|
|
TENENCIA DE LA TIERRA “Debe saberse quienes son los dueños”
|
| por Julio Dornel |
| |
|
|
Durante su última gira por el norte rochense el diputado oficialista Aníbal Pereyra fustigó duramente el funcionamiento anterior del Instituto Nacional de Colonización que habría entregado tierras mediante el método de tarjetas cursadas por los “padrinos” para favorecer a determinados empresarios.
En una parte del reportaje realizado por el periodista Wilson D´Elias el diputado Pereyra señaló que “hemos realizado algunos planteos en la Cámara tomando como base la Ley 11029 que crea el Instituto Nacional de Colonización y determina la forma, funcionamiento del mismo, definiciones de su creación y políticas colonizadoras para que la familia rural siga viviendo en el medio. Sin embargo a través de todos estos años mientras la ley definía un espíritu para entregar las tierras y quiénes eran los aspirante a colonos etc., quienes tuvieron la posibilidad de dirigir ese instituto hicieron de esa herramienta cualquier cosa, al extremo de tener en cuenta para ser aspirante a colono tarjetas que se llenaban a instancias de padrinos que eran los legisladores de la época, directores de entes y alguien que luego fue presidente la república como el Dr. Jorge Batlle. Sin embargo para nosotros el mecanismo más dañino de todo esto es que revisando las tarjetas veíamos que se recomendaban a empresarios para que les dieran 500 hectáreas en determinado lugar. En otros casos un médico solicitaba una fracción de tierra para criar nutrias y visones lo que nada tiene que ver con lo que determina o las potestades que tiene el instituto de colonización. El artículo 1º de la Ley de colonización define claramente que para incentivar la producción y la subdivisión de la tierra se debe tomar como priorización a la familia rural que no tiene tierra. Sin embargo resulta que todos estos años 1990 al 95 tarjetas que tenemos demuestran que el instituto de Colonización hacía el seguimiento de los planteos que hacían los “padrinos” de la época para que se tomara en cuenta la entrega de tierras. Y resulta que ahora los mismos que actuaron de esa manera salen con voces duras y planteos crispados cuestionando la acción de este gobierno en políticas productivas. Nos parece correcto que existan opiniones discrepantes y nos parece correcto que existan visiones que corrijan la línea de gobierno, pero si antes cuando era legislador, ministro o director le dábamos una tarjeta al empresario fulano para conseguir un pedazo de tierra, hoy vamos a cuestionar lo que está haciendo el instituto de colonización que ellos dejaron en jirones estamos haciendo maravillas y compró 17 mil hectáreas en dos años. Y todavía vienen a criticar que todo va muy lento, claro que va lento no había un peso partido al medio ni para comprar media chacra porque vaciaron todo. Pero el método de las tarjetas no funcionaba solo en el Instituto de Colonización, en este caso encontramos las tarjetas y las tenemos en nuestro poder”. Haciendo referencia a la tenencia de la tierra el diputado Pereyra señaló que “ el año pasado votamos la eliminación de las sociedades anónimas y tenencias de tierra y estamos tomando definiciones estratégicas que apuntan a concebir que el valor tierra es un valor social en primer término independientemente que tenga dueño y que el uso de ese valor social es estratégico para el país. Por lo tanto debemos tomar decisiones legales en lo que tiene que ver con la tenencia de la tierra por parte de extranjeros con reglas claras en cuanto a los topes por cada productor y se sepa quién es el dueño de la tierra. En los últimos años se vendieron más de 3 millones de hectáreas, de los cuales 1 millón fueron predios menores de 500 hectáreas lo que significa que el que producía familiarmente se vio enfrentado a valores que nunca imagino se termina yendo. Esto está transformando la realidad de composición social del medio rural, hoy existen dueños de miles y miles de hectáreas que no se sabe quiénes son, no conocen el Uruguay y eso cambia la forma de producir pues debe existir un sector con gente que se críe en el campo y sepa trabajarlo, porque si no logramos revertir eso en 30 años no tendremos alambradores ni gente que sepa trabajar la tierra.”
|