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Año IV - Nº 228
Uruguay, 06 de abril del 2007
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Raúl Seoane

Esa bolsa de gatos que llamamos Mercobluff
por Raúl Seoane

 
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            Un Mercobluff cada día más endeble y con grandes diferencias internas es en lo que se está convirtiendo el actual Mercosur.

            El ingreso de la Venezuela bolivariana de “Mr. Vómito" Chávez, en lugar de potenciar al grupo genera todo lo contrario, y las pretensiones hegemonistas y de liderazgo del mono bananero chocan con la tradicional conducción brasileña de ser el motor que da el empuje necesario a la región.

            Ejemplos claros son todas las mega propuestas realizadas por el bolivariano: La cadena latinoamericana Telesur, una fuerza militar del Mercosur, el gasoducto del sur, la radio del Mercosur y el Banco del Sur.

            Telesur, aparte de ser un fiasco total, no llegó a las pretendidas aspiraciones del dictador bolivariano y tampoco llegará. El primero en descender del mega emprendimiento fue Uruguay, y los demás miembros, salvo la Argentina galloteril, no aportan nada a la cadena.

            El ejército del Mercosur naufragó desde el inicio ya que ninguno de los países miembros se sumó a la idea. El gasoducto del sur, según los expertos internacionales, es un emprendimiento que camina hacia el fracaso ya que jamás se podrá amortizar su construcción.

            El último invento de Mr. Vómito con la intención de pasar a la posteridad es el Banco del Sur, pensado por la mente febril del bolivariano como la competencia sudamericana al Banco Mundial. Los únicos países que se sumaron al proyecto son los que giran en torno a la influencia petrodolarizante chavista, es decir: Bolivia, Ecuador, y Argentina. Uruguay no dijo ni mu, en tanto Brasil, muy diplomáticamente, dijo que era una pérdida de tiempo.

            Al pinchársele el último globo populista con la indiferencia de Brasil para la creación de una entidad bancaria regional, la Venezuela bolivariana –léase Hugo “Mr. Vómito” Chávez- presionará a Brasil para que integre el Banco del Sur, según una información que publica el portal latinoamericano Infolatam. “Los ministros de Finanzas de Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador avanzaron hoy en las negociaciones para constituir el Banco del Sur en el primer semestre de este año, con un "capital suscrito inicial de 7.000 millones de dólares". Según Cabezas, ministro de Hacienda venezolano, es muy importante que Brasil se sume al proyecto.”

            Las intenciones chavistas con todas estas propuestas faraónicas es disputarle solapada y abiertamente el liderazgo latinoamericano a Brasil. El enfrentamiento es evidente, aunque del lado brasileño le resten importancia y Lula firme acuerdos con la Venezuela bolivariana.

El Mercosur de a pedazos

            Mientras esta guerra por el liderazgo continúa desarrollándose sórdidamente, nuestro país sigue creciendo y la Argentina del Gallotero Kitchenette continúa su descenso hacia el abismo, a pesar de los desesperados esfuerzos de su pseudo dirigencia política de llegar sin grandes cracks económicos hasta Octubre, mes de las elecciones presidenciales. En tanto Brasil continúa firmando acuerdos comerciales, generando planes promocionales para captar la inversión en diferentes industrias y buscando aliados en el Mercobluff para evitar el avance del mono venezolano.

            La Cenicienta del Mercosur, Uruguay, continúa con sus acercamientos a Chile y empresarios uruguayos y chilenos se reunieron para buscar formas asociativas y de esta manera aprovechar los TLC’s firmados por los trasandinos con otros países, incluyendo los Estados Unidos.

            La firma de un TLC entre Chile y nuestro país es mucho más probable que con el gran país del norte, pero la envidia argentina está alerta para colocar palos en la rueda de la economía uruguaya.

            Otro país que sumó a los polémicos TLC’s uruguayos. Winston Peters, actual canciller de Nueva Zelanda, declaró «Estamos abiertos a negociar un TLC (con Uruguay) respetando al Mercosur» Nueva Zelanda desarrolla desde hace siete años una estrategia hacia América Latina. Su canciller señaló que hay interés en invertir en Uruguay y afirmó que está abierto a firmar TLC siempre respetando los esquemas regionales. ¿Seremos tan obtusos mercoblufferos que dejaremos perder esta nueva oportunidad?

            Los índices económicos de nuestro país continúan en crecimiento. Es cierto que muchos de ellos están impulsados por la corriente económica mundial que nos ayuda en ello, pero en algún momento este crecimiento mundial va a amesetarse y posteriormente a declinar, por lo que es muy importante para nuestro país que aprovechemos todas las oportunidades que se nos presentan.

            Un estudio efectuado por la Cámara de Industrias de Uruguay, reflejó que las ventas externas uruguayas crecieron a un ritmo mayor en el período 2001-2005 que las exportaciones mundiales. Según dicho estudio las exportaciones uruguayas aumentaron un 18% anual en el período 2001-2005, mientras que las ventas externas mundiales lo hicieron a un ritmo del 15% anual.

            Pero no sólo los rankings económicos nos son favorables, también los sociales nos muestran en la cresta de la ola. Según la Encuesta Mundial sobre Calidad de Vida, dentro de América Latina Montevideo es considerada la mejor ciudad para vivir, seguida por Santiago de Chile y Buenos Aires, en segundo y tercer lugar. En el otro extremo del espectro latinoamericano se encuentran Caracas, en Venezuela, Bogotá y Medellín en Colombia, y Santa Cruz en Bolivia, que tuvieron las notas más bajas de la región por los altos índices de criminalidad.

            Mientras esto nos sucede, del otro lado del Río de los Pájaros la situación es diametralmente opuesta. Paros, piquetes, inflación no asumida por el gobierno galloteril, presiones, patoterismo y persecuciones a industriales y comerciantes, dibujo gubernamental en los índices de precios al consumidor y otras tropelías reflejan que el populismo es un mal más que un bien, a pesar de que los argentinos tienen asumida su corona de espinas peronista.

            El aislamiento internacional a que llegó Argentina no tiene antecedentes en su rica historia de encuentros y desencuentros, pero su acercamiento al populismo del bolivariano Chávez, llevada por la imperiosa necesidad de fondos frescos de los petrodólares venezolanos, lo aleja cada vez más del mundo actual. La sociedad internacional le da la espalda a un país que llegó a estar entre las primeras potencias mundiales a principios del siglo pasado, pero que los malos gobiernos lo llevaron a la situación actual.

¿Más y mejor Mercobluff?

            Dentro de esta bolsa de gatos nos hallamos insertados. Mientras otros países buscan negociar acuerdos comerciales con nuestro país como Estados Unidos, Nueva Zelanda, Chile, etc., la craneoteca progresista uruguaya quiere un Más y Mejor Mercosur en un intento deliberado por bajarse del tren de la oportunidad.

            Es cierto que El problema no es de Tabaré como lo describo en otro artículo publicado en esta edición, pero creo que es hora de que el Presidente de Todos los Uruguayos, como él mismo se ha llamado en alguna oportunidad, se ponga definitivamente los pantalones largos que le otorga su cargo y de una vez por todas marquemos un rumbo para nuestro país.

            Es hora de dejarnos de flirteos y martingalas y encaremos un proyecto de país con crecimiento mirando hacia el futuro, y el Mercobluff actual dista mucho de ser nuestro mejor futuro. Aprovechemos la coyuntura mundial favorable a Uruguay, no la dejemos escapar por las delirantes ideas pseudo integracionistas de algunos trasnochados dirigentes progresistas.

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