Año III - Nº 129 - Uruguay, 06 de mayo del 2005

 

 

 

 
Actividades de la Facultad
en Puerto Sandino,
una jornada muy particular

Dr. Enrique Rimbaud
Decano de la Facultad de Veterinaria
Managua - Nicaragua
 

 

las seis de la mañana, ya los primeros estudiantes habían llegado, con ellos comenzamos a cargar el bus con los equipos, medicamentos, instrumental y todo lo necesario para desarrollar una jornada de atención veterinaria.

Poco antes de las siete ya zarpamos, pasamos por el hotel a buscar a los tres profesores estadounidenses y pusimos rumbo a Puerto Sandino, población de la costa de la Alcaldía de Nagarote.

Al tener una de las fincas de la Universidad en Nagarote, hace tres años firmamos con su alcaldía un convenio de Cooperación, y cada tanto nuestra Facultad organiza jornadas de atención veterinaria para los animales de sus pobladores.

Nagarote es una alcaldía en la cual el 75% de su población vive en condiciones de pobreza extrema. Pese a ello, ha sido premiada varias veces por su obra, especialmente por ser el municipio mas limpio del país.

La carretera vieja a León, que comunica los centros poblados de la costa occidental, esta en bastante mal estado, por lo que antes de llegar sufrimos algunos sacudones pero todo es parte de la historia.

A las 8 y 30 llegamos al galpón del Club Juvenil, al lado de la Policía, y allí armamos nuestra base de operaciones, un laboratorio de campaña, dos mesas de cirugía, un puesto de atención fijo, dos puestos de atención móvil que iban casa por casa y uno que se traslado a fincas en un jeep de la alcaldía.

25 estudiantes de primer, segundo y tercer año, seleccionados entre los mejores de su clase, los tres estadounidenses, una de mis docentes, Xochilt y yo, conformábamos una delegación numerosa, treinta voluntades dispuestas a colaborar con la población de Puerto Sandino.

La alcaldía nos brindó su apoyo a través del Concejal Tony Segundo, dándonos apoyo logístico de luz, local, mesas, sillas, así como transporte local, refrigerios y almuerzos.

La población muy agradecida y muy receptiva, recordaban que el año pasado estuvimos allí también, y colaboraron en todo momento pidiéndonos que fuéramos mas seguido.

Trabajamos hasta las cuatro de la tarde revisando casos clínicos, castrando animales, vacunando contra la rabia y desparasitando, a su vez, realizamos extracción de sangre a todos los animales que llegaron para conformar el banco de suero de la Facultad orientado a diagnostico serológico de enfermedades.

El resultado: 126 casos clínicos atendidos (incluyendo un loro y un mapache), 6 cirugías, y el parto de una perra.

De regreso, los cuerpos cansados pero los corazones alegres, los estudiantes solo comentaban las anécdotas del día, sobre todo uno que fue mordido por un perro en una mano que fue el centro de los comentarios porque el perro bravo no pesaba mas que una libra!

La semana entrante, los estudiantes seguirán trabajando sobre la jornada, los de segundo centrifugando la sangra, quitando el suero y realizando un ELISA para Dirofilaria, los de primero haciendo las estadísticas puntuales y los de tercero el análisis epidemiológico.

Juntar las actividades practicas con el servicio a la comunidad, no solo forma profesionalmente a los estudiantes, sino también los forma en valores éticos y morales, permitiendo al mismo tiempo la realización de importantes actividades de extensión para la Universidad.