Miembro de
Proyect Sindicate apdu
       
 
separador                                          Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
              
     
Google Buscar en la

 
Año V Nro. 372 - Uruguay, 08 de enero del 2010   
 
separador
En esta edición
separador
 
Sergio P. Luis
separador
Martin Feldstein
separador
Antonio Romero Piriz
separador
Nelson Maica C.
separador
Norberto Garrone
separador
Lic. W. Daniel Gorosito P-
separador
Jimmy Ortiz Saucedo
separador

 
 
 
historia paralela
 

Visión Marítima

 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Mary Anastasia O'Grady

Argentina: La ilusión del Congreso
por Alberto Benegas Lynch (h)

 
separador
   
mail
mail Contactos
pirnt Imprimir Artículo
 
 

          Tan difícil es la situación argentina en muy diversos frentes que al menor signo de un cambio aparecen estruendosos cánticos de victoria por parte de quienes no mueven un dedo para rectificar el problema de fondo: léase el modelo tan compartido de la redistribución coactiva del fruto del trabajo ajeno.

          Antonio Gramsci tenía razón en cuanto a que si se trabaja con la suficiente perseverancia en el campo educativo y cultural, el resto se da por añadidura. En este sentido, las izquierdas has sido consistentes mientras que los defensores de la sociedad abierta esperan ilusionados que otros les resuelvan  los problemas. Miran desde la platea que ocurre en el escenario y lo máximo que hacen —como si fuera un acto heroico de proporciones mayúsculas— es repartir boletas de los menos malos el día de las elecciones y comentar acaloradamente los resultados electorales como si hubieran sido actores principales.

          De este modo poco a poco se corre el eje del debate hacia el estatismo, a contramano de los principios y valores alberdianos. Todos critican en la sobremesa pero ni bien terminan de engullir alimentos se dedican a sus arbitrajes personales dejando espacios inmensos en el terreno educativo y el consiguiente debate de ideas. Sería cómico si no fuera dramático observar a estos personajes operar con agendas congestionadas para cubrir sus vacíos existenciales, ir y venir en una siesta de la vida anestesiados respecto de los peligros que se avecinan. Mezcla complejo de culpa y cretinismo moral, son incapaces de contribuir a recapitular los fundamentos de nuestra Constitución fundadora. Eso si, se llenan de escarapelas en las fechas patrias sin saber de que se trata el asunto.

          Afortunadamente hay jóvenes que muy meritoriamente, y muchas veces en situaciones económicas sumamente difíciles, se dedican a estudiar y difundir las bases de la libertad y el consecuente respeto recíproco. Esos casos de trabajo tan noble sin duda constituyen esperanzas fundadas que es de desear encuentren el suficiente respaldo moral y material para continuar con sus tareas esclarecedoras.

          El problema no es el matrimonio Kirchner, el problema es la desidia, la apatía y las telarañas mentales de muchos argentinos. Hoy lo dicho se refleja en la situación imperante en la Cámara de Diputados: treinta y nueve bloques (veinte unipersonales) en donde dos tercios son abiertamente socialistas o kirchneristas y el restante, salvo alguna rara excepción, es más o menos redistribucionista y para nada cree en la definición de Juan Bautista Alberdi que resume el espíritu liberal: “¿Qué exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse? Lo que Diógenes exigía de Alejandro: que no le haga sombra”. El problema es entonces la suerte de la República, es indistinto quien la juega de Catilina.

          Vana ilusión la de aquellos que celebran hoy la pérdida de la mayoría parlamentaria del kirchnerismo sin anoticiarse que problema de fondo de nuestro país consiste en que desde hace sesenta años se viene produciendo una huida cada vez más acelerada de los preceptos que hicieron de la Argentina una de las naciones más prósperas del orbe hasta que el fascismo hizo su irrupción, primero en los treinta y luego mucho más precipitadamente a partir de la década siguiente. Y tengamos en cuenta que el fascismo significa que el aparato estatal permite que se registre la propiedad a manos de particulares pero, en los hechos, el gobierno usa y dispone, lo cual convierte en privada la propiedad solo en el sentido que el supuesto titular está privado de toda independencia.

Fuente: Cato Institute

» Arriba

separador

 
21
Informe Uruguay se halla Inscripto en el Registro de Derechos de Autor en el libro 30 con el No 379
Depósito legal No. 2371 deposito Nos. 338018 ley No - 9739, dec 694/974 art. 1 inc A
20
Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad del autor
y no reflejan, necesariamente, la opinión de Informe Uruguay
20
Los enlaces externos son válidos en el momento de su publicación, aunque muchos suelen desaparecer.
Los enlaces internos de Informe Uruguay siempre serán válidos.
21
 
Estadisticas Gratis