Miembro de
     
Año III - Nº 176
Uruguay, 07 de abril del 2006
Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
 

 

 

 
Mr. K no sabe que hacer
* Alvaro Kröger

Hasta mediados de la semana pasada parecía que el tema de las fábricas de pulpa de celulosa se empezaba a destrabar gracias al Pacto de Santiago de Chile.

La frustrada reunión de Anchorena debería haber sido una reunión de los Presidentes con sus más cercanos asesores para definir la constitución de una Comisión binacional que estudiase el impacto ambiental "acumulado".

Uno, como técnico, se pregunta cómo se haría un estudio de ésa índole sin que las plantas estén trabajando. Se pueden comparar valores de plantas similares, que utilicen las mismas tecnologías, pero hay otros factores que son totalmente distintos como el tipo de río, la fauna y la flora, la geografía de la zona, el tipo de regímenes de vientos, las temperaturas medias, los niveles de precipitaciones, las diferencias de cotas, entre muchos otros factores imponderables como los piqueteros argentinos.

Los mejores, más capacitados y experimentados técnicos y científicos, en este tipo de estudios pueden dar valores aproximados, con grandes "más"/ "menos". No es que toquen de "oído", sino es que no tienen los fríos datos técnicos para evaluar algo. Pueden suponer, pueden especular, pero NO pueden decir con certeza absoluta lo que pasará.

La comunidad técnico-científica argentina seria, no la patoteril kirchnerista, ya ha anunciado que el impacto, según sus puntos de vista no tendrán incidencia alguna en el río Uruguay, ni del lado argentino ni del lado uruguayo.

Además se pretende que se defina el impacto ambiental "acumulado", es decir el impacto que tendría una supuesta contaminación luego de transcurrido una cierta cantidad de tiempo....más absurdo aún.

Kirchner, creo que tiene intensiones de arreglar el asunto, porque se ve venir al galope a Brasil, Paraguay y Chile; pero también creo que no tiene la fuerza política, el peso político que nos pretende vender.

Según versiones que vienen de la Argentina, se ha "pospuesto" esta reunión (yo creo que no se hará jamás y ojalá me equivoque), porque no se ponen de acuerdo en la formación de la comitiva argentina y en los puntos que quieren imponer.

El Uruguay no tiene ese problema porque toda la población tiene confianza en sus técnicos y las ideas las tenemos muy claras: las plantas se construirán, les guste o no a los "chochamu peronisssta".

Tanto Botnia como Ence estaban dispuestas a parar las obras para que se viniera a inspeccionar, pero frente a la falta de una determinación argentina han continuado, y con toda razón: cada día de bizantinas discusiones en Buenos Aires, las fábricas tienen las obras paradas en espera que su excelencia Mr. K se digne a imponer su poder.

Me imagino las pataletas y griteríos que debe estar armando este sujeto, hechos que me hacer recordar una poco conocida anécdota de Hitler: estando éste en "La Guardia del Lobo" en un bosque en Prusia Oriental, recibió la noticia de que el mariscal de campo Von Paulus, comandante del 6º Ejército se había rendido al Mariscal Zukov en Stalingrado, luego de una interminable batalla a -40ºC, sin medicamentos, sin alimentos, sin municiones y con uniformes de verano. Al escuchar la noticia se puso tan frenético que comenzó a morder los mapas que estaban sobre la mesa de trabajo y no contento con ello se tiró al piso a patalear y morder la alfombra.

Así me imagino a Mr. K cuando le dicen que el Uruguay no dará un paso atrás, se la deben ligar hasta los pobres granaderos que hacen guardia en la Casa Rosada.

Frente a éstos hechos, que demuestran la poca fiabilidad argentina, como el chicaneo inconducente, el Uruguay no debe preocuparse más por el asunto de las fábricas de pulpa de celulosa. Debe seguir con su cronograma y que los argentinos hagan lo que quieran. Si quieren aburrirse cortando los puentes, allá ellos, no seremos nosotros los más damnificados: cuando Brasil empiece a sentir la falta de los puentes se arreglarán entre ellos.

Un país libre y soberano no puede ser rehén de 20 extremistas; si Kirchner lo quiere ser es su gusto, pero nosotros tenemos nuestras prioridades y no son justamente las mismas que las argentinas. La falta de seriedad que han mostrado las autoridades argentinas sumadas a las políticas totalitaristas del gobierno nos hace pensar que la Argentina, lamentablemente, es un estado fascista.

 
 
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No- 9739, dec 694/974 art. 1 inc A