primero sin dudas fue movilizar a una Canal de televisión uruguaya, a su Producción, camarógrafo y Showman o Conductor, para traerlos a Sydney y hacerlos trabajar intensamente.

El no menos importante segundo Desafío cumplido, fue reunir las más diversas manifestaciones Culturales de diferentes países radicados en Australia, concentrándolos en una noche inaugural de espectáculos.

Esto obviamente exigía una Bendición y debían obtenerla de los autóctonos australianos, los Aborígenes. Se logró también el viernes 29 de julio a las 22 horas aproximadamente.

Continuando el sábado por la mañana, salpicando de embarcaciones con banderas uruguayas las aguas de la Bahía y ofreciéndolas a la casa mayor de la Opera, '' Opera House''. Esta, hace un año observó con asombro la banderita nuestra en el mástil mayor de Sydney.

Una maratón de Desafíos continuaron el sábado por la noche, como carrera de Posta, donde la meta de uno, era el comienzo del otro. Lograr las vallas mínimas, de los límites audaces que los Organizadores habían proyectado, Doce mil dólares australianos, cada noche, titilaba en la pizarra, como si fueran otros sueños postergados.

El viernes hizo ''pata ancha'' y la meta fue cómodamente sobrepasada. El sábado parecía imposible, pero terminó mirando por sobre el hombro al día anterior. Llegando el domingo y de Celeste el Club Uruguayo se vistió. Hombre, mujer, niño, música, danza, todo se veía embriago por el mismo tono. Finalizando con el mismo grito, con el mismo grito a coro y con una voz mayor, DESAFIO CUMPLIDO.

Cuando las aguas volvían a su cauce y algunos pensaron que ya era suficiente, las autoridades tenían un nuevo Desafío. En el escenario mayor del Deporte Australiano, trazaron un Mapa de la República y dividido geográficamente en sus 19 Departamentos, pusieron de pie a un emigrante oriundo. Para que mirara por única vez, encenderse la llama Olímpica que fuera trasladada a la nueva Sede del 2004, Grecia.

Se escuchó la voz mayor, el grito a coro, retumbando en el casi desierto complejo de Homebush Bay una vez más: Desafío Cumplido.

Que sana envidia siente otras colectividades, que ejemplo magnífico dieron los Orientales, que imaginación.

''Que alegría ser uruguayo''

'' DESAFIO CUMPLIDO''

Que bueno es saber por donde la diferencia y la división, pierde por goleada. Donde casi por primera vez, el codo a codo hizo una cadena solidaria en territorio lejano y lleva en las manos una ayuda necesaria, pero más que nada, deja el grito en la voz de Humberto de Vargas.
Retumbando en todos los rincones de esta patria australiana.