Año III - Nº 125 - Uruguay, 08 de abril del 2005

 

 

 

 
Un cumpleaños de quince...
Dr. Enrique Rimbaud
Decano de la Facultad de Veterinaria
Managua - Nicaragua

La noche del sábado, dando inicio a la Semana Santa estábamos invitados a un cumpleaños de quince de la hermana de uno de nuestros alumnos&

Nunca habiamos participado de una fiesta de quince en Nicaragua, y a decir verdad, hace años que no íbamos a una fiesta de quince, la ultima había sido la de la hija del Pata Castiglia en Uruguay, amigo y hermano del alma desde la secundaria, por lo que decidimos asistir&.

Para mi la diversión comenzó anticipadamente, dado que la invitación era para mi y mi señora por supuesto, y también para Gabriela mi asistente, por lo que las mujeres comenzaron dias antes a intercambiar ideas acerca de cómo iban a ir vestidas, creándose unas confusiones que no me esforcé en aclarar porque me parecieron la mar de divertidas, por un lado, la rubia se quería poner un vestido que aparentemente era parecido a uno de Gabriela, por lo que su llamada tenia el objetivo de asegurarse que esta no se pusiera el mismo para no parecer uniformadas, y esta, le entendió que quería que se pusiera ese mismo vestido para poder usar el de ella, me pareció tan gracioso que no les aclare a ninguna lo que pensó la otra, y que se diera lo que dios quiera&

Por mi parte, los hombres somos mas sencillos, nos bañamos, vamos hasta el guardarropa, y lo primero que aparece nos ponemos, además, sabia que varios estudiantes iban a ir y que habían colaborado con Edgar, el hermano de la cumplehabiente, a faenar dos terneros y dos cerdos, con lo que mas o menos me iba haciendo a la idea de cómo iba a ser la fiesta&.

Llego la hora, fuimos a buscar a Gabriela a la casa, y sale con un regalo, a lo que Veronica me dice porque no teníamos regalo, en realidad, yo nunca le regalo nada a nadie y no me había preocupado del tema, Gabriela, en vez de ayudarme, le dice a la rubia que desde hace una semana todos los dias me recordaba del regalo, la rubia, increpándome porque no le había dicho que asi ella lo habría comprado&. Bueno, se imaginaran lo que era ese intercambio de opiniones contrarios a mi persona, por lo que pare en un supermercado y compre un CD y una bolsita para regalos y se los di a la rubia, asi se tranquilizaron los ánimos contrarios a mi antisocialidad patente y permanente&.

Llegamos en el momento que la novel quinceañera se aprestaba a entrar, seguida de un cortejo de catorce damas vestidas de lila y catorce caballeros de camisa lila, pantalón y corbatas negra&. Todos ordenados por altura, ella llevada del brazo por su padre, y precediendo la comitiva un par de niñas vestidas de hadas con su cetro divino&

La fiesta era en la propia casa de Edgar, y dispusieron mesas hasta en la calle, todas con manteles lila, fijándonos que todo el decorado era una mezcla de lila y rosa, con muchas plantas naturales&

Dentro de la sala, había un arco con gasas y telas lila y rosa, y una especie de aljibe forrado con telas lila y rosa que era un deposito de regalos, en un momento, la gente se levantaba y llenaba el aljibe con sus bolsitas de regalo que la joven no abriría sino hasta el otro día, yo no podría con mi ansiedad y mis nervios&. Pero, costumbres son costumbres&.

Un queque gigantesco (torta), decorado profusamente en tonos de lila y rosa&

Culminando la decoración, un pesado y gordo libro de firmas, forrado en tela lila y abalorios, posaba sobre un pedestal revestido de lila&.

Entra la procesión, con la pomposidad que otorga la música de Los nibelungos de Wagner, y cuando dan una gira por las mesas internas, tocan un vals que baila el padre con la hija, para luego comenzar el baile mas juvenil y tropical&

En la mesa nuestra, reservada para la Facultad, estaban algunos alumnos, sus novias y nosotros, Edgar viene a preguntar que queríamos tomar: Hay cerveza, ron, tequila y chivas rivas&. dice con orgullo&, sonriendo, le dije tráeme Chivas rivas!!!, y se apareció con una botella de Johny Walker etiqueta negra, que cuando tome el primer vaso ya me dolió la cabeza& made in Chichigalpa, pero bueno, son las reglas del juego&.

Llegaron los tacos, hechos con carne de cerdo, ternero, queso y piña, con bastante picante, pero riquísimos&

Si bien estábamos en el patio delantero, el viento no fue invitado, generando el calor una sensación de estática molesta, pero que va, ya estamos acostumbrados..

La cuestión fue que comimos, bebimos, bailamos, nos divertimos en forma!!! Buen comienzo para la semana santa!!!!

Enrique