SE INICIA PROCESO DE REGULARIZACIÓN
por Graciela Vera
Periodista independiente
Tratar de informar sin desinformar no resultó tarea fácil en materia emigratoria, desde que se anunció una nueva -y según las autoridades, definitiva- regularización de emigrantes hasta el momento en que ya aprobada la misma por el Consejo de Ministros quedan establecidas definitivamente las reglas a seguirse.
Mientras en pocas semanas las autoridades responsables de regular el proceso dieron a conocer proyectos modificados pocos días después y vueltos a modificar en no pocas oportunidades, las organizaciones sociales que agrupan emigrantes y defensores de los derechos civiles han oscilado en sus observaciones respecto a las propuestas desde un extremo al otro de la balanza.
En este momento a poco de iniciarse el proceso siguen habiendo diferentes criterios sobre la menor, mayor o nulos beneficios que para los sin papeles acarrea esta regularización.
Las autoridades han estimado en 800.000 el número de extranjeros que residen en forma ilegal en España. Algunas ONGs consideran que esta cifra es muy superior y estiman con temor y no faltos de razones, que un muy importante número de indocumentados no podrán obtener los ansiados 'papeles'.
El Consejo de Ministros aprobó recientemente el «Real Decreto del Reglamento de la Ley Orgánica»
sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social'.
Se trata ni más ni menos que la reglamentación de la legislación ya existente y entrará en vigencia al mes de su publicación en el BOE (Boletín Oficial del Estado), según las autoridades competentes, se pretende dar prioridad a la inmigración legal y perseguir con eficacia la emigración irregular.
Nada se dice de qué solución darán a los 'emigrantes irregulares' que una vez terminada esta opción de regularización no hayan podido obtener la documentación que les permita residir y trabajar en España. Seguirán siendo ilegales ¿hasta cuando y como evitarán el ingreso de la emigración irregular?.
La regularización que entrará en vigencia en febrero y tendrá duración hasta abril, es considerada por el Gobierno una 'medida excepcional de normalización para que puedan contratarse legalmente los trabajadores extranjeros que ya se hallan en España'.
Un proceso que estará vigente tan sólo tres meses desde la aprobación y abarca a aquellos emigrantes que haga más de seis meses que se encuentren en España y que además tengan un contrato de trabajo real.
¿SE CONDENA A LA CLANDESTINIDAD
A MUCHOS INMIGRANTES?
El presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) Rafael Lara, señaló como 'una vergüenza' el proceso de regularización extraordinaria que está comenzar y que según Lara, 'condena a la clandestinidad a la inmensa mayoría de los sin papeles' y denunció que lo que se procura no es regularizar la situación de los inmigrantes sino 'legalizar puestos de trabajo no declarados' porque, dijo, 'sólo se ve a la inmigración como una fuente de mano de obra'.
Según el mismo, la inmensa mayoría de los actuales sin papeles quedará condenada a vivir en la clandestinidad. Señaló especialmente en esta situación a los autónomos, casi todos comerciantes ambulantes y a quienes trabajan para ellos, sus familiares y a los que nunca se empadronaron por miedo a ser detenidos y expulsados.
El presidente de Apdha señaló que la institución seguirá reclamando la reconsideración de la Ley de Extranjería en su todo 'ya que dentro de ella son casi imposibles los avances de respeto a los derechos humanos'.
¿RECHAZO POR PARTE DE LOS ESPAÑOLES?
El Centro de Investigaciones Sociológicas presentó un documento que con el título de 'La actividad de la xenofobia en España' deja de manifiesto una preocupante tendencia de rechazo hacia los emigrantes.
La monografía en cuestión fue elaborada tomando como base las encuestas realizadas por el CIS y ha determinado que el rechazo a los inmigrantes se multiplicó por cuatro en los últimos ocho años en los que pasó del 8 por ciento de la población que en 1996 compartía ese rechazo a un 32 por ciento al mes de mayo del año pasado.
Almería, el sur del norte enero 6 de 2004