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El gobierno no tiene bolivianos que le escriban
por Sergio P. Luís (*)
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Siempre hubo mercenarios, aunque clásicamente se llamó de esta manera sólo a quienes se enrolan para servir “por un estipendio, en la guerra a un poder extranjero”. La versión moderna de los mercenarios fue admirablemente descrita por Federick Forsyth en su novela “Los perros de la guerra”. Lamentablemente, no encontré una descripción semejante de los otros mercenarios –los que venden su pluma a un gobierno que no es el de su país– generalmente mediocres que escriben fuera de su tierra y que no se animaban a hacerlo adentro. Son los que escriben, algunas veces con su firma, en defensa de un gobierno, como el del MAS, que no tiene bolivianos que le escriban.
Realmente Bolivia no es la excepción, pues no nos hemos librado de estos sujetos que ensucian el ambiente. Sucede que ahora hay muchos que se ubican como asesores, y lanzan sapos y culebras sin pudor. Eso sí, gozan de estipendios provenientes del erario nacional para cumplir el encargo de insultar con procacidad sin límites.
Impávidamente, estos nuevos mercenarios se dan el lujo de escribir sobre la política boliviana con manifiesto banderío, o sea al servicio de un partido político. Este es el caso de un curioso personaje, dizque argentino, venido como asesor de comunicación nada menos que del presidente de la república.
Este es un caso de ostentación de la grosera condición servil del mercenario, en este caso, con procacidad y bajo nivel periodístico, como fue demostrado en un brulote insultante aparecido sorpresivamente en un diario de alcance nacional.
Pero no es el único caso. Otro, ahora escondido bajo la protesta de que es refugiado político, comparte esta condición, junto a una legión de estos mercenarios modernos en distintas actividades del gobierno del MAS, como los que “asesoran” al canciller Choquehuanca que, quizá por esto, tiene tan pobre desempeño en sus funciones.
El gobierno no tiene bolivianos que le escriban, y tampoco asesores nacionales que lo aconsejen.
| (*) Profesional independiente. |
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