DE ENTRE CASA
Escribe: Ernesto Martínez Battaglino
Intercambiando ideas con nuestro amigo Álvaro Kröger, me comenta su intención de propiciar el que se impulse con más ímpetu si es posible aún, el ir reafirmando y jerarquizando a nuestro Semanario INFORME URUGUAY, a bien de convertirlo, definitivamente, en un verdadero "referente" de la vida, de la cultura y de las ideas sociales, económicas y políticas del uruguayo, tanto de aquel que se ha quedado en su terruño, como de aquellos otros que han salido a buscar otros horizontes, quizás más propicios para su desarrollo intelectual y económico, pero igualmente válidos los de estos -o aún más- porque se verían enriquecidos con nuevas vivencias que bien les permitirían tener la posibilidad de valorar y comparar entre lo que traen de sus originales costumbres, con las que puedan haber mamado de otras culturas y de otras realidades socioeconómicas, pero sin perder su visión y su sentimiento como orientales.
En los dos años que llevamos en forma ininterrumpida saliendo a conocimiento del mundo, aunque mal nos quede a nosotros decirlo, en cada oportunidad nos venimos afianzando, mejorando y brindando más y mejor, con interesantes y concienzudos artículos, con un diagramado siempre original y cambiante acorde con la época o acompasando el momento que se vaya viviendo, al punto que venimos recibiendo elogios y espaldarazos de aliento para continuar por el sendero emprendido cada vez por más lectores, muchos de ellos de notorio prestigio intelectual, social y político, que nos enorgullece.
El que este emprendimiento vaya saliendo en forma tal que nos viene conformando, no por ello dejamos de mantener la mira cada vez más alta a medida que vamos haciendo oficio de algo que todos lo iniciamos de atrevidos, ya que entre nosotros no habían experientes escribas, ni articulistas de escuela, ni técnicos especializados en el arte periodístico. Como lo dijera Álvaro, "solo somos escribidores".
El camino se va hacienda al andar y hay varios ya que han demostrado que han pasado de esa pobre categoría a la de verdaderos relatores y articulistas sobre distintos tópicos que bien los saben manejar, dándoles presencia con su especial "estilo" personal. Y así cada uno va dejando su marca, ya notoria e independiente del contenido del tema elegido, por lo que se puede hasta ir reconociendo de que pluma surge aunque no se haya leído aún por quien fue escrito.
Ahí entonces el porqué de la inquietud de Álvaro Kröger, que es el de, inteligentemente, capitalizar este empuje y este puñado de amigos que se vienen haciendo especialistas sobre distintos temas y que habiéndole tomado el gusto a la experiencia, están al firme, semana a semana, con su especial intelectualidad, poniendo una idea nueva o un comentario más sobre un notorio hecho nacional o internacional del que valga la pena decir algo.
Claro que no todos tenemos esa ductilidad y la imaginación rápida y abierta como para permanentemente tener un tema interesante en mente o el conocimiento que merece tenerse del mismo como para animarse a desarrollarlo. Si así lo es, e igual se pretende que algo se diga de algo, nos convertiríamos en meros payadores, que eso sí es lo que desprestigia a un seudo periodista, y peor aún, desprestigia al medio que lo cobija. La independencia de INFORME URUGUAY, su liberal posición de admitir todas las posturas e ideas que se escriban bajo firma, no puede, no obstante, llegar a la inconsciencia de admitir que se diga cualquier cosa de lo que sea, si se constata que son hechos o conclusiones que no son ciertos o que son manejados solo con medias verdades, lo que demostraría exhibir un desconocimiento reprochable, o peor aún, la intencionalidad de una malhadada información o de una rebuscada opinión con fines no claros, o posiblemente, hasta rayando la deshonestidad.
Por suerte hay articulistas de frondosa y confiable producción que siempre están presentes, pero habemos otros, de no tan abundantes ideas que nos cuesta, más que escribir sobre un tema o desarrollarlo, el de realmente encontrarlo y valorarlo como interesante en sí, pero también, el de poder tener la rapidez mental y el de saber darle el giro literario que lo haga ameno e interesante, no solo por el tema en sí, sino que también lo sea por el estilo con que se presente, forma de mejor valorarlo, enaltecerlo y convertirlo en una pieza de interés para el lector, por encima de su contenido.
Por lo tanto, no es como lo pretende ver el amigo Raúl Seoane, que por un comentario muy sutil y amable dirigido no a mi y sí a un cerrado grupo -el que también integro- razón que me permitió conocerlo y que fue realizado contestando la opinión de otro colaborador de I.U. sobre mis posibilidades y capacidad de tratar determinados temas, fue el momento en que deja entrever su desconfianza de que pueda cumplir con un determinado cronograma, por mi sin duda notoria falta de continuidad como articulista colaborador, dejando entrever que es por el simple motivo de considerar que se debe a mi natural indolencia o desinterés, cosa que me apresuro a negarlo, pero de sí admitir que lo es por las razones a que hago referencias.
Lamentablemente nos encontramos en esa categoría de indecisos y de personas que, además de las declaradas limitaciones literarias, debe cumplir otros cometidos que nos ocupan también mucho tiempo, sobre todo en temas tan dispares como lo pueden ser los de los números, balances, cuentas corrientes, situaciones de relaciones humanas y hasta jurídicas, que por compromisos socio-laborales, nos vemos obligados a cumplir. Se comprenderá que este hecho nos quita la apacible tranquilidad y el tiempo para dedicarle con la responsabilidad que el Semanario y los propios compañeros y lectores lo merecen, como para poder comprometerme a tener una presencia permanente semanal, con artículos que puedan interesar.
Así y todo y si igualmente nos reciben, cada vez que entienda estar en posesión de algo que importe -aunque no se comparta- siempre trataré de estar allí presente con mi modesto aporte, como vocero de una forma de ver y de sentir las cosas que vayan transcurriendo en nuestro Uruguay y en el Mundo. Sería una forma más de hacer gala de la gran tolerancia y apertura de INFORME URUGUAY, que también es mi casa, pues considero que también la ayudé a imaginar y a darle forma desde sus inicios, así como por medio de infinidad de artículos que tuve el honor de que I.U. los incluyera en su formato, en todo el correr de estos dos proficuos años.
Que INFORME URUGUAY se mantenga libre de presiones y que siga ejerciendo su independencia y su pluralidad es lo que deseamos, ya que es la mejor forma de lograr una real armonía entre los que pensamos distinto. Pero también sin descuidar el de mantener la tolerancia y el respeto entre los que piensan o actúan de otra forma -intelectualmente hablando- ya que, en ese campo, todo puede ser discutido, consensuado o simplemente rechazado, por el hecho que se presentan como posiciones de "principios", aunque distintos, tan valorables unos como los otros. Pero si la desviación es en el orden de la moral, estaremos siempre dispuestos a la crítica y al esclarecimiento de los hechos hasta las últimas consecuencias, sin importarnos de que tiendas y de que personas provengan las irregularidades, como también nos daremos la libertad de defender todas las posiciones que consideremos justas.
Si realmente logramos una armonía dentro de la discrepancia, habremos logrado constituir un gran Semanario, digno de ser leído por todos, sin importar ideologías, creencias o intelectualidades.
En la diversidad es donde se encuentra la verdad y donde nos ayuda a enriquecernos con más y mejores enfoques de las cosas, que quizás, por nuestro propio amor propio, no hemos querido ver, incluso, por miedo a que nos convenzan de que estuvimos equivocados en determinadas afirmaciones que veníamos sosteniendo desde siempre. Eso me puede pasar a mi, como a toda otra persona, se encuentre esta en la posición que se encuentre.
Esperemos la reafirmación de ese camino, como lo mejor para darle forma y consistencia a lo pensado por Álvaro Kröger.
¡Qué así sea por bien de INFORME URUGUAY y de sus lectores!